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Julio 28 de 2008

Transmilenio y estudiantes, algunos de los damnificados por la fallida armonización presupuestal

A raiz de la decisión del Concejo de no aprobarla, varios temas clave para el desarrollo de Bogotá quedaron en el limbo, al menos hasta el próximo año.

Los primeros desembolsos de la fase III de TransMilenio (TM), la construcción de 2 megacolegios y la reciente obligación jurídica del Distrito con el Hospital San Juan de Dios son solo algunos de ellos.

Uno de los más graves es el de los primeros desembolsos para el TM, cercanos al medio billón de pesos, que según el propio Alcalde Samuel Moreno retrasarán el inicio de las obras un mes más de lo previsto, es decir, hasta noviembre.

"También habrá afectación en los recursos que se necesitan para cumplir con la vinculación de personas al sistema de Salud y en los de funcionamiento de entidades como el Jardín Botánico", señaló el secretario de Hacienda del Distrito, Juan Ricardo Ortega.
Sin plata para el San Juan

"La obligación jurídica que tenemos con el Hospital San Juan de Dios -agregó Ortega-, de asumir un porcentaje de su carga salarial, que el Distrito estima en cerca de 22 mil millones de pesos, también se verá afectada".

Adicionalmente, la fallida armonización presupuestal aplazó proyectos tan importantes como la construcción de dos megacolegios y el reforzamiento sísmico de otros 4 (que se estimó en cerca de 9 mil millones de pesos) y la destinación de cerca de 70 mil millones de pesos para los Fondos de Desarrollo Local.

"Este último rubro buscaba agilizar la inversión de los alcaldes en las 20 localidades por iniciativa del Alcalde Mayor", anotó Fernando Rojas, vocero de la bancada del Polo Democrático, el mismo partido que contribuyó a hundir la armonización.

Rojas anunció que se estudian fuertes sanciones para los dos concejales de ese partido que a última hora decidieron votar negativamente el proyecto.

Ni el propio Concejo se salvó de los alcances económicos de su decisión, pues la fallida armonización tenía una partida de 1.300 millones de pesos para que esa corporación repusiera o arreglara los vehículos viejos o dañados que utilizan sus miembros.

El Secretario de Hacienda, por su parte, recordó que no volverá a presentarle al Concejo la armonización presupuestal. "Aunque esto podría representar más líos en el futuro, no puedo paralizar la ciudad", dijo.

Ortega se refirió a los rumores que se escuchan en los corredores del Concejo en el sentido de que él sería objeto de acciones legales en los próximos meses por ejecutar los recursos de la ciudad sin armonizarlos. "Si me meten demandas por peculado estoy dispuesto a asumir ese riesgo", concluyó.

El concejal Fernando López, de Cambio Radical, principal defensor de la no aprobación de la armonización, indicó que "la ciudad no se va a paralizar, pues hay un presupuesto aprobado para el 2008 que se debe ejecutar".

López recordó que el ex alcalde Garzón "la tuvo que presentar bajo otro nombre porque al igual que Moreno pretendía que le aprobáramos hechos cumplidos".

Los riesgos del TransMilenio

El Secretario de Hacienda explicó que la fallida armonización dejó a la ciudad sin un 'autopréstamo'que le permitiría girar cerca de 416 mil millones de pesos para iniciar las obras de la Fase III.

"Con la armonización Hacienda iba a facilitar un puente y a esperar por mejores tiempos, para hacer la titularización de las vigencias futuras de la Nación que deben cubrir los costos de la Fase III. Y nos quedamos sin ese puente".

Lo que se iba a hacer era una especie de seguro para proteger a la ciudad de no perder mucha plata si la situación era adversa y para tener mejor poder de negociación al momento de vender esas vigencias futuras. Si el mercado se pone feo nos vamos a dar un totazo, pero si se pone bien, no pasa nada".

Carlos Fernando Galán, vocero de Cambio Radical, indicó que "ese préstamo era un gana-gana, porque la ciudad no tenía que salir a buscar esos dineros en el mercado, con tasas de interés más altas".

Habrá sanción contra concejales 'rebeldes'

La posición asumida por los concejales Wilson Duarte y Laureano García, del Polo Democrático, que votaron en contra de la ley de bancadas y ayudaron a hundir la armonización presupuestal, les podría salir cara.

Ayer, el concejal Fernando Rojas, vocero de la bancada del Polo en el Concejo, le dijo a EL TIEMPO: "Le anticipo que ya se está trabajando en algún tipo de sanción. Ellos se verían abocados a la pérdida de la palabra en las sesiones durante un tiempo o incluso a la expulsión del mismo partido. Eso lo va a decidir la comisión de ética".

Los votos negativos de Duarte y García -que hacen parte del partido del Alcalde y de su coalición mayoritaria en el cabildo- cayó bastante mal en el Palacio Liévano, al punto que el alcalde Samuel Moreno, visiblemente molesto, usó el término "irresponsables" para referirse a ellos.

Pero las críticas no se han quedado ahí y también han venido de sus propios colegas, pues dicen que lo que ellos hicieron fue atrasar la inversión pública en Bogotá.

Rojas dijo que ambos concejales 'rebeldes' "escucharon cantos de sirena para recibir algún tipo de favorecimiento o generarle algún tipo de presión al Alcalde".

Incluso, el presidente del Concejo, Hipólito Moreno, fue más duro ayer: "Si el Alcalde habla de que lo están intentando chantajear, yo le creo. Él es una persona seria".

En declaraciones a la radio, el concejal Wilson Duarte negó que haya votado en contra para presionar puestos burocráticos.

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