La dolorosa lección que deja el desplome de 305 árboles

La dolorosa lección que deja el desplome de 305 árboles

Autoridades dicen que temporales y tala con químicos o machete afectan los árboles

fg

Autoridades dicen que temporales y tala con químicos o machete afectan los árboles

Foto:

Juan Pablo Rueda

06 de noviembre 2016 , 01:51 a.m.

Cada que las lluvias llegan a la ciudad es común hablar de inundaciones, tráfico lento, fallas en circuitos eléctricos pero, sobre todo, de árboles caídos que al momento de su colapso pueden causar daños en casas, carros e incluso cobrar vidas humanas.

En medio de la preocupación por la continuidad de los casos, sectores de la comunidad consideran que no se ha hecho lo suficiente para cuidar a los árboles.

Según el director del Departamento Administrativo de Gestión del Medio Ambiente (Dagma), Luis Alfonso Rodríguez, se han venido adelantando trabajos en la ciudad de la mano de la CVC, la Secretaría de Infraestructura, Espacio Público y las Empresas Municipales de Cali (Emcali), para recuperar árboles que han caído y prevenir el desplome de nuevos.

“Cada intervención en alcantarillado u obras debe tener su cuidado, además adelantamos la siembra de nuevas especies que sean amigables con la ciudad”, afirmó.

Ana Carolina Castro, directora del Plan de Reforestación de Árboles del Dagma, señala que hasta el pasado viernes se presentaron 305 casos de emergencias por árboles este año.

“Estos caen en su mayoría por la intervención del hombre y el mal manejo que les dan a sus raíces aunque no hay que desconocer los cambios climáticos y los vientos fuertes”, señala Castro. También por especies inadecuadas.

Según la autoridad ambiental, en la ciudad se atienden hasta 14 casos árboles afectados en un día de lluvias. El impacto de rayos, enfermedades por maltrato, raíces con poca profundidad, vejez o el uso de químicos por parte de algunas personas para que el árbol se muera son algunos de los casos.

La construcción de nuevas edificaciones, andenes y arreglo de vías afectan la vida de no pocas especies, que a pesar de no ser talados, pierden la capacidad de tomar nutrientes, ocasionando que las raíces tapadas por cemento se sequen y con los vientos fuertes de las lluvias se desplomen.

“Muchos árboles se ven aparentemente sanos y resistentes, pero a la hora de caer sus raíces muertas son la mejor radiografía”, dijo la funcionaria.

Según el censo adelantado por el Dagma, en Cali hay 296.000 árboles, se han evaluado 7.900 y más de 4.650 han sido intervenidos por precaución.

Castro afirma que el 98 por ciento de los casos de caídas corresponde a la especie ficus, que por su gran tamaño, es propenso a dañar viviendas y calles.

Los ficus tienen raíces grandes pero pierden el ‘agarre’ cuando el hombre las daña, además, desde un mismo tronco salen varios más pequeños que con el peso tienden a desgajarse y por su gran tamaño pueden ser mortales.

Uno de los casos más lamentables ocurrió el pasado domingo 2 de octubre cuando se desataron tres temporales en la ciudad. En esos momentos varias familias gozaban de un rato de esparcimiento en el Acuaparque de La Caña cuando se cayó un árbol sobre una carpa. Allí, murió Wilfredo Franco Gómez, de 39 años, y salieron lesionadas 25 personas, nueve de ellas de consideración.

Se estima que en la ciudad hay unos 13.799. Los barrios Pampalinda y Tequendama son los que tienen más daños en vías, tuberías y alcantarillado. Los ficus pueden crecer entre 15 y 25 metros.

Al saber que se pueden exponer a multas por cortar un árbol, la autoridad ambiental ha identificado que los caleños han ideado estrategias para que estos se enfermen y así ser retirados para poder construir casas, parqueaderos, locales comerciales o garajes.

“El daño es incalculable, el ingenio para lo malo va desde echarle aceite quemado a las raíces, machetearlos para que se sequen, perforarlos con taladros para echarles químicos y amarrarles alambres, esto puede costarle a quien lo practique una multa entre los 5 y 60 millones dependiendo el daño, la especie y si es repetitivo”, dijo Castro.

En lo que va corrido del año ningún árbol ha tenido que ser cortado por estar enfermo.

El retiro de las raíces viejas para sembrar nuevas es uno de los trabajos que adelanta el Dagma para no dejar perder los espacios ambientales que tiene la ciudad, además se adelanta la siembra de 20.000 nuevos árboles de la mano de la CVC y otros 1.000 con algunas constructoras.

"Buscamos sembrar especies amigables y acompañamos a quienes por primera vez lo hacen. Los gualandayes y guayacanes para espacios medianos, en los grandes con samanes y acacias. La idea es hacer un apadrinamiento de dos años para garantizar la vida de estos" explicó Rodríguez.

Además, pretenden seguir el modelo de arborización realizado en la comuna 12 donde fueron sembrados 300 árboles en sitios que no existía ni uno.

CALI

Sigue bajando para encontrar más contenido

Ya leíste 20 artículos gratis este mes

Rompe los límites.

Aprovecha nuestro contenido
desde $10.999 al mes.

¿Ya eres suscriptor? Ingresa

Sabemos que te gusta estar siempre informado.

Crea una cuenta gratis y pódras disfrutar de:

  • Acceso ilimitado al contenido desde cualquier dispositivo.
  • Acceso a boletines con las mejores noticias de actualidad.
  • Comentar las noticias que te interesan.
  • Guardar tus artículos favoritos.

Crea una cuenta gratis y disfruta de acceso ilimitado al contenido, desde tu computador, tableta o teléfono inteligente.

Disfruta del contenido sin límites

CREA UNA CUENTA GRATIS


¿Ya tienes cuenta? INGRESA