Foto: Héctor Fabio Zamora / EL TIEMPO
Jaime Núñez, de 36 años, hace sus acrobacias, las aprendió en una academia de Chimbote (Perú), su ciudad natal.
El reto del peruano Jaime Núñez es que los capitalinos se enfrenten sin miedo a los ladrones.
Acaban de sacar a un flaco al centro del corrillo. Le ordenaron quitarse la camisa, abrirse de piernas y apoyar las manos en el piso.
Detrás de él está su 'verdugo': Jaime Núñez, un karateca peruano que lleva 20 días recorriendo plazas, parques y calles del centro de la ciudad para presentar un espectáculo callejero de artes marciales cargado de patadas voladoras, llaves, puñetazos y ejercicios de flexibilidad.
El miércoles pasado, a las 11 de la mañana, EL TIEMPO fue testigo de una presentación en la avenida Jiménez entre calles 9a. y 10a.
Este es uno de sus puntos favoritos para trabajar. Es tan popular en la zona, que los vendedores ambulantes y los vigilantes lo apodaron 'Jackie Chancho', por su parecido físico con el popular actor de películas de artes marciales Jackie Chan, "pero en la versión gorda, porque este amigo está pasado de kilos", agrega un vendedor de La Pajarera de la calle 13.
Mariela Contreras, de 28 años, es la novia de este 'ninja inca'. Se enamoraron a primera vista en una tarde de acrobacias en Neiva. Ella dejó tirada a su familia para irse a aventurar con el karateca.
Un vendedor ambulante calienta a la gente antes de que el peruano entre en acción. El improvisado presentador toma en sus manos unos chacos. Los bate como loco. "Público, en pocos minutos vendrá el maestro que les enseñara a defenderse del hampa", promociona el ambulante, mientras algunos curiosos empiezan a hacer un círculo humano.
'Jackie Chancho' se despide de su chaqueta negra de harlista gringo y queda en una camiseta esqueleto que deja ver más de cerca sus 87 kilos y su 1,60 metros de altura.
Jaime sale al ruedo con decisión y antes de presentarse lanza una patada: la punta de su zapato le roza la nariz.
En el público ya se cuentan unas 500 personas, entre ellas está el flaco sin camisa, que es usado por Núñez para comprobar su flexibilidad.
El hombre le pega un 'gato' (puño en el brazo) al karateca. Él ni se inmuta, pero lanza una frase que logra sonoras carcajadas en los asistentes: "Dame como un hombre, no como una niñita".
Jaime tiene en su novia a una ayudante incondicional.Mariela se para en el centro del círculo y cierra los ojos. El karateca saca de un morral unos guantes de boxeo comprados en 30 mil pesos en los almacenes deportivos de la calle 17. Se los pone y le lanza un puñetazo justo al lado de su oreja izquierda. El temerario acto termina con un aplauso del público. Mariela está a salvo. Sonriente. Ahora, el karateca empieza a lanzar gritos y patadas. Toma unos chacos. "Estos son para defenderse de la 'ratas' que se dedican a atracar en la 10a.", dice.
Jaime Núñez paga pieza junto con Mariela en el Hospedaje Escalinatas, en la calle 15 con carrera 12. En una hora el karateca se puede levantar 60 mil pesos. Está de paso por Bogotá. Hoy viajará a Pasto para buscar otra esquina y demostrar que se puede enfrentar sin problemas a las 'ratas'.
La sexología, otra arma de 'Jackie Chancho'
Además de enseñar artes marciales, Jaime Núñez le da consejos a su público para que mejoren su vida sexual.
Reparte unas pastillas hechas a base de uña de gato y que, según él, combaten la eyaculación precoz. "Señor, no te vayas a tomas dos pepas, se te pueden romper los pantalones", le advierte Núñez a un adulto mayor interesado en el producto.
Alrededor, todos se ríen y aunque muchos afirman no tener problemas sexuales, no son pocos los que lo buscan, cuando no hay mucha gente alrededor, para comprarle sus pastas dizque mágicas.
FABIÁN FORERO BARÓN
REDACTOR DE EL TIEMPO
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