Foto: Milton Díaz / EL TIEMPO
El ministro Juan M. Santos y el comandante de las Fuerzas Militares, general Freddy Padilla, durante el consejo de seguridad en Guaviare.
El Guaviare, área en la que la guerrilla se hizo fuerte por años y donde recibió el mayor golpe de su historia, la operación Jaque, fue el lugar escogido por Juan Manuel Santos para hacer su balance.
En San José, la capital del departamento, el ministro Santos aseguró que las Farc atraviesan el peor momento en sus 44 años de historia y que ahora no tienen más de 7 mil hombres en armas. Es poco más de la tercera parte de lo que llegaron a contar hace menos de una década.
Entre enero y junio, 1.500 subversivos se han desmovilizado.
El desabastecimiento, la desmoralización y la falta de comunicación con sus jefes, dicen los militares, están minando a la guerrilla a pasos agigantados.
Y al menos uno de cada tres tenía cinco o más años en la ilegalidad. Ese proceso ha ido paralelo a la consolidación de la reingeniería de la Fuerza Pública, en la que el fortalecimiento de la inteligencia y las operaciones conjuntas han sido claves.
"Los golpes han sido contundentes e incluyen la neutralización, por primera vez, de miembros del Secretariado, así como de sus principales jefes estratégicos en todas las regiones del país", dijo el ministro Santos.
En el último año, unos 8.000 integrantes de los grupos armados ilegales fueron capturados o dados de baja. Al menos 1.600 de ellos integraban las nuevas bandas 'paras'.
La caída de los principales capos también entra en el balance positivo de la seguridad en el último año. "Hoy es difícil identificar un capo del narcotráfico y los todopoderosos carteles de la droga son historia", dijo el Mindefensa.
Otros datos del balance
MIGUEL ANTONIO HERRERA
ENVIADO ESPECIAL DE EL TIEMPO
SAN JOSÉ DEL GUAVIARE
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