Cumbre de mandatarios apoya el proceso de paz con las Farc
Por: REDACCIÓN ELTIEMPO.COM |
Lo hicieron con una declaración expedida hoy en Bogotá por alcaldes, gobernadores y observadores.
Hoy se realizó en Bogotá la Cumbre de Mandatarios por la Paz, organizada por Alcaldía Mayor, y a la que asistieron gobernadores, alcaldes, observadores internacionales y miembros de la Comisión de Paz de la Cámara de Representantes.
Al final, en una declaración, la Cumbre expresó su complacencia por el proceso de paz que abrió el Gobierno Nacional con las Farc, y que arrancará en octubre en Oslo (Noruega).
En su intervención, el alcalde de Bogotá, Gustavo Petro, señaló: "Nosotros lo que queremos es acompañar, no allá en Oslo, no somos necesarios allá, ni en la Habana, ni en cualquier otro lugar del mundo donde se vayan a realizar los diálogos, nosotros queremos acompañar el proceso de paz en el territorio, en lo local".
"Queremos constituir un grupo de apoyo sin querer participar en el devenir de los diálogos en las mesas que se instalan fuera del país. Un grupo de apoyo que se pueda reunir de vez en vez, siguiendo una agenda pactada entre nosotros para pactar también en los territorios", dijo Petro.
La siguiente es la declaración oficial de la Cumbre de Mandatarios:
Declaración de alcaldes (as) y gobernadores (as) reunidos en Bogotá
28 de septiembre de 2012
Saludamos el inicio de negociaciones de paz en Oslo y La Habana y compartimos la esperanza de que se logre, por fin, un acuerdo de paz entre el Gobierno Nacional y las guerrillas. Desde los territorios del conflicto armado sentimos la obligación de contribuir a que esos acuerdos sean realidad, que la paz que se propone se traduzca en inversión social, justicia, democracia y restitución de derechos. Contribuye a la legitimidad del proceso de paz una institucionalidad local democrática y fortalecida y una sociedad civil deliberante y participativa. No queremos contemplar pasivamente negociaciones de paz entre adversarios armados. La gobernabilidad de la paz requiere consensos locales, la territorialidad de la paz, requiere agendas regionales. Por eso proponemos:
1. Al Gobierno Nacional y a las guerrillas: Facilitar y avalar acuerdos humanitarios en los territorios que garanticen la exclusión de la población civil de la confrontación armada mientras se firma la paz (Protocolo II de los Convenios de Ginebra). La guerra que se anuncia mientras se negocia la paz tiene límites.
2. Al Gobierno Nacional: Fortalecer la institucionalidad local como expresión legítima y democrática del Estado en los territorios, hacer del presupuesto general de la nación un instrumento equitativo para construir paz desde las localidades, asegurar recursos para la restitución de los derechos de las víctimas y su protección efectiva, tomar en cuenta las agendas regionales de paz en la mesa de negociaciones.
3. La convocatoria de los Consejos de Paz y la reactivación de las Constituyentes por la Paz, son escenarios de participación local y concertación social que ahora tienen plena validez.
4. A las ciudadanías (expresión diversa y plural de la sociedad colombiana): Participar y actuar con sentido propositivo en la construcción de agendas regionales de paz, para hacer realidad en los territorios los eventuales acuerdos de paz. La juventud es protagonista de este momento de la vida nacional. Las iniciativas de paz y las organizaciones de derechos humanos, así como las mujeres, los pueblos indígenas y comunidades afrodescendientes son un referente de esta participación.
5. A la comunidad internacional: Verificar acuerdos humanitarios de protección de la población civil, contribuir a la participación ciudadana desde lo local y acompañar a las víctimas, teniendo en cuenta con especial énfasis las zonas de frontera.
6. A los medios de comunicación: Contribuir a construir un lenguaje de paz, revertir el olvido de territorios que padecen la guerra, identificar a la gente que sufre los rigores del conflicto armado como protagonistas de la paz
Vamos a mantener una Mesa Permanente de Mandatarios por la Paz para apoyar el proceso de paz y asegurar que la voz de alcaldes y gobernadores, así como de las comunidades de los territorios del conflicto armado, sean escuchadas. Debemos aprender de los éxitos y los errores del pasado pero, ante todo, tenemos derecho a convertir en realidad el artículo 22 de la Constitución Nacional. Nos reuniremos en una segunda cumbre el 9 de noviembre en la ciudad de Florencia, capital de l departamento del Caquetá.
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