Yoga, práctica milenaria que gana seguidores en Cali

Yoga, práctica milenaria que gana seguidores en Cali

Renovación, liberación de bloqueos mentales, sensación de salud y bienestar, entre beneficios

Aeroyoga

El aeroyoga, modalidad que toma fuerza en Cali

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Juan B. Díaz/EL TIEMPO

05 de agosto 2017 , 03:06 a.m.

A sus 18 años, con todas las inquietudes en ese paso de la adolescencia a hacerse mayor, el cambio de vivienda de Bogotá a Cali y estudios, entre otras situaciones, pusieron en extremo estrés a Natalie Rodríguez López. Su salud se afectó y tuvo problemas de nutrición, entre otros males. Ansiedad, desánimo, nerviosismo y dispersión eran una constante.

Supo de un sitio de yoga y con más curiosidad que convencimiento decidió asistir a unas clases. Eso fue en el 2001 cuando esta práctica milenaria tenía apenas algunos seguidores en Cali.

“Al poco tiempo empecé a sentir los cambios en mi estado de ánimo, en el cuerpo, en la forma de moverme, más fortaleza en músculos y huesos, a aclarar mis ideas. Me apasionó”, dice Natalie.

Ahora es instructora de yoga en cuatro sitios de la ciudad, uno de ellos los domingos en Unicentro, en el sur de Cali, gratis, junto a los también instructores Jorge Herrera y Geovanny Henao, una muestra de la creciente aceptación de esta práctica en la ciudad y el país.

Yoga

Es una práctica para hombres y mujeres de todas las edades.

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Ivan Noguera

Aclara que no se trata de una cosa milagrosa o que se produce porque sí, sino que requiere de un compromiso y disciplina para tener resultados. “Afortunadamente se empieza a mover con mucha más confianza, antes era como muy especulativo, la gente lo relaciona con aspectos religiosos pero no tiene que ver con religión”.

El origen del yoga no es preciso pero excavaciones arqueológicas en la India en las que fueron halladas figuras en posturas de algún tipo de ritual datan su antigüedad a 5000 y más años y alguna evidencia más concreta se tiene con documentos en de unos 2000 antes de Cristo y el término como tal aparece en el 1000 antes de Cristo en textos hindúes.

En occidente, hacia el siglo XIX, empieza a tener seguidores en ciertas élites y en el siglo XX, hacia los años 60, llega a un público más amplio, con un enfoque espiritual y filosófico.

El profesor Herrera cuenta que apenas dos décadas después, en los 80’, se produce un gran cambio y difusión más con aspectos de salud, de bienestar físico y mental.

Yoga, práctica que gana seguidores

Cada domingo decenas de personas de todas las edades acuden a prácticas de yoga.

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Juan B. Díaz/EL TIEMPO

Para la mayoría de personas, la posición de ‘loto’ es lo que apenas se conoce o asocia con esta disciplina, pero pueden ser centenares de acuerdo con las distintas técnicas de yoga y en esa búsqueda de equilibrio físico y mental.

“Difíciles precisar cuántas pueden ser, pero las asanas más difundidas y de mucho bienestar son la de loto, el arado y la vela. En algunas se busca emular en el cuerpo movimiento o posturas de animales”, cuenta Henao.

Los tres instructores coinciden en que algunas posturas como estar parado, con los pies abiertos y flexibles y hacer ejercicios de respiración o acostado boca arriba para contracciones abdominales pueden parecer verse sencillas pero requieren práctica y concentración para un buen resultado.

Yoga 7

-Técnicas de respíración son fundamentales.

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Juan B Diaz/CEET

“La posición del loto es de un nivel avanzado, tienes que haber desarrollado mucha resistencia, mucha elasticidad pero una vez que se logra colocar las piernas en loto logramos una estabilidad física muy importante para la práctica de la respiración o pranayama y de meditación”, dice Henao.

“Uno comienza a practicar las posiciones durante seis segundos, se hace ese tiempo, se pasa a otra, descansa un poco, se hace algún movimiento. Cuando mantienes una posición durante dos horas haces la maestría en esa posición”, expone.

Imitar el movimiento de una vaca cuando estira el cuello y levanta un poco la cabeza para mugir. O el de un gato que arquea hacia arriba su espalda cuando están atemorizados. O la de un perro que junta sus patas delanteras y echa el cuerpo hacia atrás en una especie de reverencia y el pararse en un pie como lo hacen algunas aves son algunas de las posturas o asanas inspiradas en los animales y cada una con un nombre específico: Bitilasana (vacas) o Marjaryasana (gatos) bakasana (aves), y con las cuales se fortalece algún musculo o brindan determinado bienestar para iniciarse en la meditación.

Niyereth Cuartas, una de las practicantes, estudiante de administración y asistente en una oficina, recuerda sus episodios de migraña y ansiedad, hasta que un médico le recomendó algo de actividad física y un psicólogo unas sesiones de yoga. Bajó la carga de estrés y migraña.

Aeroyoga en Cali

los profesores Henao y Herrera destacan el Aeroyoga o yoga suspendido.

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Ivan Noguera/ELTIEMPO


“Se aprende a manejar la respiración, los momentos difíciles. Es un beneficio físico y emocional, una oxigenación para la vida”, dice. Y destaca que desde niños hasta personas de avanzada edad lo pueden practicar.

Y un practicante de 60 años cuenta la sensación de bienestar con las dos prácticas semanales y lo que le sirvió a su edad para combatir la sensación de depresión y agotamiento.

Y entre todas las modalidades de esta disciplina los profesores Henao y Herrera destacan el Aeroyoga o yoga suspendido, con un centro especializado, Happy Yoga, en el barrio El Peñón, en Cali.

El profesor Herrera expone que “con esta modalidad, con los profesores Henao y Katheryn, buscamos difundir un poco la práctica del yoga de una forma un poco más amena pero sobre todo de una forma terapéutica. Se utiliza la gravedad a favor, las personas tienen una sensación de mayor libertad, hay algunas presiones en partes específicas y la fuerza aplicada y presión de las telas ayudan a sacar las tensiones del cuerpo, adquiridas y acumuladas en la cotidianidad diaria”.

Aeroyoga suspendido

Presión en partes específicas del cuerpo y la fuerza aplicada de las telas ayudan a liberar tensiones.

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Juan B. Díaz/EL TIEMPO

Y la invitación es acercase a una de las clases, iniciarse en esta disciplina con siglos de antigüedad pero cada día con más seguidores para un poco de calma en medio de los agites del mundo moderno. 

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