Foto: Nelson Díaz
Solo quedaron faltando por recuperar dos canecas de las 96 canecas que cayeron al río Magdalena. Las autoridades temen que esté creciendo en el país el tráfico ilegal de sustancias tóxicas.
Habitantes del sur de Bolívar admiten que a veces llevan la peligrosa sustancia sin control alguno. Ministro de Medio Ambiente pide investigar.
"El cianuro empezó a moverse fuerte en las minas del sur de Bolívar desde finales de los años 80, cuando los Rodríguez Orejuela invirtieron mucha plata en dragas y grandes motobombas para lavar las vetas y sacar el oro en grandes cantidades y no a puchitos, como artesanalmente se hacía desde los 60", comenta una comerciante del sur del Cesar.
La comerciante cuenta que en los tiempos de los Rodríguez fletaban avionetas con cianuro y otros insumos para enviarlos directamente a Santa Rosa del Sur, en el sur de Bolívar. "En la serranía hay más de una avioneta estrellada que nunca pudo llegar a su destino", comenta.
Aunque ya las minas no las manejan los Rodríguez, las grandes cantidades de este tóxico utilizadas en esta región salieron a flote el pasado sábado, cuando del ferry La Paula cayó un camión que transportaba 96 canecas de cianuro, cada una de 50 kilos, que fueron a parar al fondo del río Magdalena, frente a Bodega Central, corregimiento de Morales, sur de Bolívar.
Cargas de cianuro como las hundidas, según el dueño del ferry, Édgar Buitrago, pasan por el planchón unas "dos veces al mes". El transportador admite que esas 96 canecas cianuro, de las que al final fueron rescatadas 94, según camioneros que se mueven hacia Santa Rosa, "no les alcanzan (a los mineros) ni para limpiarse el..." para significar que las cantidades que se manejan son enormes.
Así las cosas, las canecas hundidas solo eran una pequeña dosis de las grandes cantidades que usan las cerca de 250 minas y no menos de 25.000 mineros, que llegaron después de las capturas de los narcotraficantes de departamentos como Santander, Boyacá, Cesar, Antioquia y Bolívar, principalmente,
Los habitantes de la zona dicen que el transporte del cianuro se hace con poco manejo técnico. En el muelle de Gamarra, de donde a diario salen por lo menos siete chalupas con rumbo a Cerro Burgos, corregimiento de Santa Rosa, en voz baja se comenta -"porque por aquí todavía quedan 'paracos'- que es frecuente ver a gente que trabaja en las minas de oro viajar con varios kilos de cianuro camuflados en termos de pescado.
"La gente no los esconde porque sean ilegales, lo que pasa es que si a alguien lo ven llevar cianuro, el tipo de inmediato se cabrea porque lo pueden seguir o esperar de regreso cuando cambie ese material por oro. Allá en Santa Rosa se paga es con oro, no con pesos", dice el conductor de una canoa.
El ministro de Medio Ambiente, Juan Lozano, dijo que teme que en el país esté creciendo el tráfico ilegal de sustancias peligrosas, por eso pidió investigaciones urgentes, principalmente contra el tránsito de cianuro entre las minas de oro que muchas veces no queda registrado. "La Armada me informó del decomiso de dos canecas, que unas personas querían hacer pasar como parte de las que cayeron al Magdalena para cobrar una recompensa. Eso indicaría que cualquiera podría mover este tipo de químico", dijo.
Agregó que junto con el Ministerio de Transporte se investiga si la reglamentación y las condiciones que se mantienen hoy para regular el movimiento de los químicos son las adecuadas, pues, según el alto funcionario, no son ciento por ciento efectivas.
Insistió en que su cartera no tiene competencia directa para regular el transporte de sustancias potencialmente peligrosas y tampoco en la elaboración de los planes de contingencia para atender accidentes como el ocurrido en el río Magdalena, aunque participa de manera activa con ellos.
Lozano insiste en que es obligación de importadores, exportadores, industriales y transportadores conocer las normas que regulan el tema en el país para prever los riesgos que puedan presentarse.
Por su parte, el Ministerio de la Protección Social aclaró que lo recomendable es que las autoridades sanitarias de todo el país (especialmente secretarías de Salud) conozcan normas como el Decreto 1609 del 2002, que reglamentan el manejo y transporte por tierra de estos materiales, y define aspectos como los planes de emergencia y de contingencia de los que deben formar parte.
Los tóxicos que se mueven por el país
El cianuro no es la única sustancia cuyo transporte debería ser vigilado por las autoridades. Según los expertos, es imposible definir cuál de todas es la más riesgosa, pero están clasificadas en siete grupos principales, según el Decreto 4741 del 2005: corrosivas (ácido nítrico o sulfúrico), reactivas (cloro), inflamables (gasolina), explosivas, tóxicas, infecciosas y radiactivas. Según el ingeniero Alberto Uribe, todos esos elementos requieren un manejo específico que debe ser supervisado. "Cada uno es peligroso en una proporción específica", dijo.
MANUEL NAVARRO
ENVIADO ESPECIAL DE EL TIEMPO*
*Con reportería de Vida de Hoy.
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