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Bogota

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Al menos 30 barrios de Bogotá se llaman como países y ciudades extranjeras

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Foto: Archivo EL TIEMPO

Ante el olvido de las administraciones públicas, varios barrios optan por 'bautizarse' como grandes capitales internacionales en espera de alguna ayuda diplomática.

Y si bien no imitan su esplendor y su fama, ofrecen un recorrido gratis a través de todo el planeta.

Vea el especial multimedia con las historias de los barrios y las voces de sus protagonistas.

El muro de Berlín estaba en Suba

En 1989, cuando los berlineses derrumbaron el muro que dividió Alemania Occidental y Alemania Oriental durante 28 años, Carmen Chacón se preparaba para terminar con otra muralla que impedía su 'trasteo' a otro Berlín, al barrio Berlín de Suba.  

Carmen ha vivido en el barrio durante 19 años y cuenta que "cuando empezaron a vender los predios, los vecinos del barrio Tibabuyes simplemente hicieron resistencia al desarrollo de esta zona. Pusieron cercas, vallas con madera y alambre".

La historia no fue tan épica como el fin de la Guerra Fría en Europa, pero quienes vivieron esa experiencia recuerdan que hubo fuertes peleas por su derecho a poblar un terreno que habían adquirido legalmente. 

Por la noche, los habitantes de Berlín derribaban el muro que los de Tibabuyes construían durante el día.

La rutina se repitió hasta que la comunidad se organizó para derrumbarlo definitivamente.

"El barrio Berlín le debe su nombre no tanto a la muralla física que había, sino a la muralla personal", agrega Carmen, y explica que a Berlín llegaron personas de escasos recursos que viven del trabajo informal. 

Cuando Holanda se inundó

A Holanda la bautizaron 25 mujeres "verraquitas", como dice Gloria Llanos, una de las fundadoras.

"La primera presidenta de la junta de acción comunal tuvo la idea de ponerle ese nombre al barrio para ver si podíamos sacar algún beneficio", dice.

Cuando Gloria se mudó, hace 50 años, Holanda era parte de Escocia y en todo ese sector de Bosa se cultivaban hortalizas.

Pero se 'independizó' para sacar adelante proyectos independientes.

El grupo de señoras fue hasta la embajada holandesa para pedir donaciones y recibió dos máquinas de coser industriales con las que iniciaron la microempresa de pañales 'confeciones Holanda'.

El trabajo sostuvo sus hogares hasta finales de los años 70, cuando una de las inundaciones de la localidad se llevó sus esperanzas.

"El río se subió y todos tuvimos que evacuar. Cuando volvimos, todo lo que había adentro se lo robaron. Dijimos 'no más'... ahí teníamos toda la materia prima y para rematar quedamos endeudadas", recuerda Gloria. 

En Londres hay mucha neblina

Ciudad Londres lleva más de 30 años sin servicio de agua potable. Sus habitantes sacan el preciado líquido de una quebrada cercana que, aunque es más pequeña que el río Támesis de la capital inglesa, les permite sobrevivir. 

"Cuando el barrio empezó, había tanta neblina que se le puso 'Londres' porque dicen que allá hay mucha bruma y hace mucho frío", dice Zoila Duarte, una madre comunitaria que vive hace 28 años en el barrio ubicado en los límites de la localidad San Cristóbal. 

El sector está sobre una empinada loma con dos paisajes contrastados: al norte, el espeso smog que cubre Bogotá y al sur, bosques de gigantescos árboles.

Quienes estuvieron en la fundación del barrio recuerdan que nunca escampaba y los vendavales amenazaban con reventar los cables de luz.

Madrid, Puerto Rico, Barcelona y Managua son vecinos

Los habitantes de Barcelona, en la localidad Rafael Uribe, quisieron bautizarlo tras alguna referencia española.

"Creo que es la psicosis de tratar de europeizarnos", comenta Hugo Bolaños, quien vive ahí desde 1981 y cuenta que la decisión se tomó por votación en una asamblea al aire libre.

Bajar las escales que conducen desde Madrid a Barcelona es un riesgo, asegura de su parte María Elisa Rodríguez; señala las 'ollas' que hay en el camino y asegura que no se puede llegar abajo sin antes ser atracado.

Ella dice que su barrio se llama así "para no desentonar con los demás".

Hacia el oriente ya existía el barrio Managua y las casas de Puerto Rico se confunden con las de Madrid y es difícil saber dónde empieza uno y termina el otro.

De hecho, ya hay un pequeño espacio entre Madrid y Puerto Rico que alberga al menos 12 viviendas y que ya tiene planes de independizarse. Por ahora, los conocen como Madrid II.  

Los pantanos que existían en Islandia

Tal vez no tiene uno de las mejores expectativas de vida del mundo ni fue colonizado por vikingos como su 'tocayo' europeo, pero el barrio Islandia de Bosa le sigue las pistas a la historia del país que le dio su nombre.

El jefe de la Junta de Acción Comunal, Jaime Jaramillo, cuenta que cuando todo el terreno que hoy ocupan unas 3.000 personas era un potrero, Islandia se batía en una guerra por soberanía marítima con Inglaterra hasta finales de los años 70.

La construcción del sector inició en 1988 y "se le colocó el nombre Islandia porque el barrio estaba lleno de lagunas, solo existía un pequeño pedazo de tierra con la finca que se vendió.... de la misma forma que Islandia en Europa está en medio del océano", recuerda Jaime.

Sus habitantes nunca recibieron la ayuda que esperaban obtener de ese país.

