Últimas Noticias de Colombia y el Mundo - ELTIEMPO.COM

Últimas Noticias

Ver más últimas noticias

Patrocinado por:

'Luis Andrés Colmenares no era capaz de suicidarse': Jessy Quintero

Por: MARÍA MERCEDES RUIZ Y CARLOS GUEVARA | 8:08 p.m. | 28 de Enero del 2012

¿Por qué habría de encubrir a quien no conozco?

Jessy Quintero insiste en su inocencia y cree que la muerte de Colmenares fue un accidente.

Foto: Andrea Moreno / EL TIEMPO

Quintero, que lleva casi cuatro meses recluida en su propia casa, habla del caso Colmenares.

Citynoticias y EL TIEMPO hablaron en exclusiva con Jessy Quintero, una de las implicadas en la muerte del estudiante de Los Andes Luis Andrés Colmenares

A sus 20 años de edad, la estudiante de Ingeniería Mecánica de la Universidad de Los Andes Jessy Quintero nunca imaginó que su propia casa se convertiría en su sitio provisional de reclusión. Desde el 6 de octubre del 2011, día en el que fue capturada debido a la investigación abierta por la muerte del universitario Luis Andrés Colmenares, al que consideraba uno de sus mejores amigos, la joven había guardado silencio por petición directa de su abogado, para no interferir en el proceso. Casi cuatro meses después de estar sometida al escarnio público, Jessy Quintero habló con Citynoticias y EL TIEMPO para contar su verdad.

¿Cuál era la relación que usted tenía con Luis Andrés Colmenares?

Nosotros éramos muy buenos amigos, nos conocimos en la universidad en el 2008. Pertenecíamos a un mismo grupo y compartíamos muchas cosas juntos. Hicimos una gran amistad. Él estudiaba Ingeniería Industrial y yo, Ingeniería Mecánica, pero veíamos algunas materias juntos.

¿Quién es Laura Moreno? ¿ustedes son amigas?

Laura Moreno no era de mi grupo de amigos. Yo no era amiga de ella. La conocí realmente bien la noche de la fiesta. Nosotras no formamos  ninguna amistad antes de eso, ni después.  Sabía de ella,  porque estaba saliendo con Luis Andrés.

¿Qué pasó esa noche?

Fuimos a una fiesta de Halloween. Yo llegué alrededor de las 10 de la noche al sitio con mi mejor  amiga. Luis Andrés llegó hacia las 11. Él estaba con Laura Moreno, llegaron solos.  La fiesta transcurrió normalmente.  Luis Andrés estaba bastante tomado, esa noche pidió vodka, pero tengo entendido que antes había tomado cerveza y aguardiente. Salimos del lugar cuando prendieron las luces y  se acabó la rumba. Salimos y todos  nos íbamos a ir en la camioneta de Laura.  Estábamos esperando a que la  trajeran del valet parking y mientras tanto Luis Andrés estaba como exaltado,  hablando por teléfono con una amiga y le decía que no le dejaban hacer lo que él quería hacer, que el quería comerse un perro caliente. Mientras tanto, Laura lo tenía de la mano para que no se fuera Él insistía en que quería comerse un perro caliente.  

Laura lo soltó y él se fue, salió caminando solo. Yo me di cuenta que nadie se iba a ir con él. Yo les dije que se fueran en la camioneta, que yo me iba con Luis Andrés, pero  Laura también terminó caminando con nosotros.  Llegamos al lugar de los perros calientes y yo se lo compré. Luego llamé a mis amigos de la camioneta a pedirles que nos recogieran en la calle 85 con 15. Cruzamos la 85 y tomamos la 15 hacia el norte. Luis Andrés estaba molesto, él se quería ir. Me dijo que lo que más le importaba en la vida iba camino a Chile, luego me enteré que su papá iba rumbo a Chile. Yo lo tenía cogido del reloj, de un momento a otro me soltó,  rompió el reloj, botó el perro caliente y salió corriendo por la 15. Él iba muy rápido. En ese momento, Laura me entregó lo que ella tenía,  que era el disfraz de Luis Andrés. Yo tenía unos tacones muy altos y no podía correr y, como  Laura tenía zapatos bajitos, salió corriendo detrás de él. Yo llamé a un amigo de la camioneta y les pedí que me recogieran rápido.

