Foto: Archivo particular
Mandatarios de Tabio y Subachoque dicen que el proyecto atenta contra sus nacimientos de agua.
Mandatarios de Tabio y Subachoque sostienen que el proyecto atenta contra sus nacimientos de agua mientras que la Petrolera asegura que no.
La construcción del poliducto Mansilla-Tocancipá, un proyecto con el que Ecopetrol planea sustituir la movilización de combustibles en carrotanques por el transporte a través de una tubería de 68 kilómetros, tiene enfrentada a la petrolera con dos de los siete alcaldes de los municipios por donde pasará el tubo.
Mansilla-Tocancipá representa para Ecopetrol el abastecimiento de combustibles al centro del país. Sin embargo, para los mandatarios de Tabio y Subachoque, la construcción implicaría un grave daño al ecosistema y a los nacimientos que surten de agua a las dos poblaciones.
"El trazado es lesivo pues pone en riesgo nuestra sostenibilidad hídrica y ambiental porque atraviesa el cerro de Juaica, donde se encuentran las fábricas de agua, nacimientos y quebradas que abastecen nuestros acueductos, así como las cuencas de los ríos Subachoque y Río Frío, de las que se surte un altísimo número de habitantes y demás municipios", dice una carta dirigida al presidente Álvaro Uribe Vélez, y firmada por los alcaldes, presidentes del Concejo y personeros de Tabio y Subachoque.
Pelea de David contra Goliat'
El Ministerio de Ambiente seleccionó la ruta del poliducto, sobre la cual se realizó un estudio de impacto ambiental, presentado por Ecopetrol en octubre de 2008. Según la firma Ingeniería y Geotecnia, que hizo la evaluación hidrogeológica sobre el cerro Juaica, la construcción del poliducto no genera impacto sobre las condiciones ambientales del cerro.
Ecopetrol asegura que la construcción de la línea Mansilla-Tocancipá se hará "bajo una estricta política empresarial de seguridad, altos niveles de calidad y la utilización de tecnología de punta".
Pero otra cosa opina el alcalde de Tabio, Jairo Camacho, quien asegura que, si el Ministerio le aprueba la licencia a Ecopetrol y no cambia el trazado original, tendrán que emprender acciones legales para impedir la construcción.
"Sabemos que es una pelea de David contra Goliat, pero estamos dispuestos a entablar una acción popular para evitar que el poliducto pase por la mitad de las zonas de recarga de acuíferos", dijo.
En eso coincide Luis Roberto Latorre, mandatario de Subachoque, quien manifiesta que, a pesar de las audiencias públicas que ha organizado el Ministerio, hasta ahora se han hecho 'oídos sordos' ante el clamor de las comunidades de los dos municipios.
"Pedimos que se cambie la ruta del poliducto, pues nuestro principal recurso es el ambiental y, si se construye en la zona en discusión, atentaría contra el turismo y el equilibrio ecológico", añadió.
Otros, también inquietos
El poliducto Mansilla-Tocancipá requeriría una inversión superior a los $80.000 millones, y estaría construido en tubería de acero de ocho pulgadas de diámetro, revestida en concreto. Contaría, a lo largo de todo su recorrido, con un sistema de fibra óptica y con modernos mecanismos tecnológicos para el control de eventuales emergencias.
La línea de transporte de 68 kilómetros, que comunicará los terminales de Mansilla y Tocancipá, pasará por algunas áreas rurales de los municipios de Facatativá, El Rosal, Subachoque, Tabio, Cajicá, Zipaquirá y Tocancipá.
Los cinco municipios que no han protestado directamente también tienen reservas por el impacto ambiental. Por ejemplo, el mandatario de Tocancipá, Adolfo Forero, asegura que no pueden ir en contra del desarrollo industrial, pero exigen compensaciones ambientales por la afectación que el proyecto podría ocasionar en la quebrada La Fuente.
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