La fiebre por los ‘miniturbos’, réplicas de los populares picós

La fiebre por los ‘miniturbos’, réplicas de los populares picós

En Barranquilla, Yamit Lewis fabrica a escala los gigantes equipos de sonido de los años 50 y 60.  

picós

Yamit Lewis está dedicado a la fabricación y comercialización de los ‘miniturbos’, negocio que ha ido creciendo y que en estos momentos tiene grandes proyecciones en la ciudad.

Foto:

Carlos Capella/EL TIEMPO

21 de enero 2018 , 03:59 p.m.

Los picós, esas potentes máquinas de sonido que ponían a temblar vidrios y techos de las casas cuando animaban la gozadera en una verbena o baile popular de barrio, es una de esas tradiciones que los barranquilleros se niegan a que se pierda y mantienen viva desde hace unos 60 años, como parte de la historia musical de Curramba.

De allí que nombres de grandes ‘escaparates musicales’ como, El Coreano, El Timbalero, El Concorde, El Gran Pijuán y El Solista, entre otros, sigan sonando en la cabeza de los barranquilleros y continúan evocando las verbenas y la cultura picotera.

“Somos muy tradicionalistas, aquí honramos a los estaderos que usan discos de acetato, los carnavales, el Junior, la salsa, la bola de trapo, la butifarra, porque son productos nuestros, y el picó, es un producto neto barranquillero y por eso no puede caer en el olvido”, explicó Ítalo Gallo, propietario de El Coreano.

Todo esto lo entendió muy bien Yamit Lewis, un hombre cuyo negocio son los aires acondicionados, pero como buen barranquillero, apegado a las tradiciones, sin ser de la cultura de los picoteros, le gusta defender lo propio.

“He rumbiado en fiestas con picós y es una alegría sin igual”, comenta el hombre quien hace tres años, al notar el regreso de la moda de picós de menor tamaño, llamados ‘los turbos’, se puso a la tarea de fabricarlos con sus propias manos.

El referente para Lewis fueron máquinas descendientes del Coreano, El Timbalero, El Gran Fidel… que ya no solo amenizaban las fiestas en barrios populares, sino en la celebraciones de la alta sociedad barranquillera.

Somos muy tradicionalistas, aquí honramos a los estaderos que usan discos de acetato, los carnavales, el Junior, la salsa, la bola de trapo, todo

Los mini

Entonces Yamit pensó en esos barranquilleros que viven fuera del país, eso que pasan sus días llenos de nostalgias por las cosas propias de la ciudad como los picós.

“Como no pueden llevar un picó con sus parlantes gigantes, pensé en hacerlos más pequeños, que lo puedan transportar como un parlantico, pero con el valor agregado de personalizar sus diseños”, explica.

El proyecto inició con un recorrido por donde residen los grandes picoteros de la ciudad. Allí habló, preguntó, revisó, miro e investigó todo sobre los picós.

Sin embargo, al final, nadie se mostró interesado en ayudarlo a hacer los ‘miniturbos’, pero hace un año, tras encontrarse con un artesano que trabaja en la fabricación de picos su idea tomó más forma. “Lo que hicimos fue unirnos y pulir un poco los conceptos y piezas hasta que por fin logramos producir lo que queríamos”, amplió.

El primero que hizo fue para su uso personal, pero los amigos que llegaban a la casa se enamoraban y compraban.

Así hizo por un tiempo, hasta que decidió hacer varios y abrir el negocio.

Y pasaron la frontera

Los ‘miniturbos’ que trabaja Yamit utilizan la misma madera, formica, y platinas que usa un picó tradicional.

En el tema de sonido trabaja con tarjetas boards que traen pequeños amplificadores y vienen con las funciones de la USB, Sd, Bluetooth, F.M. y entrada auxiliar, luces led con pila recargable que dura hasta 10 horas y con un sonido de 10 vatios.

Los ‘mini’ miden 26 centímetros de ancho por 27 de alto. “Suficiente para amenizar una reunión o escuchar música en un patio, la piscina, o la playa. Desde un celular o tableta se puede poner a sonar”, cuenta Yamit.

Silvio Herrera, conocido como ‘El Costeño Enmascarado’, quien hace videos en Chicago (Estados Unidos) y los monta en las redes sociales, le compró el primero y se lo llevó.

Al poco tiempo, la gente que veía las ocurrencias de Herrera en sus videos notó el pequeño parlante y comenzó a preguntar sobre su procedencia.

Desde entonces ha vendido unos 150 equipos, de los cuales muchos salieron desde Barranquilla rumbo a Italia, Nicaragua, Curazao, Aruba, Panamá y Estados Unidos, que es donde más piden, pero también a Venezuela y España.

“Siempre le pido a la gente que me mande fotos cuando los esté usando y me sorprendo lo lejos que han llegado”, señala.

Una de las características que tienen los equipos de Yamit, asegura al reconocer que hay varias personas que producen los ‘miniturbos’, “es que yo los personalizo, es decir coloco la imagen que el cliente quiere, los motivos, nombres, además de la garantía”, agrega.

Por el tamaño, refiere, es complicado pintar a pincel la cara de algún personaje, ya que no se logra la nitidez de un rostro, que es lo que la gente más pide.
Para lograr eso trabaja con impresiones sobre las que hace retoques a pincel para que se vea más natural.

Es así como hoy personajes de la talla de Sofía Vergara y el sacerdote católico Alberto Linero tengan sus ‘miniturbos’ personalizados. “Un amigo de Sofía Vergara compró uno y se lo llevó. Ella se tomó unas fotos y en las redes sociales se volvió viral”, recordó.

En los diseños le piden que plasme el Estadio Metropolitano de fondo y con el escudo del Junior, así como motivos de Carnaval y todo lo que tenga que ver con esa emblemática fiesta.

Leonardo Herrera Delghams
Redactor de EL TIEMPO
Barranquilla. 

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