Foto: Julio César Herrera / EL TIEMPO
Este año van 326 homicidios, frente a 270 del año pasado, pero según la policía, la totalidad de delitos bajó 13 por ciento. Las excepciones son los taquillazos y la piratería terrestre.
El año pasado la Policía registró 270 homicidios en el primer semestre y en el 2008, hasta el 21 de junio, iban 326.
Además, se incrementaron los asaltos a taquillas de bancos (de 1 a 3) y la piratería terrestre (de 18 a 19, con la salvedad de que en el 2007 esta había bajado 70 por ciento).
La encuesta de Medellín Cómo vamos, en la que participan varias entidades y medios, incluido EL TIEMPO, revela que en el 2006 un 9 por ciento de las personas consultadas dijeron haber sido víctimas de algún delito y el año pasado subió al 11 por ciento, siendo el robo callejero por lo que más se quejan (60 por ciento), seguido del asalto a residencias y el hurto de carros.
El comandante de la Policía Metropolitana, general Dagoberto García, no niega que los homicidios aumentaron un 14 por ciento, pero asegura que globalmente los delitos disminuyeron un 13 por ciento.
Además, las autoridades están preocupadas especialmente por 147 crímenes que se han perpetrado con sevicia (la semana pasada econtraron a dos jóvenes degolladas en una discoteca del parque Lleras) que serían la estela de la guerra entre grandes narcos.
Pero no solo la guerra de mafias trasnocha a los medellinenses sino el enfrentamiento entre ex 'paras' y entre 'combos' (pandillas de barrios que manejan negocios de drogas y 'vacunan'), que dejan este año 69 muertos.
El año pasado, las autoridades capturaron a 810 miembros de estas pandillas y esto ha desatado una pugna interna por montar nuevos jefes.
"Cuando usted comienza a curar una llaga, la enfermedad se agranda, pero a mediano y corto plazo puede ser la solución", anota el coronel Jorge Rodríguez, comandante operativo.
Los reinsertados de las Auc son más leña para el fuego: han muerto 151; 350 están capturados (37 por homicidio); 20 fueron expulsados del programa de reinserción y 112 se habrían incorporado a grupos de 'paras' emergentes.
Rodríguez se lamenta de que las 'vacunas' siguen siendo un mal casi incurable porque transportadores, comerciantes y habitantes del común no denuncian.
Y también ha habido un repunte de la violencia cotidiana. En un fin de semana hay hasta 6.000 llamadas por riñas familiares, que en ocho casos han arrojado muertos.
Aun así, esto es para la Policía un síntoma positivo, pues indica que la gente está acudiendo a la autoridad para resolver asuntos y no a las milicias, jefes de bandas o 'paras'.
Jesús Ramírez, secretario de Gobierno, agrega que además de las guerras de narcos y algunas bandas de ex 'paras' en la ciudad impactan los conflictos de otras ciudades.
"Basta ver el aumento en los homicidios en Córdoba, en el resto de municipios del departamento y en Chocó, que es donde esas disputas se presentan. Acá se cobran las cuentas y se cazan las guerras".
Y como si fuera poco a la ciudad están llegando bandas de apartamenteros de otras ciudades. Este año, la Policía capturó más de 20 personas de cuatro bandas de Bogotá y Manizales. "El trabajo se les facilita porque no los conocen", asegura Rodríguez.
34 por ciento se redujo el hurto (de 85 a 56 casos). Pero en el sector de El Poblado subieron de 10 a 17 por ciento.
12 por ciento bajó el robo a personas, aunque por la difusión en medios produce una sensación de mayor inseguridad.
1.860 miembros de 'combos' fueron identificados. La Policía ha desarticulado 65 de estas organizaciones este año.
Isabel Cristina y un joven de 13 años, rostros de los muertos en el Valle de Aburrá
Isabel Cristina Restrepo era bailarina de ballet y estudiaba arquitectura. Falleció en la madrugada del 15 de junio tras ser apuñalada en un parque del exclusivo sector de El Poblado. El crimen produjo alarma en especial por ocurrir en un sitio tradicionalmente seguro y porque dijo que fue un intento de robo o violación. Sin embargo, las autoridades constataron que la estudiante de 18 años iba con un amigo al que otro joven de gorra blanca atacó con una navaja, al parecer por un altercado previo. Así recibió la puñalada fatal. Por intolerancia, según la Policía, han muerto por lo menos 31 personas en Medellín este año.
Trece años tenía el hijo de Gloria Elena González. En la tarde del sábado 14 de junio el joven había acompañado a su hermano Nelson a recibir el grado de primaria y ambos volvían a su casa cuando dos hombres se montaron al bus para atracarlo. Eran como las 7:30 p.m. Pasaron de puesto en puesto requisando a la gente hasta que un señor se opuso a entregar su teléfono celular. "No estoy charlando, maricones", dijo el asaltante e hizo un disparo.
El muchacho quedó en su silla inconsciente y ensangrentado por el tiro que hizo blanco entre la oreja y la sien. Dos horas después murió.
Escuadrón para perseguir a sicarios
Las autoridades están tratando de conjurar la proliferación de homicidios en Medellín con medidas similares a la manera como enfrentaron el narcoterrorismo en la década de los 90. Así, conformaron una brigada dedicada exclusivamente a ese fin. El equipo lo conforman 18 fiscales, 40 investigadores del CTI, 40 de la Policía Judicial y 80 efectivos de la Policía.
La Alcaldía aportó 2.000 millones de pesos para campañas y pago de recompensas. En dos semanas, la brigada capturó al presunto asesino de Isabel Cristina Restrepo y a los dos que habrían disparado contra el menor de edad en el bus. Además, ha logrado tramitar cinco órdenes de captura, individualizar a 47 presuntos homicidas y desarticular 4 'combos' delincuenciales con 16 integrantes.
"Lo que uno se pregunta es cuándo va a acabar esto. Algo está pasando en la estructura social", dice el comandante operativo, coronel Jorge Rodríguez, al advertir que en la comuna 13 diezmaron a los 'combos' a punta de capturas, pero grupos de niños están tomando su lugar, sembrando el miedo en los barrios.
Enfrentamiento de desmovilizados
Aunque el anterior alcalde, Sergio Fajardo, había negado el poder que tenía Diego Fernando Murillo,alias 'don Berna', en la ciudad, el actual, Alonso Salazar ha admitido que hay un grupo grande de desmovilizados que siguen delinquiendo y ha dicho que la ciudad es centro de disputa entre narcos.
Para Jesús Balbín, director del Instituto Popular de Capacitación, el aumento de los homicidios en Medellín coincide con el traslado de Diego Fernando Murillo de la cárcel de máxima seguridad de Itagüí a la de Cómbita (Boyacá), tendencia que se advierte desde septiembre del año pasado. "Cuando trasladan a 'don Berna' pierde control sobre los grupos armados de la ciudad y lo que hay es una disputa por el control de los grupos", dice.
MEDELLÍN
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