La descomposición social y la falta de empleos formales han convertido las calles de Barranquilla en una especie de tierra arrasada, advierte el magistrado Luis Felipe Colmenares.
El atraco a mano armada y la motocicleta como vehículo idóneo para el delito rápido, han vuelto nuestras vías en un extraño lejano oeste, en donde muchos ciudadanos de bien comienzan a plantear la nefasta posibilidad de armarse.
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