Como presunto responsable del delito de doble homicidio agravado, en calidad de coautor, el Juzgado Promiscuo Municipal de Mistrató lo cobijó con medida de aseguramiento intramural.
La Fiscalía había hecho la petición de asegurar a Jorge Antonio Morales Ramírez, como cólplice del sacerdote José Francey Díaz Toro.
Los hechos ocurrieron el 15 de febrero del 2007, cuando las autoridades hallaron a orillas del río Guática, entre Anserma (Caldas) y Belén de Umbría (Risaralda), los cuerpos incinerados de María del Carmen Arango, de 32 años, y de su hija María Camila Díaz, de 5 años.
Según las pruebas recopiladas por la Fiscalía, José Francey Díaz Toro, ex sacerdote del municipio de Mistrató, hoy condenado, las mató a golpes con arma contundente, presuntamente en compañía de Morales Ramírez dentro de la casa cural, después las envolvieron en bolsas, las llevaron hasta la ribera del Guática y les prendieron fuego.
Morales Ramírez, quien trabajó con el sacerdote como sepulturero, fue capturado el pasado 3 de julio del 2008 por miembros del CTI de Anserma (Caldas) en horas de la tarde en Mistrató.
Durante la audiencia preliminar el indiciado se allanó a los cargos imputados por la Fiscalía y está recluido en la Cárcel Municipal de Belén de Umbría, en Risaralda.
PEREIRA y MANIZALES
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