Uno se volvió experto en cultura ciudadana, el otro hace singulares tures en bicicleta y el tercero afirma que llegó a la universidad, con esfuerzo, como su 'ídolo', el ex alcalde Garzón.
Eber Ferrer: se vio en el 'espejo' de Lucho
Hace seis meses, Eber Ferrer se convirtió, a los 20 años, en el primer miembro de su familia en entrar a la universidad.
Algo que, como estudiante de escasos recursos del colegio distrital Guillermo León Valencia, era casi imposible.
Pero tener hoy un puesto en una de las mejores universidades del país (la Javeriana), en licenciatura de lenguas modernas, se lo debe -según cuenta- al ex alcalde Lucho Garzón y a las becas del fondo de mejores bachilleres que creó durante su gobierno.
"Conocí a Lucho en los encuentros ciudadanos que me mandaba el colegio. Me sentí identificado con él, pues la situación precaria que vivió le permitía entender nuestra realidad".
Eber se encarretó tanto con la política de juventud de Lucho, que pronto entró a trabajar con la gerencia de juventud del Distrito. Y se enteró de las becas. Se arriesgó a aplicar y ganó. "Lucho me enseñó que no se necesita ser hijo de nadie para llegar lejos".
Hoy, Eber está completamente dedicado a su carrera y a la música. Pero su gratitud por la oportunidad que tuvo hizo que empezara a visitar los colegios distritales para contarle a los estudiantes que ellos también tienen oportunidad de ir a la universidad.
"Esas becas son un derechos de los jóvenes. Pero muchos no conocen los mecanismos y por miedo no aplican".
Eber asegura estar convencido de la urgencia de ayudar a que otros repitan su historia. "Sí es posible llegar lejos. Y no solo bastan las ganas, también son necesarias las oportunidades, como la que tuve yo".
Andrés Vergara: el 'gomoso' de los ciclopaseos
Los que oyen hablar a Andrés Felipe Vergara de Enrique Peñalosa, creen que todavía le está ayudando a hacer campaña. Pero este joven de 25 años, politólogo y estudiante de derecho, nunca ha estado vinculado políticamente con el ex alcalde. Simplemente asegura que él, es uno de los bogotanos que quedó marcado por la época de cambio y revolución pedagógica que se vivió en su alcaldía.
"Antes éramos una ciudad sin autoestima -dice-. Con él volvimos a tener sentido de pertenencia por nuestros parques, y bibliotecas".
Precisamente, ese sentido de pertenencia, fue el que lo llevó a organizar los ciclopaseos nocturnos: unas jornadas en las que estudiantes, ejecutivos y personas del común se reúnen para descubrir la ciudad en bicicleta. Todos los miércoles, asisten entre 30 y 50 personas.
"La filosofía del ciclopaseo es que la gente vuelva a enamorarse de Bogotá, conociendo algo que para muchos es ajeno: la ciclorruta. Allí vamos a humedales, parques, alamedas que la mayoría de la gente nunca ha visitado", cuenta.
Lo que compensa sus convocatorias es el cambio de actitud que tienen las personas después del ciclopaseo.
"Los que asisten regresan a su casa con otra mentalidad. Muchos empiezan a contemplar el uso de la bicicleta como un medio de transporte".
La meta que se propuso Andrés Felipe, hace más de un año cuando empezó a convocar estos recorridos, ya se ha cumplido. "Cada miércoles son más los que se unen. El récord ha sido 80 personas. El nuevo que va siempre regresa con un amigo. Además es un momento para hacer amistad, porque las bicicletas no tienen puertas ni ventanas".
Sin embargo, no cree que esto sea suficiente para lograr que la administración distrital vuelva a centrar su atención en las ciclorrutas y en el uso de las bicicletas.
"Desarrollar una política pública de incentivar el uso de la cicla requiere de voluntad política. Y eso, desafortunadamente, no depende de nosotros, pues ahora tenemos un gobierno que es antipático con la bicicleta".
Henry Murraín: más mockusiano que el mismo Antanas
Su tesis de grado en la U. Nacional, para graduarse de físico y filósofo, no podía ser otra: 'La filosofía en las matemáticas de Newton'.
La primera vez que Henry Murraín escuchó el nombre de Antanas Mockus tenía 17 años. Era la primera alcaldía de Mockus y en su casa todos eran sus fieles seguidores.
Su primer contacto directo lo tuvo en la facultad de matemáticas de la Universidad Nacional, en donde estudiaba física. Y fue 'amor a primera vista'. Después de ser monitor, colaborador y representante de Mockus en algunas conferencias alrededor del mundo, Murraín se convirtió en una de las personas que más sabe de cultura ciudadana en el país.
"Lo que más me impresionó de Mockus fue ver que era una persona tan transparente y recta. Es la persona más coherente que he visto en la vida", cuenta Murraín.
Cinco años después de que Mockus dejó la alcaldía. este pupilo suyo sigue trabajando en lograr en otras ciudades la "concientización" que hizo Mockus en Bogotá a través de la cultura ciudadana. Hoy trabaja con varias ciudades del mundo exportando el modelo bogotano ( Barcelona, Madrid, Berlín, Surafrica, Ciudad de México y Sao Paulo).
Sobre su escritorio, tiene varias ediciones del periódico de Maceió, una ciudad Brasileña a la que está asesorando.
"Allí hay una de las tasas de homicidios más altas del mundo. En una sociedad donde el tabú de matar a una persona se ha perdido, estamos tratando de recuperar el valor de la vida. Intentamos movilizar la gente cada vez que matan a una persona para que deje de ser algo común", cuenta.
Y agrega: "Los gobiernos de muchas ciudades han visto cómo el cambio de Bogotá se logró sin ni siquiera militarizar la ciudad. Por eso ven en el tema de la cultura ciudadana una posibilidad de mejorar su situación".
Murraín es hoy un experto en este tema. "La cultura ciudadana tiene que ser algo muy bien pensado, es algo que va mucho más allá de los mimos". Murraín dice que le debe a su tutor todo lo que es ahora. Tanto que se define a su mismo como un hombre mas mockusiano que el propio Antanas.
"La mejor herencia que puedo tener de Mockus es la enseñanza de aprender a creer en el ser humano. Trabajar con alguien que logró cambiar las cosas de esa manera es muy bonito".
ESTEFANÍA COLMENARES H.
REDACTORA DE EL TIEMPO