La ex candidata presidencial, que esta noche partió hacia Francia, aseguró que no se opone a una nueva releeción del presidente Álvaro Uribe.
"¿Una tercera reelección? ¿Por qué no?", se preguntó al afirmar que si esa es la disposición del pueblo, no se va a oponer.
En una rueda de prensa esta tarde en la Embajada de Francia, Betancourt dijo que el tema del acuerdo humanitario ha perdido un poco de vigencia con el rescate de los 15 secuestrados, ayer por un comando del Ejército.
Sin embargo, defendió la conveniencia de que el tema se resuelva de una forma negociada.
Esta mañana, en la base aérea de Catam, Betancourt se reunió, por primera vez en seis años, con sus hijos Lorenzo y Melanie y el padre de ellos, Fabrice Delloye quienes viajaron anoche desde Francia.
Betancourt invitó esta mañana a los presidentes de Venezuela, Hugo Chávez; de Ecuador, Rafael Correa; y a la mandataria argentina, Cristina Kirtchner, a ayudar a fortalecer la democracia en Colombia. "No a fortalecer la guerrilla".
Íngrid anunció que trabajará por la liberación de personas en cautiverio, no solo en Colombia, sino en otras partes del mundo.
Ella se declaró partidaria de crear una "liga de países" que peleen por la libertad de secuestradores en todo el mundo.
La ex candidata presidencial vaticinó que Colombia puede estar muy cerca del fin del secuestro.
El canciller francés, Bernard Kouchner, agradeció al presidente Uribe, su gestión para lograr la liberación de los secuestrados.
Emotivo encuentro
"El paraíso, el nirvana debe ser algo muy parecido a lo que estoy sintiendo en este momento. Estos hijos, son mi luz, mi luna, mis estrellas. Por ellos seguí con ganas de salir de la selva de volverlos a ver", dijo Betancourt en sus primeras declaraciones tras su encuentro.
Visiblemente emocionada, Betancourt no se contuvo y una vez abierta la puerta del avión subió apresurada las escalinatas y abrazó a sus hijos. No pudo contener las lágrimas. También abrazó a su ex esposo Fabrice Deloye y al canciller francés, Bernard Kouchner.
El primer encuentro familiar se desarrolló de manera privada durante 15 minutos a bordo de la nave de la presidencia francesa que aterrizó a las 8:18 a.m. en en la base aérea de Catam.
"Estoy muy orgullosa de ellos que lucharon solitos y dieron una batalla hermosísima" por mi libertad, dijo Betancourt tras abrazarlos y recordar que la última vez que los había visto eran apenas unos niños.
En el Airbus A-319 que llevará de regreso el viernes a Betancourt a París, viajaba una delegación de 30 personas, entre ellos la hermana de la ex rehén, Astrid Betancourt y varios diplomáticos y médicos.
"Le doy gracias a Dios por este momento, son mis niñitos, son mi orgullo mi razón de vivir, mi luz, mi luna, mis estrellas, por ellos seguí con ganas de salir de la selva, por volverlos a ver", indicó Betancourt.
Melanie y Lorenzo, quienes empezaron a saludar a su madre desde las ventanillas del avión, dijeron que están viviendo el mejor momento de sus vidas.
"Siempre temimos un rescate militar, por los riesgos, pero ahora que vivimos esta felicidad queremos disfrutarla y vamos a seguir luchando por la libertad de los otros rehenes", señaló Melanie.
El primero en descender del avión fue el canciller Kouchner, quien bajó las escalinatas acompañado por su homólogo colombiano, Fernando Araújo.
Así fue la liberación de Betancourt
La liberación ayer de la ex candidata presidencial, de tres contratistas estadounidenses y once militares fue una de las operaciones de infiltración más limpias de la historia.
El golpe más importante contra esa guerrilla -por encima del operativo en la frontera con Ecuador que acabó con la vida de 'Raúl Reyes'- se empezó a tejer hace un año, cuando la fuga del subintendente Jhon Frank Pinchao dio las primeras pistas de la zona por donde se movían los cautivos y de las estrategias que usaban los subversivos para evitar a las tropas que siempre se movieron cerca.
Pero la fase final se precipitó en abril pasado, cuando un grupo de inteligencia militar que desde diciembre les seguía la pista a los guerrilleros que tenían en su poder a Íngrid Betancourt logró penetrar el primer anillo de seguridad del frente primero de las Farc.
La operación, que desde el primer momento fue coordinada por el comandante del Ejército, general Mario Montoya Uribe, fue avanzando hasta tal punto que dos hombres del más alto perfil en la inteligencia militar se ganaron la confianza del jefe de seguridad de 'Cesar', el 'carcelero' mayor de las Farc a quien directamente el 'Mono Jojoy' encomendó cuidar a los cautivos.
