La falta de control por parte de las autoridades ambientales y del Ministerio de Transporte agudizan el problema de salud pública.
El hallazgo de cerca de once toneladas de residuos hospitalarios en una vivienda abandonada en la vereda Peñas Blancas de San Miguel de Sema y de 1590 kilos de desechos de este tipo en la vereda Centro, sector Santa Rita, en Oicatá, puso en evidencia la falta de vigilancia por parte de las autoridades ambientales, de salud y transporte en el departamento.
Gustavo Mojica, director Técnico de Salud Pública de la Secretaría de Salud de Boyacá, aseguró que el problema radica en tres aspectos fundamentales:
-La falta de control por parte del Ministerio de Transporte, a través de la Policía de Carreteras sobre los carros que transportan los residuos.
-La nula verificación de los generadores y de la autoridad ambiental sobre la forma como están siendo trasladados y dispuestos.
-finalmente los desechos y el vacío en la normatividad que no especifica hasta dónde va la responsabilidad de las Secretarías de Salud.
"Nosotros nos encargamos de que las instituciones prestadoras de servicios de salud o los negocios que generen este tipo de desechos como los hospitales, centros de salud, veterinarias, consultorios odontológicos, laboratorios clínicos, funerarias, droguerías, centros de pigmentación o tatuajes, peluquerías, entre otros, implementen un plan integral de residuos hospitalarios interno de acuerdo a las especificaciones técnicas estipuladas en el decreto 2676 del año 2000", indicó el funcionario.
Mojica añadió que a partir de que los desechos salen de las entidades generadoras ya no es responsabilidad de esa dependencia lo que ocurra con el material hospitalario, sino del Ministerio de Transporte y las corporaciones ambientales de cada jurisdicción.
Por su parte, Miguel Rodríguez, director de la Corporación Autónoma Regional de Boyacá (Corpoboyacá), aseguró que el mayor inconveniente que se está presentando en la actualidad es que algunas de las empresas que los generadores han contratado para el traslado y disposición final no están cumpliendo con los requerimientos que exige la normatividad y los están botando en sitios inadecuados que pueden ocasionar graves consecuencias para la salud pública y el medio ambiente.
"Nosotros no evadimos nuestra responsabilidad. Sabemos que es competencia de la Corporación hacerle un seguimiento al transporte, manipulación y disposición final de los residuos, pero tampoco podemos hacerle el trabajo a otras entidades que también deben apersonarse del tema", indicó el funcionario.
Rodríguez añadió que ante los últimos acontecimientos Corpoboyacá comenzará a realizar un exhaustivo control para determinar si realmente las entidades contratadas para destruir los desechos están incinerando la misma cantidad que los generadores le entregan.
Almacenamiento ilegal
Pablo Suárez, director de la Corporación Autónoma Regional de Cundinamarca, seccional Chiquinquirá, afirmó que otra situación que preocupa es el almacenamiento ilegal que se le está dando a este tipo de material.
"Algunas empresas lo que están haciendo es recolectar los residuos y almacenarlos hasta tener los suficientes desechos para llevar a incinerar, sin percatarse que por no tener una licencia especial para acopiarlos podrían ser sancionados con millonarias multas o con el cierre de los establecimientos" , señaló Suárez.
Ante la gravedad del asunto la Procuraduría Agraria y la Contraloría Departamental requirieron a las empresas que prestan el servicio de recolección un detallado listado de los generadores con los cuales tienen contratos.
Más problemas
Según la Secretaría de Salud en el departamento existen 902 instituciones prestadoras del servicio de salud, de las cuales 593 se encuentran ubicadas en las cuatro principales ciudades.
Sin embargo, no existe un censo en el que se pueda constatar cuántos generadores de este tipo de desechos como veterinarias, morgues, peluquerías, entre otros, existen en el departamento y mucho menos qué cantidad de residuos producen, con qué frecuencia y dónde los están disponiendo.
Asimismo hace falta mayor capacitación a los generadores y subsidios económicos a las pequeñas que no cuentan con los recursos para contratar una empresa especializada en el transporte de este material.
La Contraloría Departamental recomienda tener más cuidado con la forma como están disponiendo las instituciones de salud de los municipios más alejados (Pisba y Paya), localidades donde no llegan carros recolectores.
¿Cuáles son los hospitalarios?
Los residuos hospitalarios son aquellos que provienen de las instituciones que brindan servicios de salud y estética tanto a humanos como animales.
Los desechos hospitalarios se clasifican en biosanitarios (gasas, sondas jeringas, etc.), anatomopatológicos (placentas, muestras de sangre, etc.) y cortopunzantes (agujas, ampolletas, cuchillas, entre otros).
"Toda empresa que produzca residuos hospitalarios o similares debe tener el aval de la Secretaría de Salud de Boyacá", Jorge Parra, líder del proyecto gestión ambiental urbano-regional de Corpoboyacá.
Si no es manejado íntegramente este tipo de desechos puede producir enfermedades como la hepatitis hasta el Sida.
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