En Cali son claves las alertas de la ciudadanía

En Cali son claves las alertas de la ciudadanía

Expertos recalcan que la reacción de la ciudadanía es esencial para contrarrestar la violencia.

Balas perdidas en Cali

Sectores ciudadanos se declaran preocupados por la cantidad de personas que portan armas, ya que la mayoría podrían ser ilegales y conseguidas hasta en 200.000 pesos, o prestadas en alquiler.

Foto:

Geovanny Gutiérrez / Archivo EL TIEMPO

15 de diciembre 2017 , 09:22 p.m.

La muerte del matemático y físico Iván de Jesús Mazuera Cabrales no deja de causar tristeza en el barrio Petecuy, en el nororiente de Cali. Estaba en la esquina de su casa la noche del viernes 8 de diciembre, cuando se armó una balacera; según la Policía, de pandillas.

Su esposa, Leidy Patricia Rico Martínez, dijo que es una tristeza acabar con un hombre bueno, profesional, padre de tres hijos y abuelo de un pequeño.

“No se metía con nadie y ayudaba a todos. Muchos hijos de vecinos hacían sus tareas gracias a su conocimiento”, comentó Leidy Patricia.

El alto consejero para la Seguridad de Cali, Juan Pablo Paredes, lamentó esta clase de dramas en los barrios e insistió en que la reacción de la ciudadanía es esencial para contrarrestar la violencia y prevenir delitos.

El comandante de la Policía Metropolitana de Cali, general Hugo Casas, consideró decisivo que la ciudadanía dé alertas porque esto activa los dispositivos por cuadrantes e, incluso, el apoyo del helicóptero dispuesto por la Alcaldía para afrontar la delincuencia.

Fuentes judiciales dicen que los casos de balas perdidas se investigan siempre, pues, en ocasiones se convierten en argumentos para no contar los móviles concretos de los casos.

Sectores ciudadanos se declaran preocupados por la cantidad de personas que portan armas, ya que la mayoría podrían ser ilegales y conseguidas hasta en 200.000 pesos, o prestadas en alquiler.

La Policía señala que a diario se decomisan cerca de 18 armas, incluidas las llamadas de fogueo, con las que se han cometido delitos en la capital del Valle del Cauca.
Uno de los casos de balas perdidas que más se recuerda en suelo caleño ocurrió la noche del 20 de agosto de este año. El jardinero Cruz María Amaya Girón, de 58 años, era atendido en el hospital Mario Correa Rengifo. De repente se sintió una detonación y el paciente recibió un impacto que le provocó la muerte.

En ese momento, el personero Héctor Hugo Montoya calificó de lamentable la muerte, ya que había ocurrido en un lugar destinado a defender y garantizar el derecho a la salud. En su opinión, es esencial que autoridades y ciudadanos ayuden a rescatar el derecho a la vida.

CALI - EL TIEMPO

Ya leíste 20 artículos gratis este mes

Rompe los límites.

Aprovecha nuestro contenido
desde $10.999 al mes.

¿Ya eres suscriptor? Ingresa

Sabemos que te gusta estar siempre informado.

Crea una cuenta gratis y pódras disfrutar de:

  • Acceso ilimitado al contenido desde cualquier dispositivo.
  • Acceso a boletines con las mejores noticias de actualidad.
  • Comentar las noticias que te interesan.
  • Guardar tus artículos favoritos.

Crea una cuenta gratis y disfruta de acceso ilimitado al contenido, desde tu computador, tableta o teléfono inteligente.

Disfruta del contenido sin límites

CREA UNA CUENTA GRATIS


¿Ya tienes cuenta? INGRESA