Como yo no era amiga de Laura, yo no tenía su teléfono, entonces llamé al celular de Luis Andrés y me contestó la llamada Laura. Ella me dijo que se habían metido por el barrio y me iba dando una serie de direcciones  y de indicaciones y me iba diciendo por dónde iban....me describía lo que veía.   En determinado momento me dijo que Luis Andrés estaba bien, que ya lo había cogido  y de un momento a otro me empezó a decir gritando que él había salido corriendo y que se había caído...gritaba se cayó se cayó.... Yo les comunicaba todo lo que Laura me decía  a los de la camioneta... Laura me preguntaba qué hacer... le dijimos que no se fuera a bajar al caño, que nosotros ya llegábamos.  Al llegar, Laura estaba en la orilla del caño asomada...nosotros nos bajamos de la camioneta y empezamos a llamar a Luis Andrés. Empezamos a alumbrar con el celular y no se veía absolutamente nada; era como si estuviéramos con los ojos cerrados.

Nosotros lo que creímos en ese momento  era que el se había salido del caño y que de pronto se había ido para su casa. Nos parqueamos sobre la 15, frente al CAI.  En ese momento dos de mis compañeros y Laura se van recorriendo el caño y gritando: estaban buscando a Luis Andrés.   Fuimos al CAI y les dijimos lo que estaba pasando. Los policías no nos creyeron mucho y pensaron que estábamos jugando, porque nuestros otros compañeros habían pasado por el lado gritando. Uno de mis amigos llamó al hermano de Luis Andrés y le contó lo que había pasado.

Le dijimos que creíamos que  se había salido del caño y que había tomado un taxi para luego irse para la casa...que nos avisara cuando llegara.  Después entró una llamada al celular de Luis Andrés; era su mamá y le contamos lo que había pasado. La mamá nos dijo que ya iba para allá. Nuevamente pedimos ayuda al CAI y nos dijeron que unas motos estaban ya buscando por la zona. Después nos fuimos en la camioneta a buscarlo por los alrededores y no lo encontramos.  Mientras tanto, Laura y un compañero se quedaron en el caño buscándolo. Cuando yo llego de esa búsqueda,  Laura me dijo que ella se había metido al caño y que lo buscó con los pies, pero que no había sentido nada....alguien dijo que llamáramos  a los bomberos...no se quien los llamó....el caso es que a eso de las 4 :30 a.m. llegó el carro de los bombero y a esa hora mis papás me estaban  reclamando porque yo no llegaba a la casa.

Le pedí a Laura el pin de su teléfono (Blackberry) para que me estuviera avisando cuando  Luis Andrés apareciera. En  ese momento me vine para la casa y al llegar le pregunté a Laura si había aparecido y me dijo que no sabían nada. Al otro día les pregunté a un amigo y a Laura y me dijeron que no sabían nada de él. Todos estábamos muy preocupados. Luego,  me avisan que muchos de mis amigos están en el parque el Virrey con carteles buscándolo, mandamos cadenas por celular por si alguien lo había visto,  creamos un grupo de Facebook. Nadie sabía nada, nadie lo encontraba

A eso de las 7 de la noche me escribió un amigo y me dijo que Luis Andrés estaba muerto. Yo no le creí  y, de hecho, me puse histérica porque yo no le creía; le dije que con eso no se jugaba.

Luego, yo llamé al celular del hermano de Luis Andrés y me contestó la mamá y me decía gritando que Dios se lo había llevado, que lo habían encontrado muerto. De inmediato me fui con mis papás al parque el Virrey, me encontré con todos mis amigos, todos llorábamos. Yo no vi el cadáver, pero me contaron que el cuerpo lo encontraron los bomberos  debajo del puente, en el caño, no muy cerca del lugar donde nosotros habíamos estado buscando.

Ese día  alguien de la Fiscalía me pidió los datos, porque en algún momento se iba a abrir la investigación y yo di mi nombre y mi celular.

