Últimas horas de Cristian Jiménez antes de ser lanzado por el ascensor
Por: FABIÁN FORERO BARÓN |
La historia del universitario que fue lanzado, en medio de una riña, por el ducto de un ascensor.
El rock, siempre el rock. Cristian y su pelo largo. Estudiante de derecho, con novia de 17 y vecino del barrio Álamos Norte.
La tragedia de su vida ocurrió la madrugada del domingo pasado. El escenario: el piso quinto de la torre 34 del conjunto residencial Carlos Lleras Restrepo, en el occidente capitalino.
La fiesta de cumpleaños a la que asistía el muchacho se tornó pesada desde que los integrantes de un 'parche', que también asistían a la reunión, lo discriminaron por su larga melena. Trago iba y venía, también algo de droga, según cuentan testigos, pero Cristian Jiménez se mostraba tranquilo. (Lea también: Madre de joven que lanzaron por ascensor dice que no fue un accidente).
Un joven, al que las autoridades le siguen la pista, intensificó la mofa: "Oiga peludo, no sea niña: ¿por qué no se va?", pidió airadamente. Ahí se desató un enfrentamiento verbal entre ambos que terminó al poco rato.(Lea también: Hay un sospechoso por caso de joven lanzado por canal de ascensor).
Una amiga de Cristian también abandonó el apartamento y tres amigos la acompañaron a tomar un taxi.
El universitario no quiso abandonar la fiesta. Se quedó con otros tres compañeros. "Cuando ellos entraban al conjunto después de dejar a la niña en el taxi, el otro grupo, el del muchacho que insultó a mi hijo, les empezó a decir que lo mejor era que se fueran de ahí porque a todos los iban a matar y que a Cristian lo habían botado por el ascensor", relata Diana Acuña, madre del adolescente, de 19 años.
El caos se apoderó del bloque 34. Jóvenes subían y bajaban. Unos gritaban, otros seguían rotando la botella. Los vecinos, por su parte, llamaron a la Policía por exceso de ruido en el apartamento 504.
Diana continúa su relato asegurando que el joven que agredió físicamente a su muchacho subió a buscarlo y aprovechó que estaba relativamente solo para cogerlo a botellazos, patadas y puños. También le propinó dos puñaladas. En la agresión participaron más de una docena de jóvenes, que según versiones policiales se encontraban en alto grado de alicoramiento.
Cristian trataba de defenderse como podía, pero sus rivales no tenían contemplaciones. Lo arrastraron hasta la entrada de la puerta del ascensor, que previamente había sido forzada. Y sucedió lo impensable, un acto de intolerancia sin límites: "Cristian fue arrojado por el ducto del ascensor como si fuera una bolsa de basura", relata su mamá, indignada y justo al frente de la Clínica Colombia, donde el adolescente es atendido desde el domingo pasado. El muchacho se encuentra en coma inducido y respira por medio de una máquina. "Nos dicen que así como puede reaccionar en una semana lo puede hacer en unos años", añade Diana.
A su lado se encuentra Germán Pardo, quien acompañó a Cristian en su época de baterista de la banda de hardcore Pray for Death. "Cuando empezamos, nos reíamos mucho porque nos salían muchos gallos", dice el joven. Sebastián Arias, de 19 años, es otro de sus 'parceros'. "Le decimos 'Morcillo' de cariño. No es ni emo ni drogadicto", aclara.
Cristian cursó segundo semestre de derecho en la Católica y tiene una novia de 17 años. Pese a que uno de sus sueños es ser abogado, la música gobernaba su vida desde niño. Así lo confirma su padrastro, Fredy, el hombre que un día del 2005 fue al almacén Ortizo de Chapinero y le compró su primera batería.
En la Católica también se siente la ausencia del roquero. "En mi clase era muy callado, pero sus cortas intervenciones eran bien argumentadas", señaló el profesor Juan Borbón, quien le dictó fundamentos de investigación.
Mientras familiares y amigos no dejan de recordar los buenos tiempos con él, Cristian trata de volver a la vida.
Piden justicia
Investigación, a cargo de Fiscalía
La familia de Cristian Jiménez contrató los servicios de Javier Fernando Fonseca, vicedecano de la Facultad de Derecho de la Universidad Católica, para que se haga cargo del proceso. Al caso del ataque contra el universitario ya le fue asignado un fiscal. Diana Acuña, madre de la víctima, asegura que no quiere que lo que le pasó a su hijo se convierta en algo parecido a lo sucedido en el caso del estudiante de los Andes Luis Andrés Colmenares. "Eso depende del manejo de las pruebas. De las personas que las tienen", aseguró Acuña. Por lo pronto, la madre se concentra en el estado de salud de Cristian y hace votos para que la justicia resuelva este episodio de violencia lo antes posible.
FABIÁN FORERO BARÓN
Redactor de EL TIEMPO
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