Foto: Guillermo González / EL TIEMPO
Los arroyos de Barranquilla han crecido en los últimos días por las constantes lluvias que caen en esta capital.
Mientras los organismos de socorro comienzan a prepararse para las inundaciones, se teme por el impacto de la temporada en las carreteras. Sin embargo, Invías asegura que todo está bajo control.
Para la Cámara Colombiana de la Infraestructura (CCI) es necesario acudir a un plan de choque inmediato con el propósito de reducir el impacto negativo de eventuales emergencias, mientras se construyen las nuevas dobles calzadas, que se demorarán, como mínimo, cinco años.
Los reportes del Invías indican que entre 2005 y lo que va corrido de 2008 se han identificado 65 tramos de vía en todo el país que presentan atención de emergencias repetitivas por obstrucción.
Pero el director del organismo, Daniel Andrés García, explica que entre los diferentes proyectos que adelanta la entidad, a través de sus territoriales tiene un programa preventivo y reactivo denominado 'Monto agotable', con el cual se garantiza la seguridad y movilidad por las vías a cargo del Instituto.
Además, trabaja junto con la Red Nacional de Vías en el mejoramiento y mantenimiento de las carreteras que están en su jurisdicción.
"Entre las vigencias 2008 a 2010, el Instituto prevé destinar más de 573.000 millones de pesos para rehabilitar y mejorar 850 kilómetros de los 2.520 que componen la red vial nacional no concesionada. El plan tendrá un plazo de ejecución de 24 meses y ya está en marcha el proceso licitatorio de cinco de las zonas que lo componen", agrega.
Por su parte, la Cámara Colombiana de la Infraestructura (CCI) recomendó al Ministerio de Transporte contratar, a través del Invías, una consultoría especial que identifique, diagnostique y realice los estudios y diseños de ingeniería necesarios para solucionar definitivamente las emergencias presentadas en los puntos críticos de la red vial arterial.
Al respecto, el ministro Andrés Uriel Gallego dijo que ya se ordenó la contratación de esa consultoría. El objetivo es que adelante el diseño de las obras que se requieren para neutralizar los problemas recurrentes en los corredores viales con mayor tráfico.
La CCI también propuso incorporar desde la vigencia del 2009 los recursos necesarios para efectuar las obras que considere necesarias la consultoría.
"La inversión programada, permitirá en el mediano plazo, liberar cada vez más recursos para ser invertidos con carácter preventivo y no reactivo", afirma el presidente de esa organización, Juan Martín Caicedo Ferrer.
Otra propuesta está orientada a que se agilice la contratación del programa 'Corredores Arteriales Complementarios de Competitividad', en el cual están incluidos 13 tramos que la Cámara de la Infraestructura identificó como críticos.
La carretera que comunica a Bogotá con Buenaventura y la que integra a la capital del país con la Costa Atlántica son los corredores de comercio exterior más afectados por el invierno.
Según un informe de la CCI, en los tramos Armenia-Ibagué y Buenaventura-Loboguerrero, que hacen parte de la carretera que conduce de Bogotá al puerto sobre el Pacífico, se han registrado doce emergencias por cuenta del invierno en los últimos cuatro años.
Ríos del país, en niveles máximos
Los meteorólogos y funcionarios ambientales lo llevan advirtiendo desde hace más de dos semanas: esta temporada invernal, que apenas comienza, y que se extenderá hasta las primeras semanas de diciembre, puede ser una de las más riesgosas de los últimos 10 años. La preocupación se debe a que las lluvias comenzaron a llegar en momentos en que los principales ríos del país (Magdalena y Cauca) estaban en sus niveles máximos, un fenómeno poco usual, que se produjo porque entre julio y agosto, cuando se esperaba una temporada seca, cayó mucha agua por la influencia de los huracanes que arreciaron en el mar Caribe.
Se estima que las precipitaciones superen los niveles normales en el Caribe y la zona Andina, específicamente en Antioquia, Eje Cafetero, Tolima, Boyacá, Huila y la Sabana de Bogotá. También en Santander, Cauca, Valle y en el Chocó, más que todo en el sur de este departamento. Además, existe una alerta específica para las próximas 72 horas por la llegada de una onda tropical al Caribe, que intensificará las lluvias durante los próximos tres días en todo el país. Según la Oficina Nacional de Prevención y Atención de Desastres, el invierno ha dejado 49 municipios afectados de 13 departamentos.