¿De dónde sale la versión de que Luis Andrés se había suicidado?

Sinceramente yo no sé de dónde sale esa versión. Él no era capaz de suicidarse. Tenía muchos sueños y muchas metas, amaba la vida y adoraba a su familia y a sus amigos.

¿Usted sabe si Luis Andrés consumía alguna sustancia psicoactiva?

Luis Andrés no era así. Él no andaba en  malos pasos.

¿Conoce a Carlos Cárdenas? (involucrado en la investigación)

Yo no conocía a Carlos Cárdenas. Sé que es el exnovio de Laura Moreno porque ya a través de todo lo que ha pasado me enteré.

¿Lo vio esa noche (31 de octubre del 2010) en el bar?

No lo vi y él no era amigo de nosotros. De hecho nunca lo había visto en la universidad. Después de los hechos lo vi una vez en la universidad creo que con Laura y me dijeron que era el exnovio de Laura, pero no lo conocía. No sé quién es él.

¿Cómo terminó involucrada en el proceso?

Desde que sucedieron los hechos a mí me empezaron a llamar a la Fiscalía. Fui unas cuatro veces. Siempre relaté los hechos, siempre he dicho la verdad. Yo he contado lo que yo viví. La familia (de Luis Andrés Colmenares) una vez me pidió que fuera a hablar con un abogado que ellos contrataron y yo fui  y hablé con él. Terminé finalmente involucrada porque el fiscal que hay actualmente decidió en pro de la investigación hacer unas interceptaciones a mi celular y al de Laura y al de otros compañeros.

En una de esas interceptaciones Laura estaba hablando con un compañero de nosotras (Juan Pablo), por que a él lo citaron a la Fiscalía. Como en agosto o septiembre citaron a todos mis amigos, a los que estuvimos en la camioneta, a los que fueron a la fiesta y a los que no fueron, a mucha gente. Ese amigo llamó a Laura  a decirle que tenía una citación en la Fiscalía y ella le termina diciendo que vaya y que diga la verdad. Ella le dice: tranquilo, no te preocupes por nada, las únicas testigos de lo que pasó somos Jessy y yo, yo más que Jessy.

Entonces el fiscal dice que yo soy testigo, que yo estoy encubriendo este hecho que están investigando y, por eso, dicen que yo rendí falso testimonio.

¿Cree que hubo una mala interpretación de esa llamada por parte del fiscal del caso?

Yo creo que Laura no se refería a que yo fuera testigo de nada. Lo que pienso ahora es que Laura se refería a que yo vi que ella sí salió corriendo detrás de él. Yo escuché cuando ella me relató lo que ella estaba haciendo, porque finalmente yo no estaba ahí. La última vez que yo vi a Luis Andrés Colmenares fue corriendo por la (carrera) 15 y él estaba vivo. Yo me quedé con otros seis amigos y cuando llegamos ya no encontramos a Luis Andrés. Yo no llegué hasta el caño con ellos dos porque ellos salieron corriendo solos. Siempre hablé con Laura por el celular y ella me iba relatando los hechos y yo les iba contando a las personas con las que yo estaba en la camioneta. No entiendo en qué momento se hace esta imputación de cargos y cómo terminé envuelta en esto.

Después de los hechos, ¿Cuándo tuvo un nuevo contacto con Laura?

El semestre terminó a finales de noviembre (2010) y Laura estuvo con mi grupo ese tiempo. Ella de vez en cuando almorzaba con nosotros. Igual, ella era la persona que estaba saliendo con Luis Andrés y él era nuestro amigo, entonces sentíamos que ella debía estar con nosotros porque estábamos pasando por el mismo dolor. La única vez que salimos fuera de la universidad fue para ver un partido de fútbol. Cuando acaba el semestre yo no vuelvo a hablar con Laura Moreno. Yo no la volví a ver y nosotros seguimos con nuestra vida. Ella siguió con sus amigos. Mientras ella estuvo con nosotros hablábamos del tema y extrañábamos a Luis Andrés. Eso fue terrible. Más que hablar del accidente o los hechos hablábamos de él y lo recordábamos. Yo no recuerdo qué tanto hablamos de esos hechos.

