La historia de la abuela abandonada que pide atención para su nieto
Por: JULIÁN ESPINOSA ROJAS |
El menor fue abandonado por la madre. Aunque tiene ocho años de edad, parece y actúa como de tres.
Blanca Míriam Fonseca ruega todos los días porque alguien le ayude con la atención especializada que necesita su nieto Santiago Mateo Cruz Espitia. El niño, de solo ocho años de edad, padece de retraso psicomotor e hiperactividad en la conducta, el cual ha afectado considerablemente su desarrollo físico y psicológico. (Siga este enlace para ver una galería de fotos sobre la historia de Blanca Míriam Fonseca).
"Tiene ocho añitos pero parece que tuviera tres. Él no habla bien, no se puede defender solito. Hay que estar muy pendiente, pero soy madre cabeza de familia y por más que he tocado puertas, nadie nos ha escuchado. Él necesita ayuda urgente".
Esta mujer, de 48 años de edad, ha hecho las veces de madre desde hace más de un año, cuando su hija, quien es la madre del niño, la abandonó dejándola a cargo, junto a otro de cuatro años de edad.
Desde ese entonces, la difícil travesía que ha tenido que sobrellevar la mujer se resume en largas esperas en hospitales, centros de salud y en la Alcaldía, con la esperanza de que el niño sea atendido pronto. Sin embargo, según dice, no ha logrado que el menor tenga una atención especializada para que pueda desarrollarse como los demás niños.
"En estos momento está en una casa de familia para que me lo cuiden mientras salgo de trabajar. Me toca decir que el niño tiene tres años y que es algo hiperactivo, porque sino no me lo reciben", relata la mujer.
Todos los días, desde las seis de mañana, esta mujer sale desde su casa en Soacha, al sur de Bogotá, para trabajar como empleada de servicios generales en empresas de la capital. El niño, por su condición física, no ha podido iniciar sus estudios y tampoco ha contado con atención especial por parte del Instituto Nacional de Bienestar Familiar, según cuenta.
"Me concedieron la potestad del niño. Ahora, solo me tiene a mí. La gente solo me hace dar vueltas pero nadie me lo atiende, ni me lo quiere recibir. No es justo", sostiene.
Por el momento, Fonseca, quien dice que desde hace meses no tiene información sobre su hija o el padre del niño, sostiene "no es una enfermedad lo que tiene. Solo necesito ayuda de una institución para que él se pueda desarrollar como debe ser. Que sienta el cariño y el apoyo que, hasta el momento, nadie le ha querido dar".
Si usted puede ayudar, comuníquese a la línea celular 320 335 9971 o haga cualquier aporte a la cuenta de ahorros 000970090981, a nombre de Blanca Míriam Fonseca.
JULIÁN ESPINOSA ROJAS
Redactor EL TIEMPO.COM
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