Para principios de mayo, los infiltrados ya se movían sin problema en la zona. Unas semanas después, un grupo de Fuerzas Especiales recibió de los hombres de inteligencia las coordenadas del lugar donde estaba un primer campamento.
A mediados de junio, uno de los oficiales de inteligencia le presentó al Comandante del Ejército el plan para lograr el rescate.
Era, en palabras de una fuente que lo conoció de primera mano, "osado, peligroso y sin retorno", pero para el grupo de 15 militares que fue encargado de la tarea tenía un chance de nueve sobre diez de salir bien.
Los infiltrados lograron que un guerrillero de altísimo nivel, cuya identidad no ha sido revelada, convenciera a César de que había orden de enviar los 'paquetes' con el nuevo jefe de las Farc, 'Alfonso Cano', y que se iban a usar helicópteros de una ONG extranjera para trasladar a los secuestrados.
A las 5:00 de la mañana de ayer empezó la operación 'Jaque', que bien pudo llamarse 'Caballo de Troya' porque el engaño a la guerrilla, como el de los griegos a los troyanos, permitió que el enemigo lo sorprendiera.
Dos helicópteros rusos M-I pintados de blanco y rojo se internaron en las selvas de Tomachipán (Guaviare), a 62 kilómetros de San José. Uno de ellos aterrizó en medio de una patrulla guerrillera.
El cinematográfico rescate se produjo pocos días después de que el Gobierno hizo circular la versión de que dos delegados de los países europeos habían entrado a la zona donde estaría 'Alfonso Cano' para hablar del intercambio humanitario. Esa versión nunca fue confirmada oficialmente por Suiza y Francia, los dos países mencionados.
En el helicóptero que aterrizó iban 6 militares que durante semanas ensayaron en una maqueta montada en la base de Tolemaida la operación de rescate. Si fallaba, eran conscientes de que posiblemente no volverían a su casa y el general Montoya daría la orden de pasar al Plan B: el cerco humanitario.
Para la misión fueron escogidos los mejores pilotos de la Aviación del Ejército.
Viaje a la libertad
Mientras los militares volaban hacia el campamento disfrazados de delegados de una supuesta misión extranjera, para los secuestrados -según contaron varios de ellos ya en Bogotá- el día empezó como uno más. La novedad, sin embargo, fue que el ruido de los helicópteros, que siempre anticipaba la orden de esconderse, esta vez no alteró a 'César' y a 'Enrique', los dos jefes guerrilleros encargados de su custodia.
Después de una caminata y de cruzar el río Inírida, vieron salir del helicóptero que aterrizó a unos personajes que la misma Íngrid Betancourt llamó "surrealistas".
Con chalecos que tenían insignias de una organización desconocida, los hombres de la supuesta ONG incluso dieron la orden de esposarlos antes de subir y los obligaron a usar chaquetas blancas, porque supuestamente el sitio a donde se dirigían era tierra fría.
Eran la 1 de la tarde y 15 minutos. Después, ya en pleno vuelo, pasó lo que Íngrid le contó al país y al mundo cuando aterrizó ayer en la base militar de Catam. Hubo un rápido movimiento en el que los dos de las Farc fueron totalmente reducidos. Y luego sonó una voz: "Somos el Ejército Nacional. Están libres".
Después de una rápida celebración en el aparato, la emoción del momento, el oficial a cargo de la operación en el helicóptero le informó al general Montoya que todo había sido un éxito y que iban rumbo a San José del Guaviare.
Sin embargo, en tierra había un grupo de por lo menos 60 guerrilleros que le prestaban seguridad a los campamentos donde estaban los secuestrados.
¿Qué facilitó la operación? Fuentes que incluso trabajaron en ella mencionan varias explicaciones: una impecable actividad de inteligencia que permitió ganarse la confianza de un perro viejo de las Farc como 'César', a quien Íngrid describió como "cruel, humillante y déspota".
Guerrilleros libres
"Hubiéramos podido matarlos porque los teníamos en la mira y rodeados, pero les respetamos la vida y los dejamos en libertad como muestra de paz y esperamos una respuesta positiva ante este gesto", señaló el ministro de Defensa Juan Manuel Santos, al llegar a la base militar de Catam en Bogotá.
Precisamente allí fue donde más momentos de alegría se vivieron.
Los oficiales y suboficiales del Ejército y la Policía saludaron uno a uno. "Soy el sargento José Ricardo Marulanda, secuestrado en la toma guerrillera de El Billar, y estoy feliz de volver a la libertad!", aspi empezaron a hablar uno por uno hasta que llegó Íngrid al micrófono.
