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Por Ciudad Bolívar pasó en silencio padre Ángel García, versión masculina de la madre Teresa

Llegó jalado por una pita que había comenzado a tirarlo hacia acá desde el año pasado, cuando pasó por el país para casar a un amigo y oyó, "por todas partes", hablar de los secuestrados.

El tirón final fue después de un encuentro en Madrid con Clara Rojas y su pequeño Emmanuel, poco después de que la liberaron las Farc.

Sin contacto alguno con esa guerrilla, que según las últimas noticias peregrinaba por la hostil selva con su prisionera Íngrid Betancourt maltrecha por una hepatitis B, lo único que pudo hacer fue meterse a una cabina radial y hablarles, a ella y a los guerrilleros, desde el programa las Voces del Secuestro. Su intención era mover el corazón de las Farc.

Eso de ablandarlas por un mensaje radial, que a cualquiera podría parecerle ingenuo, a él le parece posible. "Fue que a Jesús no lo dejaron terminar de hablar cuando estaba ofreciendo paz a los hombres de buena voluntad. Él iba a agregar que también paz para los que no tienen voluntad". Así explica su convicción.

Este hombre que cree a pie juntillas en que la fe puede mover montañas, pasó por Ibagué y Bucaramanga, donde apoyará el trabajo con niños que huyen de la guerra y con ancianos en soledad (su otra obsesión).

En Ciudad Bolívar le quebraron el corazón cuando supo que había niños que solo comían una vez al día. Allí quiere crear más comedores.

Peleó  hasta con el Vaticano

Quizás ha provocado demasiadas rabias para ser un hombre de paz. La más iracunda con el padre Ángel García, que ha recibido 37 premios por curar heridas de guerra y sanar otras abiertas por el hambre y la soledad en distintos lugares del mundo, pudo ser, dice él mismo, la esposa del ex presidente argentino Eduardo Duhalde.

Desató su ira cuando le dijo que ser la mujer que dormía con el mandatario no le daba derecho a decidir quién repartía los alimentos que él llevaba desde España para los que no tenían nada.

"Entendió que yo le había dicho puta y me hizo llamar la atención del Episcopado, ¡pero mi mamá por acostarse con mi papá no era puta!", protesta todavía este sacerdote asturiano que dice estar esperando aún que la ex primera dama argentina le devuelva el ramo de flores que él le dio cuando la visitó en la casa presidencial antes del incidente.

Como su estilo, su trasegar humanitario es tan popular en España que los titulares de prensa sobre él, muy frecuentes además (constatable en Google), solo tienen que mencionarlo como el padre Ángel.

Su irreverencia no podría restarle al largo recorrido que comenzó hace 47 años, cuando tenía 24, y en su tierra, La Rebollada, decidió que no se iba a hacer cura "para decir misas, sino para hacer el bien".

Desde entonces ha pasado por 36 países como mensajero de paz. En Irak lo han visto casi cada mes en busca de los niños heridos por las bombas. Intentó muchas veces presentarlos ante el presidente de Estados Unidos, George W. Bush, y ante el ex primer ministro británico Tony Blair, "para que en vez de mandar militares a ese país mandaran médicos".

Viajó a Bagdad ocho días antes de que Estados Unidos invadiera a Irak. Se fue dejando atrás la incredulidad del entonces presidente español José María Aznar, que sin pronunciar la palabra ingenuo se la dijo con la sonrisa que le mostró cuando le contó que se iba a buscar a Saddam Hussein para que se entregara y evitara una tragedia a su pueblo.

"Alcancé a llegar hasta el vicepresidente iraquí. No pude llegar a Hussein porque ya se estaba escondiendo. A los ocho días Estados Unidos invadió, pero si yo hubiera podido hablar con Hussein le habría movido el corazón". Está listo para ir también a la selva y ver a las Farc si alguien le hace un contacto, o si el Gobierno o la Iglesia se lo piden.

Sin perder la franqueza que le ha dado dolores de cabeza hasta con el Vaticano, porque un día escribió para protestar por la plata "malgastada" en un monumento a Juan Pablo II cuando podía ser para los pobres, llegó a Colombia diciendo: "El presidente Álvaro Uribe, como casi todos los jefes de Estado, lo que tiene es asesores militares, ¡pero le hacen falta los humanitarios!".

Consejos a los mandatarios

El padre Ángel cree que los gobiernos se equivocan cuando piensan que resuelven la violencia con los ministerios de Defensa.

Con todo y esto, sus críticos, porque los tiene, lo acusan de ser instrumento de la derecha española, entre otras cosas porque la esposa de Aznar, Ana Botella, es la presidenta de honor de su fundación Mensajeros de Paz.

Pero a Bush y a Tony Blair, a los que Aznar apoyó para la guerra en Irak, les reclama porque dejaron en el limbo las citas que buscó para pedirles que mandaran médicos y no militares. "Blair diciéndome que no tenía tiempo, y Bush dándome largas", le dijo una vez a un periódico español.

A Uribe, aunque no lo vio, también quería decirle, que frente a los secuestrados, les jalara más a las misiones humanitarias y menos a las militares.

Desparpajado y obsesionado por los niños

Ni por cuidar la imagen que tiene entre muchos de ser la madre Teresa de Calcuta en versión masculina, le baja al desparpajo.

Hasta a ella le sacó la piedra cuando, mientras atendían juntos a niños con sida, le dijo que ese mal había que evitarlo así fuera promoviendo el condón.

Aunque provocador hasta con las santas, como considera él a la madre Teresa, le dieron en 1994 el premio más importante de España y uno de los más destacados del mundo: el Príncipe de Asturias.

Trescientos niños ha llevado este hombre de palabras duras pero corazón blando a España desde distintos países, para que tengan tratamientos médicos. Entre los últimos, dos pequeños libaneses que sufrieron gangrena después de toparse con un desecho químico que dejó el enfrentamiento entre la milicia del Hezbolá e Israel. Tuvieron que amputarlos.

En sus brazos murió hace apenas unos días un niño de 7 años de Guinea, al que se había llevado a Madrid para curarle un cáncer.

Después de enterrarlo, emprendió camino a Colombia, su escala humanitaria número 37 en estos intensos años.

MARISOL GÓMEZ GIRALDO
EDITORA REDACCIÓN EL TIEMPO

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