La calle 26, la historia de la troncal 'maldita'
Por: YESID LANCHEROS |
Una fotografía emblemática de la calle 26, tomada hacia mediados del 2010, en medio de los evidentes atrasos de la obra.
Foto: Fernando Ariza / EL TIEMPOLa alcaldía de Samuel Moreno se vino al piso por la obra. Los Nule, en prisión por ese descalabro.
Durante los últimos cinco años, la calle 26 de Bogotá se convirtió en sinónimo de falta de planeación, escándalos y, sobretodo, corrupción. Hoy, bajo ese estigma, con dos años de retrasos y sobrecostos que pueden rondar los 500.0000 millones de pesos, la troncal entrará, por fin, en funcionamiento, así sea con dos estaciones.
Nunca una obra había acumulado tantos males. De la 26 se quejaron desde Uribe y Santos, hasta el cantante Willie Colón, que una vez quedó atrapado en un monumental trancón de una hora.
Desde su nacimiento, a finales del 2007, cuando fue adjudicada en las postrimerías del gobierno de Luis Eduardo Garzón, la obra estuvo condenada por siempre al descalabro. Tasada inicialmente en unos 315 mil millones de pesos, los expertos se preguntaron en ese entonces si su construcción valía la pena, teniendo en cuenta que había otros corredores con una mayor demanda de pasajeros, como la 68 o la avenida Boyacá.
El 70 por ciento de la 26 recayó en el entonces Grupo Nule, que se ganó el millonario contrato el 28 de diciembre del 2007, presuntamente, falsificando y 'maquillando' documentos para demostrar músculo financiero, según la tesis de la Fiscalía.
Los Nule conformaron un consorcio (Transvial) con las firmas mexicanas Condux y Tiasa, y las colombianas Bitácora Soluciones, Mainco S.A., Megaproyectos S.A., y Translogistic S.A.
Y, parafraseando el dicho popular, lo que empezó mal, terminó muy mal. Los organismos de control adelantan investigaciones, pues se ha denunciado que la obra se adjudicó "con estudios y diseños incompletos". Las fechas son certeras. La obra debía arrancar el 17 de octubre del 2008, pero empezó el 19 de enero del 2009, según el cronograma. Todo porque no se tuvieron los diseños a tiempo.
De hecho, la troncal debía estar lista hacia agosto del 2010, con el fin de que los buses rojos de TransMilenio rodaran en diciembre de ese año. Pero en enero del 2010, EL TIEMPO reveló, en exclusiva, que los Nule no podían entregar la troncal a tiempo, y estalló el escándalo de la 26.
A la falta de estudios y diseños y a la parálisis en los trabajos se le sumó el pésimo manejo que los Nule le dieron a un anticipo de unos 85.000 millones de pesos. Por eso, la aseguradora Segurexpo asumió el siniestro y le desembolsó al Distrito unos 69.000 millones de pesos. Por el pleito, la obra fue cedida a Conalvías, en el primer trimestre del 2010, en una cesión polémica y en la 'mira' de las autoridades.
Luego, la historia ya es conocida. Por cuenta de la 26 y el 'carrusel de la contratación' están enredadas casi 50 personas. En prisión permanecen los primos Manuel, Guido y Miguel Nule, junto a su antiguo socio Mauricio Galofre. Asimismo, la 26 tumbó la alcaldía de Samuel Moreno, destituido en mayo del 2011 y detenido en septiembre de ese mismo año, bajo los cargos de concusión, peculado por apropiación e interés indebido en la celebración de contratos.
Su hermano, el entonces senador Iván Moreno, también está preso, ligado al escándalo de la contratación, al igual que el excontralor Miguel Ángel Moralesrussi, y el ex jefe jurídico de IDU Inocencio Meléndez. La ex directora del IDU Liliana Pardo también es investigada, al igual que varios de sus funcionarios.
Hoy, sólo una troncal 'maldita', como la calle 26, puede ser protagonista de esta novela de atrasos, despilfarro, detenciones y corrupción.
Yesid Lancheros
Redactor de EL TIEMPO
yeslan@eltiempo.com
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