Crece riesgo por fuente radiactiva en hospital de Pereira
Por: DAVID VASCO ARBELáEZ |
Hospital San Jorge de Pereira
Foto: El TiempoLa máquina, que está en el sótano del San Jorge, podría convertirse en una 'bomba sucia'.
Hace dos meses, la Contraloría General de Risaralda se inquietó por una queja anónima que recibió sobre posibles irregularidades en el uso de una fuente radioactiva, que el Hospital Universitario San Jorge de Pereira posee para tratar a pacientes con cáncer.
La fuente anónima le hizo saber al ente de control que la máquina, adquirida por la E.S.E. en el 2006, llegó a la institución solo tres años después, en el 2009, por las demoras en la legalización del convenio para la constitución de la Unión Temporal de Empresas Sociales del Estado, cuyo objetivo era instalar ocho de estas fuentes en hospitales de ciudades intermedias del país, entre ellas, Pereira.
Sin embargo, el equipo nunca se utilizó porque, como explicó el gerente de la E.S.E, Juan Carlos Restrepo Mejía, "el hospital no cuenta con los insumos ni el personal para operarlo, como oncólogos e ingenieros nucleares".
En la función preventiva que emitió la Contraloría el 8 de agosto de este año, se manifiesta que la Fuente Co-60, con serial S-5748, instalada en el hospital ya cumplió su vida útil de 5.74 años, y representa un "riesgo para la salud pública y el medio ambiente", por tratarse de material radiactivo de primer nivel, en condiciones no aptas de seguridad.
Además, por el no uso de la fuente, esto constituye un detrimento patrimonial por 135'861.726 pesos.
Por otro lado, el coordinador del Grupo de Seguridad Nuclear del Servicio Geológico Colombiano, Fernando Mosos, manifestó que "la fuente que posee el Hospital San Jorge de Pereira es uno de los equipos con mayor peligrosidad para la salud pública si se manipula inadecuadamente".
Mosos agregó que "en el caso hipotético de que ocurriera un desastre natural, como un terremoto o un incendio, y estos afectasen las instalaciones del hospital o los contenedores de cobalto del equipo, la institución no estaría preparada para manejar una emergencia por radiactividad".
Las consecuencias por lo que en física se denomina 'bomba sucia', se traducen en una emisión constante de cobalto 60 Hexagonal, cuya exposición prolongada causa ceguera, esterilidad, mutaciones o la muerte a quienes se expongan a la radiación.
En la última función preventiva que emitió la Contraloría el 26 de septiembre, se indica que "la E.S.E no posee protocolos que garanticen que, mientras se tome alguna decisión acerca de la puesta en funcionamiento o retiro definitivo de la fuente, se cumpla con las normas de seguridad para el almacenamiento de la misma". El ente de control también resaltó que el edificio presenta múltiples humedades, fallas en la protección, seguridad, mantenimiento y almacenamiento del equipo.
Al respecto, el gerente del Hospital dijo que "ya hemos tomado unos correctivos para el manejo y la custodia del equipo. Estamos en el proceso de formalizar su reexportación a Canadá o Argentina".
Para Restrepo Mejía, hoy este tipo de equipos solo se usan para tratamientos paliativos, pues los avances tecnológicos han permitido desarrollar dispositivos más efectivos para el manejo integral del cáncer.
"Nos estamos asesorando para ver si vale la pena hacer nuevas inversiones en la fuente o si es más pertinente adquirir el Acelerador Lineal", agregó.
Según él, "la administración es conciente del riesgo que acarrea la permanencia del dispositivo en el hospital, pero ya estamos tomando las medidas para garantizar la seguridad de la ciudadanía".
La fuente permanece en el sótano del hospital, mientras la Contraloría y el Servicio Geológico Colombiano deciden el futuro de la máquina.
David Stevens Vasco Arbeláez
Para EL TIEMPO
Pereira
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