El 80 por ciento de Manizales afectado en el suministro de agua potable y un lento retorno del servicio en Armenia, una persona muerta y otra desaparecida deja la ola invernal en el Eje Cafetero.
Gente haciendo largas filas para obtener agua en carrotanques y otras personas llenando baldes en nacimientos naturales son las imágenes más frecuentes en Manizales, como consecuencia de 48 horas de aguaceros continuos que colapsaron el sistema de acueducto.
La situación fue observada directamente ayer por los ministros de Ambiente, Vivienda y Desarrollo Territorial y de Transporte, Juan Lozano y Andrés Uriel Gallego respectivamente, quienes se comprometieron a girar 2.700 millones de pesos para enfrentar la emergencia.
"Lo prioritario es solucionar la sed de los manizaleños", concluyeron los ministros, quienes recorrieron con el alcalde, Juan Manuel Llano, algunos de los lugares afectados por el invierno.
El balance de la visita es de una bocatoma -que recoge las aguas de otras seis bocatomas-, colapsada por el represamiento de una quebrada, la rotura de una tubería madre de 28 pulgadas, el deslizamiento de otra tubería de 6 pulgadas y el inminente riesgo de deslizamiento de dos tubos de 8 y 30 pulgadas.
En cuanto a los deslizamientos provocados por los aguaceros, hay 370 familias damnificadas (1.665 personas), diez viviendas destruidas y 182 afectadas, un muerto y 15 heridos.
En el departamento de Caldas las lluvias provocaron deslizamientos en las regiones norte y oriental, donde varios municipios están incomunicados. La carretera Manizales - Bogotá permanecía cerrada por derrumbes en el sector de Sabinas y Delgaditas.
Entre tanto, en el Quindío, Diego Fernando Herrera, funcionario del Centro Operativo Regulador y Atención de Emergencias, dijo que el restablecimiento del servicio de agua potable en la capital Armenia se realiza paulatinamente ante la turbiedad que presenta la planta. El sábado los más de 300.000 habitantes permanecían sin agua.
Cerca de 300 personas, 98 de ellas de la vereda Boquía, de Salento, una cifra similar de Calarcà y un centenar de Armenia, fueron evacuadas como prevención ante la creciente del río Quindío.
En Calarcá se realiza la búsqueda de una persona que de acuerdo con versiones de pobladores, cayó al río Quindío.
Rodrigo Guerrero, asesor del Clopad en Armenia dijo que desde el viernes a las 5:00 se dio la alerta por la creciente del río Quindío, que tuvo su punto máximo hacia las 10:00 de la noche.
"Como medida preventiva fueron evacuadas 30 familias con unas 100 personas, especialmente en los sitios La Maria y Patio Bonito. El río alcanzó unos 3 metros por encima de su nivel normal. Por fortuna no se ha reportado pérdida de vidas humanas", dijo.
Entre tanto, El alcalde de Salento, Jorge Ricardo Parra, informó que la creciente obligó a la movilización de los organismos de socorro. "Estamos con la Policía, Bomberos y otras entidades y dependencias de la Alcaldía atendiendo la situación en las veredas Boquía y Cocora", precisó el mandatario local.
Boquía, a 15 minutos del área urbana, está habitada por 150 familias y Cocora, en el valle del mismo nombre, está a media hora y cuenta con 60 familias. La creciente se llevó animales y ocasionó daños en cultivos.
La alerta es para los municipios más abajo como Montenegro y Quimbaya. El río Quindío desemboca en La Vieja, que pasa por Cartago, en el norte del Valle, por lo que se recomendó a las autoridades estar pendientes del nivel de este cauce.
MANIZALES Y PEREIRA
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