Foto: EFE / John Jairo Bonilla
El comandante del cuerpo de bomberos de Villamaría, capitán Óscar Salazar, relató que las labores de búsqueda de la menor son muy difíciles.
El alud, provocado por un intenso aguacero que cayó la noche del miércoles, destruyó dos casas.
En una de ellas vivían María Ligia Moreno, de 45 años, y su hijas de Janeth, de dos años, y Jackeline Bermúdez, de 11. La otra vivienda estaba deshabitada.
El comandante del cuerpo de bomberos de Villamaría, capitán Óscar Salazar, relató que las labores de búsqueda de las personas son muy difíciles, pues el lugar donde se presentó el derrumbe es una ladera demasiado inclinada.
"Estamos esperando que llegue maquinaria (retroexcavadoras) para que remuevan las toneladas de tierra que cayeron desde la parte alta de la montaña y se facilite el hallazgo", afirmó Salazar en horas de la mañana.
MANIZALES
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