El olvido y la desidia amenazan obra del arquitecto Rogelio Salmona
Por: FABIÁN FORERO BARÓN | 6:30 p.m. | 15 de Julio del 2011
¡Pantano! El agua estancada de color verde es el símbolo del descuido al que está sometido el lugar.
Foto: Milton Díaz / EL TIEMPOAl Oasis, zona cercana a la Biblioteca Virgilio Barco, le falta de mantenimiento.
Una de las últimas obras del inolvidable arquitecto Rogelio Salmona está en peligro.
Se trata de una joya del espacio público, ubicada a pocos metros de la Biblioteca Pública Virgilio Barco y conocida con el nombre del Oasis. El sitio, una media luna de concreto, de dos niveles y con un gran espejo de agua en el centro, se encuentra en alto grado de deterioro, pues desde hace más de tres meses no recibe ningún tipo de mantenimiento.
Visitar el lugar es asistir a una lamentable escena de abandono, que se hace más triste si se tiene en cuenta que la estructura es obra del maestro Salmona (fallecido en el 2007), el arquitecto que más contribuyó en Bogotá con la generación de espacios amables para los ciudadanos.
Hoy, el complejo está perdiendo su esencia: ofrecer tranquilidad, provocar ganas de leer un libro en la orilla de su pileta, caminar, ir en bicicleta. De su paisaje de silencio no queda nada. Ahora, sólo hay paredes negras y conexiones de energía con los cables por fuera.
Los bombillos que iluminaban los amplios corredores están ausentes y lo más grave: una columna que sostiene una especie de puente que surca los aires del Oasis está a punto de venirse abajo. Además, el espejo de agua, que antaño era una especie de lago de cuento de hadas no es más que una 'piscina' verdosa donde la basura se deja llevar por el viento.
Fuentes del Instituto Distrital de Recreación y Deporte (IDRD), entidad encargada del mantenimiento del parque donde está ubicado el escenario, le aseguraron a este diario que las demoras en el mantenimiento se deben a que hubo un cambio en el operador y se debe esperar a que se firme un nuevo contrato. En cuanto a las reparaciones locativas, el IDRD anunció que están a la espera de un aval del Ministerio de Cultura. La obra está catalogada como Bien de Interés Cultural. En 15 días, aproximadamente, comenzarían los trabajos de arreglo de la cornisa.
El olvido de este ex paraíso es preocupante para los miembros de la Fundación Rogelio Salmona. "Es prudente hacer un llamado de atención a la Alcaldía para que a esta obra de altísima calidad arquitectónica y que fue muy especial para Salmona se le haga el mantenimiento necesario", aseguró una arquitecta de la fundación.
FABIÁN FORERO BARÓN
Redactor de EL TIEMPO
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