El expolicía víctima del conflicto que perdonó y apoya el 'Sí'

El expolicía víctima del conflicto que perdonó y apoya el 'Sí'

Jairo Cabrera, herido en medio del conflicto, cumplió su sueño al estar presente en firma de la paz.

fg

Jairo Alberto Cabrera Mazo, director de Héroes de la Patria.

Foto:

Juan Pablo Rueda / EL TIEMPO

01 de octubre 2016 , 12:57 a.m.

Corría la tarde del domingo 8 de julio de 1990, el agente del Cuerpo Especial Armado (CEA) de la Policía de Cali, Jairo Alberto Cabrera Mazo, recibía la llamada que le cambiaría la vida.

“Nos indicaron que una milicia de las Farc tenía una casa en el barrio Alfonso López (oriente de Cali) en la que entregaba información del grupo guerrillero y reclutaba jóvenes del sector. Teníamos que ir a verificar que esa información fuera cierta”, recuerda Cabrera Mazo.

En la vivienda: silencio sepulcral, no entraba luz y no parecía haber nadie. De repente, un joven se levantó de una tina y le disparó, tan solo 19 días antes de que naciera su segundo hijo, con 25 años y una carrera en la Policía que no pudo ser.

El proyectil ingresó por su cuello y destrozó las cervicales 4 y 5. Un leve ardor, parálisis completa. Oscuridad.
Al despertar en la clínica, los compañeros de Jairo Alberto le manifestaron que tenían al responsable; un joven de 23 años, tenían sed de venganza, pero solo esperaban a que Jairo diera una orden.

“No sé por qué, bueno, realmente sí lo sé, solo que en ese momento puedo decir que volví a nacer. Les dije que lo dejaran tranquilo, que fuera a la cárcel, no teníamos por qué matar a una persona a la que yo no conocía, ni él a mí. El conflicto nos llevó a encontrarnos, pero ninguno tenía razones para odiar al otro”, dice.

rtyhfgh

Jairo Alberto Cabrera empezó su carrera como Policía a los 21 años. Juan Pablo Rueda / EL TIEMPO

Foto:

El giro que tomaba su vida en ese entonces, clamando por el fin de un conflicto y dando ejemplo de perdón, lo llevaría a ser uno de los más de 2.000 invitados que hubo el lunes pasado en Cartagena para presenciar la firma final del acuerdo de paz entre el Gobierno y las Farc.

La vocación de servicio de este caleño es algo que ha estado en él desde muy pequeño, Jairo Alberto Cabrera es el segundo de los cinco hijos de Silvio Hernando Cabrera y Rosa Amelia Mazo de Cabrera. Siempre soñó con ser médico, pero algunos vericuetos del destino lo llevaron a estudiar ingeniería mecánica y más tarde, sin perder de vista su objetivo de ayudar a su comunidad y a su país, se decidió por ser policía.

“Tenía 21 años, siempre me ha gustado ayudar a la gente, y ya que no pude ser médico, pues la Policía también era una buena opción”, comenta Jairo Alberto.

Los días de servir a su patria terminaron con aquel disparo, aunque agradece por una parte lo ocurrido, ya que lo vio como la oportunidad de compartir con sus hijos, verlos crecer.

Renacer

En casa, inmóvil, y recibiendo una pequeña pensión por parte de la Policía, Jairo Alberto nunca perdió la debilidad de su mente y se prometió, junto con su esposa, Elvia Meza, que las vicisitudes no los iban a doblegar.

“Fue traumático, yo estaba paralizado, era joven y nunca pude cargar a mi hijo. En la Policía uno está expuesto a cosas maravillosas y otras que causan el efecto contrario”, señala.

Dos años después del accidente, Jairo Alberto recibió una llamada, era el joven de las Farc que le había disparado aquella tarde. Entre lágrimas, le pidió perdón.

“Yo no tenía que perdonarle nada, solo la guerra nos llevó a encontrarnos. Me escribió durante mucho tiempo, pero nunca más supe de él. Espero que en su vida todo haya marchado bien, que ahora esté haciendo algo productivo por ella”, dice el expolicía.