Por el río Magdalena, dice el Ideam, las zonas más propensas a resistir inundaciones son Plato (Magdalena) y las poblaciones ribereñas al Canal del Dique.
Pero también se deben vigilar los cauces de los río Sinú, Aracataca, Ranchería y Fundación (Magdalena), que pueden presentar crecientes súbitas; y el del río Cauca, entre Guaranda (Sucre) y su desembocadura en el río Magdalena, cerca del municipio de Pinillos, en La Mojana.
En los departamentos del occidente, la alerta se concentra en los ríos San Juan (Chocó), Mira y Patía (Nariño) y San Juan (Cauca).
La Corporación Autónoma Regional de Cundinamarca (CAR) advirtió a los habitantes de los municipios ribereños de los ríos Bogotá (Cuenca Media y Baja), Negro, Magdalena, Sumapaz, Minero y Ubaté-Suárez, sobre la posibilidad de inundaciones.
Según la Oficina Nacional de Prevención y Atención de Desastres, el invierno ha dejado 49 municipios afectados de 13 departamentos. 33 de ellos han sufrido inundaciones, 17 vendavales y 5 deslizamientos.
El departamento más golpeado es Bolívar, con 26 mil personas afectadas, la mayoría de Cicuco y Pinillos. Le sigue Atlántico, con 16.946 personas víctimas de las aguas, la mayoría de Palmar de Varela. También ha sufrido Córdoba, con 4.500 personas afectadas, habitantes de San Pelayo y Montelíbano.
Mantenimiento en la vía al Llano
El Instituto Nacional de Concesiones, que tiene bajo su coordinación un total de 22 concesiones, ha implentado un plan preventivo de emergencias con los operadores privados.
En la vía Bogotá-Villavicencio, una de las más afectadas en la primera temporada de invierno, hay paso restringido a un carril en varios sectores por la realización de obras para la protección y para evitar accidentes. Es así como el tráfico ha sido limitado en el túnel de Boquerón por arreglo de filtros y reparación de losas. En el kilómetro 57, cerca de los túneles de Quebradablanca, se han realizado labores de descarga manual de taludes.
En el kilómetro 60 (salida de Guayabetal) se construye un muro de protección de bancada y en el kilómetro 69 el puente Corrales está en reparación.
Emergencia en Barranquilla
Las lluvias que cayeron el fin de semana en Barranquilla no solo provocaron un caos por el desbordamiento de arroyos sino que dejaron a 11.000 personas afectadas.
Ayer, comunidades desesperadas por la falta de atención, sobre todo del sector de Simón Bolívar, a orillas del arroyo Don Juan, bloquearon vías de acceso con los enseres y electrodomésticos que se dañaron por la inundación.
Guillermo Sirtori Campo, director de la Oficina Distrital de Prevención y Atención de Desastres, dijo que el censo que se viene realizando desde el pasado fin de semana, hasta ayer, daba cuenta de 11.000 personas afectadas en 14 sectores del suroccidente y suroriente en los que hubo inundaciones, deslizamientos de tierras y fuertes brisas.
El alcalde Alejandro Char hizo un llamado a la gente para que tengan paciencia y prudencia para resolver la problemática generada por los aguaceros y les pidió no taponar cauces con basuras que luego de convierten en diques y ello contribuye con las inundaciones.
En Antioquia, el clima tampoco ha dado tregua. En Venecia, en el suroccidente del departamento, ocho casas fueron evacuadas por un deslizamiento, el fin de semana. Las ocho familias que las ocupaban están en un albergue del municipio. También, es crítica la situación en Urabá y Dabeiba (en el occidente), que fueron declarados en alerta amarilla, pues la temporada ya deja más de 2.500 damnificados.
En San Pedro de Urabá, Turbo, Dabeiba y Chigorodó se han desbordado ríos y ha habido ventiscas y deslizamientos.
En Medellín, este año han sido evacuadas 3.000 casas por cuenta de las lluvias.
En el oriente del país, las autoridades reportaron que el río Magdalena, en inmediaciones de Barrancabermeja, estaba a 1,50 metros del nivel de desbordamiento. Y aunque no representa peligro para las comunidades ribereñas, si se hizo un llamado pues las lluvias apenas están comenzando.
RICARDO SANTAMARÍA DAZA
REDACCIÓN DE ECONOMÍA Y NEGOCIOS
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