Últimas Noticias de Colombia y el Mundo - ELTIEMPO.COM

Últimas Noticias

Ver más últimas noticias

Patrocinado por:

La Diosa que perdió la 'gallina de los huevos de oro'

Por: JUAN CARLOS DÍAZ M. | 8:41 p.m. | 27 de Abril del 2011

Esta es la historia de la célebre canción de Leandro Díaz.

El epígrafe de la Diosa Coronada, con el que García Márquez le hizo honores al poeta ciego de la canción vallenata, Leandro Díaz, además del intenso contenido literario que abarca, lleva consigo una sentida historia de amor, despecho y humor que solamente una mente prodigiosa, como la de Leandro, es capaz de sintetizarla en unos cuantos versos.

"Señores, vengo a contarles hay nuevo encanto en la Sabana, en adelanto van estos lugares, ya tienen su Diosa Coronada", verso que dejó para la historia de la literatura universal el escritor de Aracataca, se gestó una tarde de abril del año 1949, a orillas del río Tocaimo, el mismo sitio que sirvió de inspiración para esa otra obra maestra del 'Homero' del vallenato: 'Matildelina'.

Pero mucho antes de que Gabo rescatar el verso en 'El amor en los tiempos del cólera', ya el paseo de 'La Diosa coronada' se había paseado en los lomos de la juglaría por toda la vasta región de La Provincia, el Magdalena y el Viejo Bolívar, de boca en boca, que era en esa época el máximo juez que determinaba si la canción era buena, mala o regular.

Fue el propio Rafael Escalona el primero en avistar el enorme potencial que tenía la canción de Leandro y así lo hizo saber al país en una entrevista que le hizo Gloria Valencia de Castaño a principios de los años sesenta.

"Por allí anda un compositor ciego que no le canta a los burros, ni a las crecientes crecidas como yo, sino a diosas y otras cosas raras', dijo en su ocasión el compositor patillalero.

Para esa época ya la canción tenía más de 13 años de haber sido compuesta por Leandro, pocos meses después de que su abuelo paterno, Abel Duarte (Leandro tomó el apellido de su mamá), comprara una finca a la orilla del famoso río que le dio el nombre al caserío: Tocaimo, vereda perteneciente al municipio de San Diego, Cesar.

El enamoramiento

Leandro, con 21 años cumplido, ya había dado los primeros pasos como compositor, así que no fue nada difícil para él ligar con los músicos del pueblo, entre los que se encontraban el legendario 'Chico' Bolaños, y Julio Castro, acordeonista de renombre en la región y hermano de Josefa Castro, la esquiva y altiva mujer que lo inspiró para que una tarde de despecho le compusiera el canto de 'La Diosa coronada'.

"La conocí en una parranda en casa de Julio Castro. Sentí su presencia por el agradable olor a rosas que dejaba por donde pasaba, y desde entonces traté de llamar su atención cantando mis versos", sostuvo Leandro, en la terraza de su casa en Valledupar.

La familia de la mujer, que veían a Leandro como un andariego más de la música, era de las más acomodadas en la región de San Diego.

El padre era un reconocido ganadero y dueño de centenares de extensiones de tierra, lo que hacía que la joven, que para la época no pasaba de los 18 años, sobresaliera por encima de las demás de su misma edad.

Fue en una de las continuas visitas que hizo Leandro a la casa de Josefa, con el pretexto de buscar a Julio Castro para que le tocara el acordeón, cuando sintió que algo andaba mal en su pretensión amorosa: mientras que la joven se desvivía en atenciones con otros muchachos que la visitaban, al compositor ciego a duras penas le brindaban un tinto.

"Cuando el rey querido llega, de tarde, por la serranía, hay que ponerle gallina rellena, que el rey es fino, ¡madre mía!".

La situación explotó una tarde que ni el tinto le dieron, así que Leandro buscó consuelo en el río, y su mente empezó a maquinar la 'venganza' con la única arma que tenía a su alcance: sus versos.

Recordó que su tía Eródita le había leído varias historias sobre la mitología griega y allí comenzó el desquite que tanto bien le ha hecho al folclor colombiano y a las letras mundiales.

Por la noche, se la cantó a Julio, el hermano de la protagonista, y a quien le gustó tanto que ese mismo día se la pusieron de serenata.

La respuesta de la joven fue conforme a la lógica: "Ese tipo no tiene que hacerme ningún canto, si yo apenas lo conozco", dijo sin saber los torbellinos que le sacudía por dentro al joven compositor.

