El niño de 13 años ingirió vino, whisky y cerveza durante la celebración de la navidad.
El niño, estudiante del grado sexto del colegio San Juan de Cartagena, que celebraba la Navidad y los cumpleaños de su padre el pasado jueves, en la casa de su madrastra en el barrio La Piedra de Bolívar, llegó al Hospital Infantil Napoleón Franco de Cartagena, prácticamente inconsciente.
"Estaba en franco estado de embriaguez, con compromiso neurológico del sistema nervioso, con gran irritabilidad y agitación sicomotora", dijo Roberto Bonfante, director de urgencias del hospital, quien agregó que el niño, gracias a la oportuna atención de los médicos, ya está fuera de peligro.
El menor empezó a beber desde tempranas horas del 24 de diciembre y llegó grave al hospital a las 2:30 a.m. de ayer, junto a una cuñada de su padre.
El padre del menor, también en estado de embriaguez, llegó a las 10:00 a.m. de ayer al hospital, para reclamar a su hijo, que fue sometido a varios lavados intestinales para salvarle la vida, agregó Bofante.
Lo que investiga el ICBF, según dijo su director Jorge Redondo, a EL TIEMPO, es el nivel de responsabilidad de la familia del niño, pues el joven se intoxicó en presencia de todos sus familiares.
"De comprobarse la responsabilidad el menor pasaría a un hogar de bienestar mientras se termina el proceso que, podría terminar, después de cuatro meses y de comprobarse que el ambiente familiar lo induce al alcohol, en la pérdida de la patria potestad", agregó.
Sofía Quiñónez, familiar del niño, dijo que esta era la primera vez que el menor consumía licor y que, lo que lo intoxicó, fue el revuelto de bebidas porque consumió vino, whisky y cerveza, durante la fiesta.
Ronald Landazu, de Alcohólicos Anónimos, Seccional Bolívar, le dijo a EL TIEMPO que la edad de inició de consumo pasó, en Cartagena, de los 15 años, a los ocho, en los últimos diez años. Según él, en menos de cinco años de haberse iniciado el consumo se puede llegar a la adicción, generando, además de graves problemas sociales y familiares, "daños de tipo gastrointestinal, problemas con el hígado, enfermedades cardíacas, y en el caso de la mujer, problemas futuros para quedar en embarazo".
No obstante, de los 20 grupos de alcohólicos anónimos que hay en Cartagena, sólo hay un menor de edad en tratamiento, "por la complicidad de los adultos y porque es muy difícil que un niño acepte la problemática", agregó.
La Fundación Quiero Vivir, dedicada a la rehabilitación del alcoholismo y la drogadicción en Cartagena, establece que el alcoholismo es una respuesta aprendida y la adicción que ocasiona es el resultado de la influencia de la sociedad. Los jóvenes generalmente se resisten a creer que pueden terminar siendo adictos al licor, después de todo "sólo beben los fines de semana", como opinaba hace seis meses Paula, ahora en vía de rehabilitación.
Al cierre de esta edición, el niño intoxicado la noche de navidad en la heroica, era dado de alta mientras se notificaba a la familia del inicio del proceso de restitución de derechos por parte del ICBF.
JORGE QUINTERO
CORRESPONSAL DE EL TIEMPO
CARTAGENA