Foto: Rodolfo González/Boyacá 7 días
En muchas ocasiones los jóvenes son capaces de realizar cualquier cosa por pertenecer a una tribu, incluso volverse homosexuales y lesbianas.
La mayoría de los jóvenes que ingresan a las tribus lo hacen para poder pertenecer a un grupo que le genere estatus social, más no por convicciones.
"No me gusta que me encasillen en determinado grupo. Yo me visto y me peino así simplemente porque me gusta", dijo Ricardo Vargas, quien aunque por su apariencia parecería ser un integrante de la tribu 'Emo', no le gusta que lo denominen de esa forma.
Como Ricardo, la mayoría de los jóvenes que en la actualidad se peinan y se visten de manera semejante (pelo de medio lado cubriendo el ojo derecho, pantalones escurridos, jeans de color negro entubado, busos y camisetas ajustadas al cuerpo con capucha y piercing en la ceja izquierda y en el labio inferior izquierdo), paradójicamente no quieren que los cataloguen como miembros de determinados grupos.
Víctor Leguizamón, subdirector de Salud Pública de la Secretaría de Salud de Boyacá, aseguró que los jóvenes que integran estos movimientos buscan darle sentido a su propia vida.
"Los muchachos ahora están generando nuevos valores juveniles que se convierten en paradigmas de comportamiento, a través de la apariencia física", afirmó el funcionario.
Leguizamón añadió que ahora la juventud está viviendo la cultura de la individualidad, donde ya no hay ideales claros, sino que solamente se vive el momento.
"Es una cultura del placer, donde lo importante no es ser racional. Se está pasando por una etapa relativista, donde todo es permitido o todo es prohibido, donde todo es verdadero y todo falso", dijo Leguizamón, quien añadió que los jóvenes simplemente están exteriorizando sus necesidades y problemas.
"Esta no es solamente una crisis de la juventud sino de la sociedad, la familia, las instituciones y la escuela, la cual viene desde hace mucho tiempo y es necesaria revisar" , indicó.
Por su parte, Jorge Santiago Ricardo, metalero de Tunja, comentó que si los jóvenes actúan así, es porque la sociedad no los entiende sino que simplemente los juzga y crtitica.
Problemas que generan las tribus
William Wilches, patrullero de la Policía Comunitaria de Boyacá, señaló que a diario se presentan enfrentamientos entre tribus en Tunja.
"La pelea por el territorio o por diferencias ideológicas generan los conflictos", dijo Wilches, quien aseguró que desde que comenzaron a aparecer las tribus ha incrementado el consumo de drogas y alcohol, especialmente en los colegios de las ciudades.
"Ahora la nueva tendencia es mezclar alcohol etílico con Frutiño o con Milo y leche para ingerirlo, ante la norma que prohibe la venta de bebidas embriagantes a menores de edad. Los muchachos también se encierran en los baños a marcarse el cuerpo o consumir marihuana, situación que ha disparado el consumo de esta sustancia en la ciudad", comentó Wilches.
Las autoridades señalaron que al interior de algunas tribus ha habido casos de abusos sexuales, los cuales están siendo investigados por la Fiscalía, ya que en movimientos como los Emo el bisexualismo es un componente importante.
Algunas posibles soluciones
Según Carolina García, psicóloga de la Universidad Santo Tomás de Tunja, estas son tendencias pasajeras, razón por la cual es necesario que lo padres y los docentes se informen y aprendan a manejarlas.
"Los padres no deben juzgar ni discriminar a los jóvenes, sino por el contrario, acercarse a ellos", dijo la funcionaria.
Por su parte, Víctor Leguizamón, afirmó que es indispensable fortalecer el vínculo afectivo para poder generar procesos de diálogo.
"No hay que reprimirlos sino encausarlos. Los papás deben asumir más sus responsabilidades y deberes afectivos y morales", comentó.
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