Además del decomiso de las palmas habrá multas hasta de 300 salarios mínimos y procesos judiciales. Entregarán 60 mil árboles.
Un frente operativo para impedir el transporte y venta de la palma de cera en Boyacá empezó a funcionar desde hace ya varias semanas.
Autoridades ambientales (Corpoboyacá y Corpochivor) así como militares y el Gobierno departamental se aliaron para impedir la utilización de la palma de cera el Domingo de Ramos.
Aunque el artículo tercero de la Ley 61 de 1985 prohíbe la tala de la Palma de Cera (árbol nacional de Colombia) bajo sanción penal aplicable en forma de multa, convertible en arresto, anualmente se sigue talando este árbol en vía de extensión.
Corredores y municipios como Sáchica, Villa de Leyva, Paipa, La Uvita, Boavita, Zetaquira, Miraflores, San Eduardo, Arcabuco, Moniquirá y Soracá están bajo la lupa de las autoridades.
Lo mismo sucede con Mongua, Cubará, Güicán, Labranzagrande, Paya, Pisba, Chita, Socotá, Pajarito, Aquitania, Otanche, Chinavita, Ramiriquí, Tibaná y Puerto Boyacá, entre otros.
Según expertos en el tema, entre otras, la situación se viene presentando por la falta de colaboración de algunos sacerdotes y porque los árboles que entregan las autoridades en nada se parecen a la palma tradicional.
El año pasado Corpoboyacá entregó 40 mil árboles y este año serán 60 mil para reemplazar las palmas. Caso distinto se da en los municipios de la jurisdicción de Corpochivor donde aseguran no se estaban apreciando los árboles y este año no entregarán ni uno solo.
Este año (en el 2008 sí) en Cundinamarca no se concedieron permisos para la tala de palma de vino que por su similitud reemplazaba a la palma de cera y era traída a Boyacá impidiendo el control efectivo de la Policía.
<< Anterior Artículo 6 de 6
Publicidad
COPYRIGHT © 2010 CEET Prohibida su reproducción total o parcial, así como su traducción a cualquier idioma sin autorización escrita de su titular. Ver Términos y Condiciones.