Foto: Héctor Fabio Zamora / EL TIEMPO
En la región del Papaneme (Meta), el Ejército adelanta operaciones contra el 'Mono Jojoy', jefe del bloque oriental de las Farc.
Alias 'Federico' afirma que sobrevivió a un ataque militar contra Henry Castellanos Garzón con otros 10 guerrilleros de las Farc y que desconoce si su jefe pudo terminar herido o muerto.
"El combate empezó como a las 3 de la madrugada. Nos llovieron bombas y bala. El grupo mío había llegado al campamento del camarada 'Romaña' la tercera semana de mayo y apenas llevábamos dos días cuando nos cayeron", relató alias 'Federico' sobre la incursión de las fuerzas del Gobierno.
'Romaña' es el jefe militar del bloque Oriental de las Farc y el encargado de romper el cerco que las Fuerzas Militares le tendieron a Jorge Briceño Suárez, el 'Mono jojoy', en la región del Papaneme (Meta) y se hizo célebre por los secuestros en la vía al Llano hace 10 años.
La noticia del bombardeo, que se manejaba en círculos restringidos del Ministerio de Defensa, fue confirmada por varias fuentes cercanas a las Farc y por otros guerrilleros que estuvieron en esa zona en la segunda quincena de mayo.
EL TIEMPO logró ubicar a ese guerrillero en un rústico 'hospital' de la guerrilla, que en el último mes ha atendido a por lo menos 5 subversivos heridos en medio de la operación 'Moisés', la ofensiva que la Fuerza de Tarea Omega lanzó contra el jefe del bloque Oriental de las Farc y siete de los frentes que aún lo acompañan.
El guerrillero, de 26 años, estuvo por más de 8 meses en Baraya (Huila), a donde lo envió agregado a la seguridad de 'Romaña' el jefe del frente 53, José Quechua, alias 'Aldinever' o 'El zarco'.
El encargado de la remesa
El guerrillero era el encargado de enviarles la comida a 'Tirofijo' y a 'Jojoy'.
"Ellos tenían comida especial y me tocó conseguirme unas cajas de icopor para mandarles frutas, hierbas que la mujer del camarada (Manuel Marulanda) pedía y los enlatados para el 'Mono' que los llevaban desde Bogotá", relata 'Federico'.
El miércoles 14 de mayo fue el último día que el guerrillero despachó la remesa para el 'Mono jojoy'. Ese día, 30 mulas salieron cargadas desde una vereda de Baraya, rumbo al Paraíso, el punto donde se unen Tolima, Cundinamarca y Huila. De allí bajarían al Papaneme, en el Meta, a encontrar al jefe de las Farc.
Dos días después, llegó un correo humano con la razón de que debía moverse para Villarrica (Tolima), pues ahora tocaba mandar la comida desde allí, ya que los jefes se habían movido por los bombardeos.
"Nos tocó meternos por la mata de monte para evitar los 'chulos' (Ejército). Como en el pueblo había tropa nos botamos por el páramo y llegamos al campamento. Antes dejé cuadrado un señor para que me consiguiera las mulas porque la próxima remesa tocaba mandarla el 30 de mayo, justo el día que pisé la mina", agrega.
El subversivo pisó la mina que un compañero suyo había sembrado para frenar el avance de los soldados.
Atravesaban el Altamizal, el sitio donde 'Romaña' les dijo que debían encontrarse si algo pasaba en su campamento. Sin embargo, el temido guerrillero de las 'pescas milagrosas' no llegó a la cita.
'Federico' dijo que con 'Romaña' había dos jefes más del bloque Oriental, de los que no quiso hablar.
"El camarada nos alcanzó a dar las coordenadas donde nos teníamos que encontrar -señala 'Federico'-, y no parecía que el Ejército estuviera cerca pero nos cayeron de sorpresa. Cada quien cogió por su lado en medio de la plomacera, pero del camarada no sé nada".
Y aunque las Fuerzas Especiales, que ocuparon el campamento recuperaron el computador personal del jefe guerrillero, además de tres USB y documentos impresos, no hallaron rastro alguno de él.
'Federico' logró evadir el ataque y llegar al Altamizal. Esperó tres días a su jefe y ante el zumbido de los aviones de la FAC decidió tomar el mando y buscar otro refugio, pero cayó en la mina.
Tres compañeros lograron sacarlo hasta una vereda en el Meta y un médico le amputó la pierna derecha del muslo hacia abajo.
Ahora no sabe bien que va a pasar con él. La idea de desertar, asegura, no le ha pasado por la cabeza: "Yo todavía pertenezco a la organización, que es la que me está ayudando con la atención médica, pero sí es muy triste quedarse 'mocho'. A diferencia de los soldados yo no voy a tener una prótesis".
REDACCIÓN JUSTICIA
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