Yo vuelvo a tener contacto con Laura en mayo del 2011 porque la familia Colmenares contrata a un investigador privado. Una persona de la Fiscalía me llama y me dice que necesita entrevistarme pero que él va a mi casa, que yo no tengo que ir a la Fiscalía. Y eso se me hizo muy raro. Le devolví la llamada y le dije que no y me dijo que él ya había hablado con laura y que quería hablar con las dos al tiempo. Yo no tenía el celular de Laura, lo conseguí y la llamé y me dijo que le estaban diciendo lo mismo. La llamaban mucho. Hablé con el señor y le pregunte qué estaba pasando y me dijo que era un investigador que había contratado esa familia (Colmenares) y me dijo que ya había hablado con dos amigos míos. Yo hablé con ellos y no los habían contactado y por eso se me hizo muy raro. Ella y yo no éramos amigas y no teníamos nada de qué hablar.

¿La han amenazado?

Nunca me han amenazado.

¿Cómo recuerda el día de su captura?

Ese día ni hubo clases y yo aproveché para sacar unas citas de control al médico que tenía pendientes desde hace mucho tiempo. Yo llegué a la Clínica Colombia y estaba ingresando a la cita cuando me abordaron dos personajes y me dijeron que yo tengo una orden de captura y que no me puedo volver a mover.

Yo estaba con mi mamá y obviamente en ese momento yo no sabía qué hacer, no entendía. Yo les decía que por qué era la orden de captura y ellos no la tenían ahí ni me decían cuáles eran los cargos o los delitos. Me dijeron que no me podía mover y, de hecho, ellos me estaban siguiendo desde la casa cuando salí para la clínica. Había un carro esperando. Ese momento fue terrible, yo pensé mil cosas.

Eso fue a las 4 de la tarde (6 de octubre del 2011). Como a las 5 p.m. llegó la orden de captura que decía falso testimonio y homicidio, pero después nos enteramos que era encubrimiento. A mí me llevan en una camioneta a un sitio que se llama (Grumo) y cuando llego allá me empezaron a tomar huellas y fotos como si yo fuera una delincuente o hubiera hecho algo malo. Jamás he actuado mal y siempre he dicho la verdad. Yo no sé cómo me vi envuelta en todo este problema. Me quedé allá como hasta las 10 de la noche mientras me hacían todos los papeles. Allá ya me cuentan que Laura Moreno también está detenida, que ya está en la Sijín y en ese momento estábamos en shock. Mis papás estaban más que alterados. No sabíamos cómo reaccionar, porque esto no es un problema que uno sabe cómo afrontar, como una enfermedad; esto es muy raro.

Lo primero que decía mi papá era que iba a llamar a una amiga abogada y ella nos recomienda a un primer abogado. Él llega a Grumo, porque al día siguiente yo tenía audiencia y no tenía idea de eso. Y el abogado me dice sinceramente "vamos a intentar que me den casa por cárcel", que es la mejor opción en este momento. Que te digas que tu mejor opción es la casa por cárcel estamos hablando de que yo no iba volver a salir. Yo empecé a rogar que me dieran casa por cárcel y es irónico que uno pida algo tan malo.  Como a las 11 de la noche me dijeron que me tenían que llevar a unas celdas, porque yo estaba indiciada de un homicidio, y allá estaba Laura. Era una celda de un metro por un metro con 80. Ahí estuvimos las dos. Toda la noche evidentemente no tuve idea de lo que estaba pasando.

Yo estaba más que confundido. Mis papás me contaron después que afuera movieron cielo y tierra para conseguir un buen abogado porque lo que estaba pasando era gravísimo. Yo esa noche estaba intentando pensar qué estaba pasando. A las 5 de la mañana se prenden las luces, yo no dormí, y nos dijeron: alístense que ustedes tienen una audiencia. Yo fui con la ropa que iba. Esa noche ninguna de las dos habló. Nos sacaron esposadas que eso es lo más humillante del mundo y llegamos a los juzgados de Paloquemao.