Pero lo peor vino después de la serenata. La joven altiva y engreída, que 'era más que todas la del pueblo', no le volvió a dirigir la palabra hasta varias décadas después que la fama y el reconocimiento a Leandro obligó a zanjar las diferencias.

Después de Gabo

Aunque la canción de 'La Diosa coronada' cobró mucha notoriedad en la región, sin duda su detonante explosivo fue el epígrafe de Gabo, cuya aparición alertó a críticos y literatos sobre un tal Leandro Díaz, a quien le endilgaron el merecido título de poeta.

Gabo lo transformó de paseo en vals, y como autor sugirió el nombre ficticio de Florentino Ariza, de quien Leandro dice no tener muchas cosas en común. "Yo siempre mostré a mis mujeres", dice.

El primero que grabó 'La Diosa coronada' fue Colacho Mendoza, cantando él mismo y quien la grabó en cuatro ocasiones en total. Además de la que cantó, lo hizo con Poncho Zuleta, Silvio Brito e Ivo Díaz, el adelantado hijo de Leandro.

Alfredo Gutiérrez, Alberto Pacheco, Carlos Vives e Iván Villazón, también la grabaron, y todas las versiones han sido exitosas, pero la que más le gusta a Leandro fue la que hizo Colacho con Silvio Brito.

"Ese chiquito canta clarito y entonado", advierte.

Después del homenaje de Gabo, el mundo para Leandro fue distinto. Ya no era Radio Guatapurí la que lo entrevistaba, sino la CNN, la cadena RTI Telemando hizo una serie basada en la canción, y el traductor de Gabo al noruego lo buscó para conocerlo y después para llevarlo a ese país a un conversatorio sobre García Márquez.

A quien si no le gustaba ninguna de las versiones musicales era a la 'ofendida', Josefa Castro, quien tuvo que aguantarse mucho años con el credo en la boca para no insultar a Leandro, no obstante, la fama de la canción, el hecho de ser buscada por reporteros de todas partes para que contara la 'otra parte' de la historia, hizo que su temperamento fuera aflojando.

Y, como era de esperarse, el mundo mediático hizo posible el reencuentro de los dos protagonistas de esta fallida historia de amor.

Josefa, casada y con cuatro hijos, se comprometió a asistir a un encuentro entre los dos, hace 10 años en Valledupar, con la condición de que Leandro le diera todo el 'ajuar' que necesitaba.

Así fue. El poeta ciego se encargó de todo. Le compró vestidos nuevos, zapatos de marca, collares coloridos y perfumes de rosas.

Ella, que seguía con la misma actitud altiva de los años mozos, le reclamó amistosamente por la parte de los 'derechos de autor' que ella decía merecer.

Leandro, repentista e inteligente, dejó por terminada el pleito de más de 60 años, con una frase perfecta:

"Tu tuviste la culpa, cuando dejaste que se fuera la 'gallinita de los huevos de oro', ya pa' qué", subrayó.

Comenzó la competencia vallenata

 Con una cifra récord en número de concursantes, ayer se inició en firme los diferentes concursos del Festival de la Leyenda Vallenata.

Un total de 70 acordionistas se inscribieron para optar por el título de Rey en la máxima categoría, destacándose el cartagenero Manuel Vega, cuatro veces segundo y tres veces tercero, así como Sammy Ariza, José Vásquez, Nemer Tetay y Fernando Rancel.

En canción inédita, se presentaron 14  merengues, 41 paseos12 puyas y 7 sones. 

JUAN CARLOS DÍAZ M.
ENVIADO ESPECIAL DE EL TIEMPO
VALLEDUPAR

Herramientas

Publicidad

Paute aquí

Patrocinado por:

ZONA COMERCIAL

Paute aquí

Reportar Error

¿Encontró un error?

Para eltiempo.com las observaciones sobre su contenido son importantes, permítanos conocerlas para, si es el caso, tomar los correctivos necesarios, o darle trámite ante las instancias pertinentes dentro de la Casa Editorial El Tiempo (CEET). Por favor, incluya su nombre y correo electrónico para informarle del seguimiento que le hemos dado a su observación.

Los campos marcados con * son obligatorios.

*
*
*

Respuesta

Recordar clave

Recordar clave

Por favor, escriba la dirección de correo electrónico con la cual se registró.