Al menos 17 árboles caídos, 2 carros semidestruidos y la fachada de un edificio de la Universidad de los Andes dañada es el saldo de este viento que azotó la capital hacia el mediodía de ayer.
En el norte, la situación más grave se presentó en la calle 109 con carrera 11 cuando un árbol (acacia) cayó sobre un automóvil y un taxi que a esa hora (12:20 p.m.) se desplazaban por el lugar, en sentido norte-sur, a la altura del edificio El Gran Mochuelo.
El árbol, que estaba en el lado izquierdo de la vía, cayó sobre el automóvil Chevrolet, de placas BRP839, conducido por Albeiro Guerrero, quien se salvó de morir o resultar gravemente herido gracias a que alcanzó a ver la sombra del árbol mientras caía. "Lo que hice fue acostarme sobre el asiento", contó Guerrero, cuyo vehículo quedó aplastado.
La planta también alcanzó a dañar la parte delantera del taxi Hunday, de placas VED913, conducido por Rafael Rodríguez, quien calcula los daños de su vehículo en unos 5 millones de pesos, porque el motor quedó totalmente afectado.
En el centro de Bogotá, la peor parte de los ventarrones se la llevó el recién inaugurado edificio de posgrados Julio Mario Santo Domingo, de la Universidad de Los Andes, en la calle 22 con carrera 3a., pues los fuertes vientos provocaron el colapso de la falsa fachada.
"Lo que derribaron los vientos fueron los paneles de aluminio que se sobreponen en los edificios modernos", confirmó el ingeniero Guillermo Escobar, director de la Dirección de Prevención y Atención de Emergencias de Bogotá (Dpae). El funcionario aseguró que no se afectó la estructura de la edificación y que no hubo heridos.
En Chapinero, en la carrera 7 con calle 66, un obrero quedó literalmente en el aire cuando el viento tumbó el andamio en el que se sostenía. Tuvo que ser rescatado por el Cuerpo de Bomberos, que además recogió árboles y ramas en al menos 17 puntos de la ciudad. En la carrera 15 con calle 54, los vientos tumbaron una antena.
La Universidad de los Andes informó que las actividades del edificio Julio Mario Santo Domingo fueron suspendidas y que a través de la página www.uniandes.edu.co se informará cuándo será reabierto.
Fueron vientos atípicos
Para el Ideam, el fenómeno fue totalmente atípico, porque los vientos en Bogotá alcanzan máximo los 20 kilómetros por hora, en promedio, y hacia las 11:44 de la mañana del miércoles los equipos del centro de Bogotá registraron una velocidad de 83 kilómetros por hora, según explicó Humberto González, director de la oficina de Pronósticos y Alertas del Ideam.
En los equipos de la Universidad Nacional se registraron 43 kilómetros por hora, también por encima del promedio normal.
En el área del aeropuerto Eldorado la velocidad máxima se estima en unos 28 kilómetros por hora.
González precisó que el fenómeno se origina en la intensificación de los vientos Alisios intensos procedentes del hemisferio Sur, que son inusuales para esta época del año, y que alcanzaron a Bogotá por estar a 2.600 metros sobre el nivel del mar.
Se prevé que la corriente de aire intensa todavía permanecerá algunos días, aunque se estima que su intensidad sobre el país disminuya gradualmente. Otras estaciones meteorológicas como la ubicada en el Páramo de Chingaza, al oriente de la Sabana de Bogotá, registró una velocidad del viento instantánea máxima de 69 kilómetros por hora, y la estación Tibaitatá, de 56.
Aunque la velocidad del viento no es estable, lo usual es que en una noche en Bogotá llegue a 10 kilómetros por hora, y después de que sale el sol, a unos 20 kilómetros por hora. Es posible que en los próximos días el fenómeno se repita, aunque no en la misma intensidad, explicó el funcionario.
Algunos de los sitios donde cayeron árboles, según el Cuerpo de Bomberos
Adicionalmente, cerca a la plazoleta de la Universidad Jorge Tadeo Lozano (calle 23 con carrera 3a.) se desplomó un árbol.
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