Cuando llegamos yo obviamente no sabía nada de lo que estaba pasando afuera. Cuando llegamos había mil medios (de comunicación), yo vi a muchos amigos y a mucha familia y en algún momento ellos me dijeron que esto estaba tenaz, que esto era el boom.

Estaban todos los noticieros y todos los periódicos porque habían capturado a unas niñas de Los Andes por un homicidio y esa audiencia fue terrible; duró 14 horas, en las que el fiscal presentó argumentos por los que él dice que esto es un homicidio y durante las 14 horas yo estuve totalmente perdida porque estaba tan angustiada y estaba en shock por lo que estaba pasando porque no entendía nada. Nos dieron un receso d e media hora y pude hablar con mis papás. Más o menos ellos me contaron qué estaba pasando y después del receso nos sentamos a que el juez nos dictara una medida de aseguramiento, porque en un principio lo que se pidió fue que nos mandaran a la cárcel.

Yo no sé por qué esta medida de aseguramiento porque yo no voy a huir, no voy a escapar, siempre he estado en pro de la investigación y todas las veces que me han llamado de la Fiscalía he asistido. Yo hablé con mis abogados y la única vez que no hablé con un investigador (que la buscó en un comienzo) fue la vez que me pareció algo que no era normal. Entonces el juez decide que por los delitos que tenemos nos tiene que dar casa por cárcel y me di cuenta que las opciones eran el Buen Pastor o la casa por cárcel y obviamente no estábamos felices, pero sí tranquilos porque yo iba a estar en la casa y no en una cárcel. En ese momento tampoco nos dimos cuenta de que esto iba a ser tan duro. Y después nos llevaron nuevamente a la Sijín y yo estuve todo el fin de semana allá.

El lunes, como uno tiene que ir al Buen Pastor a firmar papeles así uno tenga casa por cárcel, estuve todo el día allá y ha sido el peor día de mi vida. Fue terrible, porque estar en esa cárcel fue terrible. La gente pasaba y nos miraban como diciendo: miren a las niñas de Los Andes. Todo el mundo sabía lo que estaba pasando. Los guardias pasaban y se quedaban mirando. Fue horrible. Entramos a un patio central que nos asignaron y fue terrible. Había personas culpables, que tenían cargos, y yo decía: ¿Cómo me pasó esto?

Estuvimos ahí un tiempo y una de las reclusas nos amenazó a Laura y a mí y nos dijo que cuando entráramos ahí íbamos a conocer lo que era la vida y por esa razón a nosotras nos mandaron tan rápido para la casa, porque ya nos habían dicho que teníamos a un grupo de presas que yo no sé qué hubiera pasado en ese momento.

En la noche nos sacaron y yo llegué a mi casa ese día y en medio de todo estaba bien, completa y viva. La casa por cárcel empezó el lunes o el martes.

¿Cómo cambió la vida para usted?

Esto es muy duro. Yo veo cómo todos siguen: mis amigos siguen estudiando, siguen saliendo, todo el mundo sigue con sus sueños, con su libertad y yo no. Yo ya no tengo horarios. Me levanto, me arreglo todos los días porque tampoco me voy a dejar caer por esto.

Yo he intentado meterme a clases de todo, pero tampoco es que tengas muchas ganas de aprender idiomas o cosas de esas. Me dedico mucho a leer, he rezado mucho y a raíz de esto ha llegado gente de mi familia que me ha contado experiencias muy duras, me han dado consejos que me han servido muchísimo. He aprendido a estar conmigo misma, a estar con mi familia y tengo que darle gracias a Dios porque nadie me ha dejado sola: ni mis amigos ni mi familia, porque desde que empezó esto hasta el día de hoy yo siempre he tenido a alguien conmigo.

¿Se ha sentido aislada?

La familia de un amigo mío, por ejemplo, le dice que no se acerque a mí porque también están asustados, porque es que en mi situación están los que iban en la camioneta. Entonces muchos de mis amigos tienen miedo de que les pase lo mismo que a mí, porque todos sabemos que yo soy inocente.