"(...) Gracias al Ejército mío de mi patria Colombia, gracias a su impecable operación. La operación fue perfecta", señaló la ex candidata presidencial, que mencionó las mismas palabras en francés.
Aunque todo el trabajo de infiltración y la operación como tal fue de la Inteligencia del Ejército, el diario estadounidense 'The New York Times' señaló en su versión online, que el pentagono les confirmó la participación de Estados Unidos en la operación.
Lo cierto es que el rescate de los militares ratifica la incomunicación de los frentes de las Farc, por temor a los bombardeos. Esto llevó a 'Cesar' a confiar plenamente en la versión del infiltrado. No tuvo manera de verificarla.
Ese punto, la incomunicación, es sistemático en los últimos meses y le ha costado a las Farc desde crímenes como el de los diputados hasta los bombardeos en medio de los cuales murió 'Tirofijo'.
En la selva aún quedan 26 secuestrados canjeables y por lo menos 700 extorsivos. Según el general Freddy Padilla de León, comandante de las Fuerzas Militares, las operaciones seguirán hasta que se logré su libertad.
Por ahora, sobre la suerte de 'Cesar' y su segundo hombre 'Enrique', se sabe que hoy tendrán que responder ante un fiscal de Derechos Humanos, quien les definirá el sitio de reclusión, aunque se sabe que inicialmente estarán en el búnker de la Fiscalía.
'César', el auténtico carcelero de las Farc
Su nombre real es Gerardo Antonio Aguilar, de 49 años. Era conocido como 'César', jefe del frente primero de las Farc. Las autoridades lo califican como el auténtico carcelero de ese grupo subversivo y consideran que tenía un papel más relevante que el de alias 'Martín Sombra' (capturado por la Policía) como custodio de los plagiados.
Tuvo la custodia de por lo menos 40 secuestrados, entre los que siempre figuraron los estadounidenses e Íngrid Betancurt. 'César' habría sido la persona que ordenó la entrega de Emmanuel, el hijo de Clara Rojas, al campesino José Crisanto Gómez.
Interpol había expedido circular roja en su contra por homicidio con fines terroristas.
La Fiscalía lo investiga por secuestro, homicidio, terrorismo y hurto.
Además, según las autoridades, 'César' manejaba la red logística de las Farc que en el oriente del país intercambiaba drogas por armas (en su mayoría fusiles AK-47) y equipos de comunicación (teléfonos satelitales, equipos GPS, radios UHF). También intercambiaba drogas ilegales por equipos y servicios médicos, como anticonceptivos y medicinas.
De esta red formaba parte su compañera sentimental, Luz Dary Conde, capturada por el DAS hace tres meses. Ayer el fiscal Mario Iguarán advirtió que 'César' podría llegar a Justicia y Paz si cumple con los requisitos que contempla la ley, como colaborar con las autoridades.
Otras operaciones de película
Las siguientes dos son las más recordadas en el mundo por su éxito:
Entebbe (Uganda). Probablemente la operación más exitosa de rescate de secuestrados tuvo lugar el 27 de junio de 1976 en un avión de Air France que estaba en Entebbe (Uganda). Durante ocho días este plagio tuvo en vilo al mundo entero. Un comando israelí liberó a 38 rehenes, en un ataque sorpresa que abatió a 13 secuestradores del Frente Popular para la Liberación de Palestina (Fplp) y a 33 soldados del régimen de Idi Amin. Las tropas se hicieron pasar como parte de la comitiva presidencial.
Lima (Perú). En América Latina, el caso más recordado es el de la toma de la embajada de Japón en Lima, el 16 de diciembre de 1996, durante el gobierno de Alberto Fujimori.
Durante cuatro meses, 30 mineros trabajaron sigilosamente para excavar un túnel que los llevaría a la embajada. Un comando militar, compuesto por 140 hombres, logró entrar a la sede diplomática y liberar a 72 rehenes en poder de guerrilleros del Movimiento Revolucionario Tupac Amarú (Mrta). El episodio, en su momento celebrado como un hito, fue después motivo de polémica por supuestas ejecuciones a guerrilleros.
Operaciones de rescate que salieron mal
Munich, en 1972, cuando se intentó liberar a once atletas israelíes en poder del comando palestino 'Septiembre Negro'. La operación concluyó con la muerte de todos los secuestrados.
Teherán, en hechos ocurridos entre 1980 y 1981, Estados Unidos no pudo liberar a 53 rehenes que permanecieron seis meses en poder de islámicos que se tomaron la embajada americana en Irán.
Colombia, 2003, fueron asesinados el gobernador de Antioquia, Guillermo Gaviria, y el ex ministro Gilberto Echeverri, en el momento de un intento de rescate.
REDACCIÓN JUSTICIA
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