Últimas Noticias de Colombia y el Mundo - ELTIEMPO.COM

Últimas Noticias

Ver más últimas noticias

Patrocinado por:

El drama de los asaltos a las viviendas en Bogotá

Por: CARLOS GUEVARA | 9:33 p.m. | 03 de Junio del 2011

El drama de un asalto dentro de una vivienda

Secuestro simple y hurto agravado, algunos delitos por los que judicializan a atracadores de casas.

Foto: Archivo / CEET

El atraco es la modalidad más impactante del robo a residencias en Bogotá. Este año van 120 casos.

Una detallada planeación criminal que incluye identificación de víctimas, transporte, horarios, rutas de escape, armamento, número de delincuentes e 'Inteligencia' hace parte de la modalidad de atraco a residencias en Bogotá.

En los cinco primeros meses del año se denunciaron 120 asaltos en los que residentes fueron intimidados, amenazados, retenidos y despojados de sus pertenencias dentro de sus propias casas. (Lea aquí cómo encañonaron y asaltaron a los habitantes de cuatro apartamentos)

Aunque esta cifra disminuyó un 33 por ciento respecto del mismo periodo del 2010, cuando ocurrieron 180 casos, ciudadanos y autoridades coinciden en que esta es la modalidad de hurto a residencias más impactante, dentro de las 21 identificadas por la Policía.

Este tipo de robos empieza con una labor de indagación, según los investigadores de la Sijín. Es común que personas allegadas, vigilantes, o incluso empleadas de servicio, suministren información a sus cómplices sobre las rutinas de las víctimas y la existencia de objetos de valor dentro de las casas y apartamentos. Suba, Kennedy y Usaquén son las localidades más afectadas este año. (Lea la historia de un robo en Ciudad Salitre)

En buena parte de los casos algunos miembros de la banda hacen visitas previas al sector para identificar los sistemas de vigilancia, las rutas de escape, la cercanía de estaciones de Policía o de CAI y la frecuencia de las rondas de vigilancia de los uniformados.

"Estos atracos no tienen un horario o una época especial apetecida por los delincuentes, como sí ocurre con otras modalidades. Generalmente son cometidos por bandas integradas por cuatro a 10 personas. Llegan en carros de gama media y alta para evitar las sospechas de los vecinos y con armas de corto alcance", dice un investigador de la Policía. Mientras uno o dos asumen el papel de 'campaneros' -delincuentes que desde la calle informan a sus cómplices los movimientos y la posible aparición de las autoridades-, el resto del grupo ingresa a la vivienda con llaves maestras, saltando muros e, incluso, simulando allanamientos o visitas de empresas de servicio público.

Familia retenida

Uno de los episodios más recientes ocurrió el pasado 23 de mayo, cuando cinco integrantes de una familia fueron amarrados con retazos de sábanas, amenazados y retenidos durante dos horas, dentro de su casa en el barrio la Ponderosa, de Puente Aranda. (Haga clic aquí para más información sobre esta noticia)

"Me dijeron que si no entregaba una plata me secuestraban a mi hija menor", dijo en ese entonces Carmenza García, comerciante de confecciones. Casos similares habían ocurrido días antes en casas y apartamentos de los barrios Santa Paula, Quinta Paredes y La Calleja. (Apartamenteros secuestraron a una familia en La Calleja)

La Policía reconoce que en algunas de las bandas capturadas entre enero y mayo de este año se ha detectado la presencia de ex integrantes de la Fuerza Pública.

Las modalidades más usadas, en su orden, son la violación de cerraduras, llaves maestras, ingreso por ventanas, atracos y la denominada llamada millonaria, en la que delincuentes engañan a empleadas de servicio o a algún miembro de la familia para que entreguen las cosas de valor de la casa. (Víctimas cuentan cómo les robaron 70 millones)

Consejos de la Policía

1. Mantenga las puertas y las ventanas de las casas con seguro. Es aconsejable reforzar los marcos de las puertas con guías metálicas.

2. Evite que los niños atiendan la puerta. En caso de que lleguen personas con identificación de autoridades o de empresas de servicios públicos, llame a esas empresas o a la línea 123 para confirmar el motivo de la visita, siempre con la puerta cerrada.

3. Verifique hoja de vida y recomendaciones de las empleadas de servicio o vigilantes que contrate.

4. Cuando viaje trate de no avisarles a personas que no sean de su confianza.

Se pusieron chalecos de una empresa de servicios públicos / Reportero Ciudadano

A eso de las 8:00 a.m. timbraron y cuando me asomé por una ventana del piso de arriba, mi hijo ya había abierto la puerta de la casa. Supongo que los ladrones, que tenían chalecos de Codensa, usan horarios en los que a las víctimas les parece natural que vengan de esas empresas.

Vivimos en una casa, en la localidad de Barrios Unidos, que no está en conjunto cerrado sino que da a una calle concurrida. Eran dos hombres; dijeron que venían de Codensa y que tenían que hacer no sé qué cosa en el contador. Que para eso necesitaban que quitara el candado que tiene puesto y que era necesario entrar y bajar los tacos.

Uno no cae en cuenta de que estos hombres no tienen apariencia de obreros o lo que llaman técnicos de las empresas de servicios, sino de personas vestidas con ropa deportiva, tal vez de marca, muy a la moda.

Cuando entraron, nos apuntaron a mis hijos y a mí con una pistola. Nos ordenaron meternos en la cocina, en el primer piso.

Muchas veces repitieron que estuviéramos tranquilos, que no nos pasaría nada. No tenían capuchas ni nada que les cubriera la cara, pero amenazaban para que uno no los mirara. Luego nos ordenaron cubrirnos la cabeza.

En el segundo piso estaban mi esposa y mi hijo pequeño. Le dijeron que era de la Sijín o la Dijín y que dónde estaba la droga. Más tarde llegaron otros, quizás son un total de cinco, y uno de ellos preguntaba dónde estaban los dólares. Esculcaron toda la casa y se llevaron solo cosas de valor, que no fueran notables al salir.

Son de cierto nivel cultural y tienen familiaridad con armas: ese estilo de persona con el cabello muy rapado, al estilo militar.
Se comunican tal vez con un jefe que está afuera esperando y dando instrucciones, que, en vista de que no había no sé qué cosa que buscaban, entró personalmente ordenando que no le miraran la cara y ocultándose con la mano.

Usan dos vehículos: uno, de alta gama, que por eso no produce sospecha en los vecinos, y un carro pequeñito. Se estacionan en sitios diferentes, a pocos metros de la puerta. No todos visten chalecos de entidades.

Dejan a las personas encerradas, se llevan las llaves y amenazan que si se llama a la policía, ellos ya saben dónde vive uno.

CARLOS GUEVARA
REDACTOR DE EL TIEMPO

Herramientas

Publicidad

Paute aquí

Patrocinado por:

ZONA COMERCIAL

Paute aquí

Reportar Error

¿Encontró un error?

Para eltiempo.com las observaciones sobre su contenido son importantes, permítanos conocerlas para, si es el caso, tomar los correctivos necesarios, o darle trámite ante las instancias pertinentes dentro de la Casa Editorial El Tiempo (CEET). Por favor, incluya su nombre y correo electrónico para informarle del seguimiento que le hemos dado a su observación.

Los campos marcados con * son obligatorios.

*
*
*

Respuesta

Recordar clave

Recordar clave

Por favor, escriba la dirección de correo electrónico con la cual se registró.