Los artesanos del corregimiento de Pueblecito (Sucre), presentaron el sábado lo que era un sueño que pensaron nunca iban a concluir: la fabricación del sombrero 'vueltiao' más grande del mundo.
Con lagrimas de emoción hicieron la entrega oficial al gobernador de Sucre, Jorge Barraza Farak, y al notario Guillermo Buelvas, en su calidad de juez.
Durante cinco meses y medio las agremiaciones artesanales zenúes se dedicaron al proyecto, trabajando durante las 24 horas del día y por grupos, los ocho kilómetros de trenzas que se requirieron para su fabricación.
El costurero del proyecto, Germán Pérez Martínez, encargado de hacer la 'pega' de los ocho mil metros de trenza con maquina de coser, reconoció que la labor fue ardua, pero que al alcanzar la meta pasó a ser algo gratificante.
"No fue nada fácil, porque para pegar una trenza tardaba un día y normalmente en un sombrero pequeño demoro 20 minutos. Necesitaba la ayuda de ocho personas para ir dándole la vuelta al sombrero e ir cociendo poco a poco. Pero hoy estoy feliz al ver que mi trabajo, unido al de los demás artesanos zenúes es una realidad", afirmo emocionado Pérez Martínez.
Bajo una pertinaz lluvia y luego de un protocolo de presentación, se realizó la apertura de las alas del sombrero quinceano que requirió de 360 horas de trabajo de más de 500 artesanos entre niños, jóvenes y adultos para su elaboración.
Las características principales del sombrero son su elaboración manual, la utilización de material orgánico y hacerlo en la forma tradicional.
El sombrero que registra 3 metros de alto por 14, 75 metros de ancho y un peso 100 kilos, requirió de casi 4 hectáreas de caña flecha y un costo total de 40 millones de pesos para su elaboración.
Para Diana Jaraba, gestora del proyecto, la culminación del 'sombrero más grande del mundo' es el inicio de la dignificación de los artesanos zenúes sucreños, por eso aprovechó la ceremonia de presentación oficial para hacer peticiones a favor de los artesanos al gobernador Jorge Barraza Farak y al alcalde Nayro Hernández Passos.
"Luego de esta obra que fue tan sufrida, quiero hacer unas peticiones a favor de los artesanos que me permitieron entrar en su mundo. Por eso, Gobernador y Alcalde, solicito la legitimización de una estampilla a nivel nacional, cuyos fondos sean para mejorar las condiciones de vida de los indígenas y dignificar su trabajo artesanal; determinar un precio mínimo por el trenzado, para evitar que sean explotados y su trabajo le sea remunerado de manera justa," expresó Jaraba, durante su intervención en el sencillo pero significativo acto protocolario.
Por su parte el gobernador Barraza Farak y el alcalde Hernández, asumieron el compromiso de gestionar ante el Gobierno central y organismos internacionales las peticiones hechas por la gestora del proyecto.
"Lo anterior será una realidad, así como lo fue la iniciativa de esta obra que al comienzo parecía un sueño y que se convirtió en todo un suceso. Ahora me tiene 'cabezón' donde lo voy a ubicar, porque inicialmente pensé en exhibirlo en el Fondo Mixto en Sincelejo, pero creo que lo pondremos en la Plaza Caribe de la Gobernación protegiéndolo con una gran carpa", afirmó Barraza.
Ante la carencia de los 6 millones de pesos que cuesta pagar los gastos de representación de un juez oficial del Guinnes Records, Diana Jaraba recurrió a la segunda opción ofrecida por ellos para ser evaluado, y fue la de emplear como juez a un notario, por lo que Guillermo Buelvas, notario de San Antonio de Palmito, certificó y testificó sobre el tamaño del gran sombrero 'vueltiao'.
La categoría en la que participan los artesanos zenúes para ingresar a libro de los Guinnes Records es la de 'sombrero más grande tejido a mano', cuyo primer lugar lo ocupa en la actualidad Polonia.
Luz Victoria Martínez
Especial para EL TIEMPO
SINCELEJO
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