Foto: Fausto Perez V. / EL TIEMPO
Riñas e intolerancia, un alto número de desplazados y una crítica situación de orden público tienen en jaque a los Montes de María.
Comité Departamental de Atención a Desplazados y la Gobernación de Bolívar buscan frenar el alto número de desplazados y atender la crítica situación de orden público en los Montes de María.
En estas dos localidades se presentaron las mayores masacres en la región, durante la época de guerra entre 'paras' y guerrilla.
El secretario departamental del Interior de Bolívar, Orlando Periñán, dijo que ante el difícil entorno de convivencia ciudadana que se percibe en estas comunidades, se ha tomado la decisión de que sea la Policía la encargada de controlar los conflictos allí.
"Hay muchas riñas y demasiada intolerancia entre los pobladores por lo que se ha reunido este comité en pleno, para que la Policía Nacional se encargue inmediatamente de la situación y aplique de forma efectiva el Código Nacional de Convivencia Ciudadana", agregó.
Problemas de posesión de tierras y desacuerdos entre comunidades son los conflictos que más se presentan. De forma tajante, el Secretario del Interior descartó violencia en la zona.
La Policía de Bolívar espera la solicitud formal de la construcción de las estaciones por el Comité de Desplazados, para hacerla llegar a la Dirección General de la institución.
Por otra parte, hay preocupación por algunas amenazas que han recibido líderes de desplazados en algunos sectores de Cartagena. Por esa razón se nombró un comité especializado conjunto, entre el Departamento y el Distrito.
"La Constitución Nacional estipula las garantías en seguridad para estas personas y lo que estamos haciendo precisamente en este comité conjunto es generar alternativas de solución para esta población, tanto en Bolívar, como en Cartagena", precisó Periñán Flórez.
Arturo Zea Solano, coordinador del Comité Nacional de Reparación para esta parte del país, reiteró la posición de ayudar de manera permanente a los líderes de las comunidades desplazadas para que continúen en la misión de orientar y asesorar a estas personas.
"Hay que recuperar el liderazgo social de las comunidades para que estas personas alcancen los niveles adecuados de tranquilidad que se han logrado en otras partes del país", aseveró, el funcionario.
En localidades y barrios como Nelson Mandela, algunos líderes han tenido que salir con sus familias hacia otras partes de la región, ante los continuos acosos de los grupos o bandas violentas que operan en Cartagena.
CARTAGENA
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