Ellos estaban conmigo ese día y lo que piensan es que si le pasó a Jessy, ¿por qué no nos va a pasar a nosotros? La familia de mi amigo no lo deja acercarse, aunque no creo que sea por malos. Aunque mi vida paró, mis sueños pararon y todo se retrasó, hay gente que sigue conmigo. Es horrible darse cuenta y uno valorar cosas que eran de mi vida común, como salir a pasear mi perro, y ahora daría todo por hacer cosas así.

¿Qué siente que viene ahora?

Yo espero que se sepa la verdad. Yo he contado mil y un veces lo que yo viví y yo siempre he dicho que la última vez que vi a Luis Andrés él salió corriendo con Laura y estaba vivo. Yo me quedé con otras seis personas que han reiterado mil veces que mi historia es verdad, que yo no estoy diciendo mentiras.

Yo siempre he querido que esto salga, que esto se solucione y por eso desde un principio yo asistí siempre a la Fiscalía, aunque yo tenía la opción de no ir. Pero siempre quise ir, porque yo quería que esto se cerrara bien.  Es que él era mi amigo y reitero mil veces: si yo hubiera sabido, si hubiera escuchado algo en lo mas mínimo de que a él le hicieron algo, yo lo hubiera dicho, porque yo lo quería, pero ahora de quien se duda es de mí.

La investigación se ha movido en tres planos: suicidio, accidente u homicidio. ¿Qué cree usted que pasó?

Yo no estaba ahí en ese lugar. Yo estaba hablando con Laura Moreno y por lo que ella me contó y por lo que yo escuché, yo pensaría que esto es más un accidente. Yo reitero mil veces que no estaba en el lugar ni en el momento. Yo llegué después con muchos amigos a hacer una búsqueda. Yo escuché a Laura Moreno contando su relato, contando que él se cayó. Ella gritaba que qué hacía, que (Luis) se había caído. Yo pensaría que esto es un accidente. Yo no estaba en el lugar.

¿Cuál era la proyección suya antes de verse involucrada en este hecho?

Yo pensaba graduarme (estaba en séptimo semestre) iba a empezar a trabajar, planeaba viajar y no tener la presión de volver a estudiar. Ahora, eso está en veremos porque me están investigando por algo que de los que soy totalmente inocente. De hecho por eso nunca había querido hablar con los medios de comunicación por ser respetuosa con la investigación, por no entorpecer el proceso porque mi intención jamás ha sido esa.

De hecho por eso nunca di declaraciones (públicas) porque era consciente de que no tendía que hacerlo. La verdad va a salir en el momento en el que Dios lo quiera y se va a saber que soy inocente, porque no es justo que a mí me culpen de algo que yo no hice y eso no tiene sentido porque él era mi amigo, Laura no. ¿Por qué razón yo habría de tapar a alguien que no conozco? No hay explicación razonable para que yo hiciera eso.

Realmente esta investigación yo me senté a ver todo lo que decían de mí y me quedé callada. Vi que en los medios decían mil cosas que yo sabía que eran mentiras, porque yo no estaba en el lugar, y hasta ahora Colombia y muchas personas piensan que yo sí estaba. Por no entorpecer la investigación y por respeto a todos los que están involucrados en esto nunca quise salir a decir nada. Pero es que ya esto es el extremo. Ya están dudando de mi nombre, me humillaron, mi dignidad quedó por el piso.

María Mercedes Ruiz y Carlos Guevara
Citynoticias y EL TIEMPO

Herramientas

Publicidad

Paute aquí

Patrocinado por:

ZONA COMERCIAL

Paute aquí

Reportar Error

¿Encontró un error?

Para eltiempo.com las observaciones sobre su contenido son importantes, permítanos conocerlas para, si es el caso, tomar los correctivos necesarios, o darle trámite ante las instancias pertinentes dentro de la Casa Editorial El Tiempo (CEET). Por favor, incluya su nombre y correo electrónico para informarle del seguimiento que le hemos dado a su observación.

Los campos marcados con * son obligatorios.

*
*
*

Respuesta

Recordar clave

Recordar clave

Por favor, escriba la dirección de correo electrónico con la cual se registró.