Año tras año, el dolor en cada terapia lo llevó a concretar pequeñas victorias; mover un dedo, sentarse, firmar, fueron algunas de esas luchas que le costaron sudor y lágrimas, pero que conquistó con jerarquía. “Cuando pude dibujar un círculo fue el júbilo”.

Elvia Meza, su compañera desde que eran adolescentes, siempre lo ha apoyado y admirado, ella fue su apoyo durante su recuperación y hoy lo ve como un héroe, un hombre que luchó y vio en la vida una segunda oportunidad.

“El apoyo de mi familia ha sido clave, el apoyo de mi esposa, ella estuvo antes, durante y después, es la cómplice perfecta, ha sido mi amiga, mi amante, mi compañera. Es una mujer invaluable, se ganó todo el mérito de lo que ha pasado en mi vida”, dice Jairo.

Cuando pudo levantarse y tener más movimiento en sus brazos, Jairo empezó a dar algunas conferencias, motivar a otras personas y a reunirse con otros policías que como él sufrieron alguna discapacidad por las consecuencias de la guerra.

Durante 13 años fue director de la Fraternidad de Discapacitados de la Policía, pero un día pensó que en ese espacio cabían todos, de manera que se empezó a reunir con militares y ciudadanos que también recibieron los coletazos del conflicto armado en el país.

Noche tras noche se constituyó la Fundación Héroes de la Patria (Herpat), en el 2003, que hoy cuenta con 1.200 miembros en el Valle del Cauca y que el pasado 30 de agosto protagonizó una gran movilización en la capital del Valle en apoyo al fin del conflicto e invitaron a votar por el ‘Sí’ en el plebiscito.

rtyhfgh

El pasado 30 de agosto, Héroes de la Patria organizó una marcha de víctimas del conflicto, en Cali, para apoyar el 'SÍ' a la paz. Santiago Saldarriaga / EL TIEMPO

Foto:

“Los colombianos deben votar por el ‘Sí’, no veo otro camino que el de reconciliarnos, con ellos y con nosotros mismos, porque a veces somos intolerantes y bruscos hasta entre nosotros. Yo escogí perdonar, llevo pidiendo paz desde que me ocurrió lo que me ocurrió, creo que puede haber una verdadera reconciliación”, señala Jairo.

El director de Herpat considera que cada historia es importante, por eso, cuando tuvo la oportunidad de ver de frente a Iván Márquez y a Rodrigo Granda, del secretariado de las Farc, durante la firma de los acuerdos de paz en Cartagena, no dudó en felicitarlos por ese gran paso.

“’Aquí ganamos todos los colombianos’, me dijeron. De verdad que solo esperaba estrechar su mano y felicitarlos, pero el señor Granda añadió que el presidente fue muy valiente por apostarle a la paz y yo creo que valientes somos todos nosotros los que creemos en esto”, indicó Jairo Alberto.

Cabrera Mazo hace parte, en la actualidad, de la Mesa para el Posconflicto instalada por la Personería de Cali, dicta conferencias y también se encuentra vinculado a la Mesa por la Paz. Con orgullo recibió la invitación del Gobierno al acto de la firma, ahora, dice, se debe trabajar por mantener esa paz.

“Ese momento fue un sueño, el calor humano, la sinergia de toda la gente y con un solo pensamiento: la paz”, dijo. 

MIGUEL ÁNGEL ESPINOSA
Redactor de Nación

EL TIEMPO

Ya leíste 20 artículos gratis este mes

Rompe los límites.

Aprovecha nuestro contenido
desde $10.999 al mes.

¿Ya eres suscriptor? Ingresa

Sabemos que te gusta estar siempre informado.

Crea una cuenta gratis y pódras disfrutar de:

  • Acceso ilimitado al contenido desde cualquier dispositivo.
  • Acceso a boletines con las mejores noticias de actualidad.
  • Comentar las noticias que te interesan.
  • Guardar tus artículos favoritos.

Crea una cuenta gratis y disfruta de acceso ilimitado al contenido, desde tu computador, tableta o teléfono inteligente.

Disfruta del contenido sin límites

CREA UNA CUENTA GRATIS


¿Ya tienes cuenta? INGRESA