Aún esperan el auxilio de la administración local, ya que aún hay varias lagunas en el barrio por la falta de pavimento y están alarmados con la inseguridad del sector.

A París Francia le 'embolataron' una biblioteca

París Francia no tiene el esplendor de la 'ciudad del amor'.

Es una pequeña zona de comercio de pintura, madera y ferreterías en la localidad de Engativá. 

Alirio Suárez ha vivido en el barrio durante medio siglo y dice que los predios estaban unidos a barrios vecinos hasta que la construcción de la Autopista Medellín lo dividió en 1965.

Para esa época, "vinieron unos señores de Francia y donaron una biblioteca. Pero como antes Primavera, Florencia y París Francia eran uno solo, creemos que otro barrio se quedó finalmente con la donación", cuenta Alirio.

Cuando el sector se separó, decidieron bautizarlo en honor a la célebre visita.

Pero hoy no saben quién tiene los libros. Incluso hicieron una asamblea para cambiarle el nombre el barrio porque "no se justificaba".

"Es mejor no cambiar el nombre porque ya 'sale' con el mío", objeta Francy Ramírez, presidenta de la Junta. "Ya en la Alcaldía me conocen como Francy, la del barrio París Francia".

Hoy tienen un lote lleno de escombros donde esperan construir el salón comunal que el distrito prometió pero no ha aprobado en el presupuesto.

En New Jersey aprenden inglés

Igual que Holanda, New Jersey se separó de Escocia (Bosa) cuando el barrio creció demasiado.

La comunidad trató de votar por un nuevo nombre que los identificara pero notaron que todas las opciones de la lista se repetían en otros sectores de Bogotá.

"Solo quedaban Brooklyn y New Jersey. La gente decidió que esos no porque eran muy difíciles de pronunciar.

Pero por una 'maniobra' del presidente de la Junta de ese entonces (1969) el barrio se quedó New Jersey", cuenta Norberto Monsalve.

Por algún error de los funcionarios, el sector se registró como 'New Yersey'. Fue entonces cuando Norberto y los demás líderes iniciaron una nueva solicitud para que el nombre quedara "igualito" al del estado estadounidense.

Crearon la Fundación Recrearte País para distraer a jóvenes y niños y "alejarlos del vicio". Entre las diversas actividades están las clases inglés.

A pesar de sus intentos por mejorarle la cara al barrio, los problemas de inseguridad no cesan y los vecinos ya no pueden andar tranquilos por la calle.

Sin embargo, Norberto dice que entre vecinos se ayudan mucho y que esperan que en el New Jersey gringo se enteren de que su barrio existe. 

Canadá no recuerda su himno

En 1968 los dueños de una inmensa finca decidieron hacer plata vendiéndola en lotes de 8.000 y 10.000 pesos.

Cuatro años después, "vino el embajador de Canadá y donó algo, no recuerdo qué fue. Nos dieron una bandera y cantaron el himno", relata José Marín.

Sus habitantes sólo saben del episodio porque decidieron conservar la bandera, pero el himno y el dinero o bienes que se perdieron en la historia.

Hoy sólo queda la bandera, celosamente conservada, y el nombre del barrio: República de Canadá.

Hay cerca de 8.000 'canadienses' que cuentan con un parque, colegio de primaria, iglesia y hasta una placa con un escudo que lo identifica.

La comunidad no tuvo más contactos con los norteamericanos, ahora sólo pide que se erradiquen los botaderos de basura que se acumulan cerca y que pronto les aprueben un proyecto para instalar un puesto de salud.

Una historia de pasión en Egipto

Egipto es uno de los barrios más antiguos de Bogotá y debe su nombre a la iglesia de Nuestra Señora del destierro y la huida a Egipto que se construyó en 1556.

A su vez, el reciento se llama así por un capítulo bíblico que relata cuando María y José tuvieron que desplazarse a Egipto porque Herodes mandó a matar a los niños menores de 2 años.

Hoy la ermita original está en ruinas a pesar de que de fue declarada Monumento Nacional.

En 1882 hicieron una más grande a su lado con llamativas pinturas en el techo que le dan su apodo de "la Capilla Sextina de los pobres", según Rafael Rojas, cura de la iglesia.

"El barrio ha sido relegado desde su mismo comienzo, la ermita se construyó para que los indígenas y campesinos no tuvieran que ir a la catedral porque no tenían vestuario adecuado. Eso es discriminación", agrega.

En marzo del 2002 el gobierno egipcio regaló una estatua de dos metros del faraón Tutmosis III.

Pero las largas discusiones sobre dónde y cómo garantizar la seguridad de la estatua dentro del barrio acabaron con su colocación final en el Edificio de la Superfinanciera.

En Buenos Aires 'sopla' buena brisa

Buenos Aires comenzó como un sembrado de trigo que se pobló a partir 1986 en la localidad de Usme.

Ricardo Delgado asegura que el nombre es "un hecho de la naturaleza en determinado lugar" y no tiene nada que ver con la capital de Argentina.

"Un día los fundadores nos paramos en la parte más alta del barrio, nos pusimos a charlar y alguien se le ocurrió decir: 'aquí hace buen aire'. El presidente lo relacionó y pensó que el barrio se podría llamar así".

Actualmente los líderes se quejan porque la comunidad está muy desintegrada y dicen que hace 11 años la Administración no le mete un peso para el mantenimiento de las calles.

 

REBECA LUCÍA GALINDO*

REDACTORA EL TIEMPO MÓVIL

*Con la colaboración de Anamaría Leaño, Rocío Hurtado y Cindy Morales


 

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