Menos trinos, más abecé / Voy y vuelvo
Por: ERNESTO CORTÉS FIERRO | 7:46 p.m. | 28 de Enero del 2012
Análisis de los anuncios que ha hecho el alcalde Petro en sus primeras semanas de gestión.
Es tal el cúmulo de anuncios que hace el alcalde Gustavo Petro, que por momentos pareciera que cuatro años le serán insuficientes para gobernar. Como si pretendiera refundar la ciudad sin que los avances del pasado contaran.
Creo que es el exalcalde Paul Bromberg quien sostiene que a la hora de gobernar hay que escoger un problema para resolverlo bien y no cuatro para resolverlos a medias. Mockus apostó por la cultura, Peñalosa se obsesionó con la movilidad, Lucho se la jugó con la comida para los más pobres y Moreno con el metro, pero se descarriló.
Con Petro la gente tiene la sensación de que son muchas cosas a la vez y que todas arrancarán de cero: la reforma administrativa, la densificación del Centro, el tranvía por la Séptima -aunque se entierren miles de millones que se han ido en estudios- y un 'golpe de estado' al plan zonal del norte sin reparar en las normas que lo sustentan. Uno se pregunta a qué horas hará todo si solo con resolver entuertos -como echar a andar el Sistema Integrado de Transporte- tendría.
Adicionalmente, el Alcalde llevará al Concejo varios proyectos: el Plan de Ordenamiento Territorial -una década perdida en su aprobación y, el último, que estuvo a punto de salir, terminó hundido-; una propuesta de endeudamiento para hacerle frente a la inmensa demanda de recursos que requerirán los megaproyectos de movilidad; el cobro por congestión y el Plan de Desarrollo.
Sus seguidores dirán que para eso lo eligieron. Y está bien que Petro quiera limpiar la casa y que para ello se valga de una aspiradora de diez velocidades, lo que no garantiza que llegue a los rincones a donde antes llegaba una vieja escoba. Hay que "construir sobre lo construido", recomendaba Mockus.
Tal vez lo que mortifica a algunos es la forma como el mandatario hace sus anuncios, vía Twitter, sin explicación previa. Una cosa es que presente a un nuevo funcionario y otra que en 140 caracteres nos defina el trazado de la ALO o la suerte de la valorización. No importa que lo haya anunciado en campaña, la ciudadanía necesita digerir y urge la pedagogía, un elemental abecé para que los debates cumplan la función de aclarar y no de confundir ni para que los 'opinadores' tergiversen el mensaje. Así terminamos perdiendo todos.
La otra duda que asalta a muchos es que para conseguir todo esto es indispensable el respaldo del Concejo, que a juzgar por lo que le dice Antonio Navarro este domingo a este diario, se hará a la vieja usanza: con puestos. ¿Sí?
Ahora bien, de todo lo anterior no puede desprenderse el argumento de que Petro no ha podido empezar a gobernar. Falso. Al contrario, tan lo está haciendo que él mismo se ha encargado de generar estos debates que trascienden lo local, algunos, eso sí, más afortunados que otros.
ERNESTO CORTÉS FIERRO
Editor Jefe EL TIEMPO
erncor@eltiempo.com
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