La Cinemateca Distrital, cuatro décadas dando luz a oscuras
Por: JULIO CÉSAR GUZMÁN | 10:26 p.m. | 02 de Diciembre del 2011
La sala de la Cinemateca tiene 270 sillas y con frecuencia se queda corta.
Foto: Carlos Ortega / CEETCumple 40 años y el próximo lunes se hará la celebración, con lanzamiento de una colección.
Una penumbra cómplice. El ronquido de un proyector fatigado. Gente sentada hasta en las escaleras y afuera, una fila de cinéfilos esperando el milagro de un cupo de última hora. Estas eran escenas comunes de la época dorada de la Cinemateca Distrital, en los setenta y los ochenta, cuando la sala les enseñó a miles de bogotanos que el cine era algo más que Spielberg y Capulina.
Hoy, la Cinemateca celebra sus primeros 40 años y vive un renacimiento, luego de que el video casero y las vecindades peligrosas opacaron su esplendor. Aunque abrió sus puertas el 11 de abril de 1971, todo este año ha sido de celebraciones y el próximo lunes será objeto de un homenaje como lo que es: la decana de los filmes más finos en Bogotá, la madre de los jóvenes cineastas que en la capital han sido.
"Tengo recuerdos muy especiales, como una película de casi cuatro horas de duración, 'En el cuarto de Vanda', del portugués Pedro Costa, que empezó con la sala llena y terminamos solo ocho o nueve personas", rememora el director Rubén Mendoza, quien bebió de las fuentes de la Cinemateca y este año exhibió allí 'La sociedad del semáforo', con una fila de más de dos cuadras que obligó a duplicar la función.
La Cinemateca nació en la sala Oriol Rangel, del Planetario, con proyectores de 35 mm. donados por la Embajada Soviética y uno de 16 mm., regalo de la Embajada de Estados Unidos. "En el Planetario, en los primeros tiempos, pasamos sobre todo documentales. Hubo una retrospectiva de documentales en la que tuvimos que llamar a la Policía porque había demasiadas personas", cuenta Isadora de Norden, fundadora y primera directora de la Cinemateca.
En 1976, la entidad se mudó a su sede actual. Su primera directora recuerda con precisión su primera película en la sala de la carrera séptima con calle 23: 'Lacombe, Lucien', un filme de Louis Malle. Y es que cada persona que ha amado a la Cinemateca guarda en su memoria afectiva alguna película de colección.
Para el actual gerente de Artes Audiovisuales del Distrito, Sergio Becerra, quien dirige el funcionamiento de la Cinemateca, no es una sino son tres: 'Kagemusha', de Akira Kurosawa; 'Dios y el Diablo en la tierra del Sol', de Glauber Rocha, y 'El acorazado Potemkin', de Eisenstein.
"Hoy se vive una segunda época dorada -dice Becerra-, con todo tipo de actividades para atraer a la gente a la Cinemateca. La gente quiere ver en esta sala lo que no puede ver en las otras". Este año llegará a una cifra de 100 mil espectadores, algo muy meritorio para una sala individual con apenas 270 sillas.
Debe pelearse uno a uno los espectadores con las propuestas comerciales, con el DVD, con la televisión por cable e Internet. Para ello, debe hacer cinco proyecciones al día y abrir todos los días del año, a excepción del 25 de diciembre y el primero de enero. Son casi 2.000 funciones por año.
No siempre la competencia fue tan dispareja. A comienzos de los 80, la entonces directora, Claudia Vargas, podía darse el lujo de recibir 140 mil espectadores por año.
Traía estrellas como Sonia Braga. Directores como Miguel Littín. Fotógrafos como Néstor Almendros. Hacía funciones sin cobrar.
"Una vez hicimos una especie de happening con una película que trajo la Embajada de Dinamarca. Vinieron actores del Odin Theatre, de ese país, se tomaron la séptima y entraba todo mundo gratis a la Cinemateca, hasta los vendedores ambulantes... un tipo tocaba una trompeta medieval, en un edificio de piedra al frente. Se robaron hasta el material de las carteleras y nosotros estábamos felices".
De esta época datan otros hijos de la Cinemateca, como el centro de documentación y el archivo fílmico, que hoy llega casi a los 5.000 rollos. En 1981 se crearon los Cuadernos de Cine, publicación fundamental para investigadores cinematográficos.
En tiempos más cercanos nació la biblioteca especializada en cine y medios audiovisuales, que ofrece consultas por Internet. Y ha establecido seis premios para cortometraje de ficción, tanto en cine como en video; a documental, animación, investigación y presencia de los jóvenes, con participación internacional.
La Cinemateca es mucho más que una sala, y proyecta ofrecer un espacio con más sillas y fortalecer los intercambios con el exterior. Pero, sobre todo, aspira a mantener cerca a los amantes del cine, aún prisioneros del encanto oscuro y añejo de sentarse en la Cinemateca Distrital a ser felices por un rato.
El lunes, gala para celebrar 40 años
Desde las 7 p.m., en el Teatro Jorge Eliécer Gaitán, se lanzará la colección '40/25 joyas del cine colombiano', se proyectarán 'Rapsodia en Bogotá' y 'En agosto', y se rendirá tributo a los gestores de la Cinemateca y a los cineastas Julio Luzardo y Fernando Laverde.JULIO CÉSAR GUZMÁN
EDITOR CULTURA y ENTRETENIMIENTO
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