Foto: EL TIEMPO
José Jesús Ariza Lozano cuando era conducido por el CTI a la audiencia de legalización de la captura.
Secuestro, acceso carnal violento y agravado y lesiones personales son los delitos imputados a José Jesús Ariza Lozano, un reciclador de 28 años, quien habría abusado de una niña de 10.
El hombre, que será enviado a la cárcel Modelo de Bogotá, se declaró inocente y aceptó practicarse una prueba de ADN que será comparada con las muestras tomadas a la víctima el día de la violación.
Ariza fue detenido, por segunda vez, cuando estaba en su casa, en el barrio La Rinconada de Bosa, suroccidente de la capital, en medio de un operativo en el que tuvo que ser protegido por el CTI, porque la comunidad quería lincharlo.
El juez 58 municipal de garantías, Holman Hernando Reyes, negó la detención en su casa por considerar que reviste peligro para la sociedad. La Fiscalía denunció en la audiencia que la familia de la víctima ha sido amenazada.
El relato de la violación
La agresión sexual ocurrió el pasado 19 de agosto, pasadas las 8 de la noche, cuando la niña de 10 años regresaba a su casa, después de haberle entregado un sobre a su papá, en un supermercado en La Rinconada de Bosa.
Según la versión de la menor, entregada por la Fiscalía, la pequeña fue interceptada por un hombre en bicicleta que la tiró contra el piso y después de amenazar con matarla si gritaba, la subió en la bicicleta y le cubrió la cabeza con una chaqueta.
Luego la llevó hasta una zona baldía del río Tunjuelo, donde la accedió sexualmente y le causó severas lesiones y sangrado.
Después el agresor le dijo a la niña que se fuera para su casa. Ella pidió ayuda a unas señoras que pasaban por el sitio y la llevaron hasta donde su familia.
Al percatarse de las heridas que le causó el desconocido durante la violación, la niña fue llevada a la Policía y de ahí remitida a Medicina Legal para ser valorada.
Cuando le relató lo sucedido a la familia, un primo le preguntó si reconocería al agresor y la niña le respondió que él lo había visto, porque cuando el hombre la llevaba en la bicicleta, él se cruzó con ellos en el camino.
El familiar recordó entonces el incidente porque esa noche se había encontrado con 'el zorrero', así conocen al supuesto agresor en el barrio, que llevaba a un niño montado en su bicicleta, pero no se identificaba porque estaba cubierto con una chaqueta.
El primo pensó que 'el zorrero' le había tirado piedra y le reclamó, pero no insistió y se fue. La niña le explicó que las piedras las tiró ella, tratando de pedir auxilio.
El hombre fue señalado por la víctima y por testigos como el supuesto agresor, pero fue liberado por un juez de garantías, por irregularidades en su primera captura, el pasado 22 de agosto.
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