El beso también es una forma de meditación

El beso también es una forma de meditación

Besar con conciencia permite conectarse con el ser y gozar el presente, según el gurú indio Osho.

El beso también es una forma de meditación

Para Osho, el momento del beso o la caricia representa lo eterno de la existencia.

Foto:

123rf

26 de octubre 2017 , 09:31 p.m.

El amor es lo más próximo a la experiencia de sentirse relajado, decía el líder espiritual indio Osho en El libro de los secretos. Cuando se besa no hay pasado ni futuro, por eso él pregonaba que besar es una práctica cercana a la meditación.

Fallecido en 1990, Osho fue uno de los místicos más influyentes del siglo XX. Sus seguidores se cuentan por millones. Para este gurú, el amor existe en el aquí y en el ahora, no en el futuro, porque no es un medio ni un propósito, no es una mercancía ni algo que se pueda acumular o volver un saldo bancario.

Basada en las enseñanzas de Osho, María Ferrer, maestra de tantra kriya yoga (práctica que enseña a explorar la conciencia para entrar en conexión consigo mismo y con todo lo que existe y alcanzar el estado de gozo) explica por qué besar se puede convertir en una meditación.

Cuando ocurre el amor, la persona se funde en un estado de relajación en el cual experimenta gozo. Igual ocurre con la meditación del beso: se trata de entrar y vivir sin más en el aquí y el ahora, y para lograrlo no hay que enfocarse en el acto de besar o acariciar, sino volverse el beso o la caricia misma. Es la forma de conectarse con el presente.

¿Para qué meditar?

Meditar es entrar en contacto con la conciencia sin los pensamientos. Y lo respondo desde Osho: “La mente es la enfermedad”. La cuestión es entender que la mente no es la jefa. Hay que ejercitarse en eso. Los jefes deberían ser el alma y el espíritu. La pregunta es por qué darle más poder a uno solo de tus recursos, la mente, cuando tienes otros como la potencia creativa que se expande desde nuestro centro sexual y nos da la capacidad no solo de crear vida, sino un proyecto o lo que se quiera gestar. Por qué no permitirse escuchar el corazón para abrirlo y expandir la capacidad de amar.

¿Para qué sirve la meditación del beso?

¿Si tienes la posibilidad de contactar con lo que eres y vivir desde la plenitud, te lo perderías o prefieres quedarte en la superficie y seguir con el estrés, la ansiedad, la angustia, la mente inquieta? Por qué no darte la oportunidad de desidentificar la mente y el cuerpo, que cambia todo el tiempo, y aprender lo que es importante: no perderte la vida en la medida que acontece. Que si besas o te besan es una puerta de entrada a la vida eterna entendida como el presente, sin pensar qué pasará después o qué pasó ayer. Es explorar y disfrutar cada instante de lo que pasa.

¿Por qué es necesario volverse un beso o una caricia?

Las personas suelen decir ‘tengo que aprender a meditar’, pero hay muchas técnicas. Una de ellas es la número 10: ‘Vuélvete la caricia’, en la que Osho dice: “Oh, princesa, cuando estés siendo acariciada entra en la caricia como en la vida eterna”. Y la explicación que da es cómo ni siquiera estamos presentes cuando nos están acariciando. Son tantos el ruido, el mugre y todo lo que tenemos en la mente que ni siquiera en este contacto íntimo sexual, que es lo que puede darnos más placer, ni siquiera ahí nos permitimos estar presentes. Solamente en esos tres segundos que se tiene de orgasmo logras por dos segundos sentir lo que es la presencia, que es cuando el cuerpo está vibrando con tal nivel de éxtasis y de placer que la mente no consigue entrar. El cuerpo está tan en sí mismo que la mente no invade. Eso dura tres segundos.

¿Cómo aplicar esto a la vida diaria?

Osho dice que esa es la inspiración que se debe tener para cultivar el estado de presencia en todas las actividades de la vida. Pero, para que nos quede fácil, dice que se debe hacer con lo que más nos gusta: acariciar, besar, olfatear...

Formas de conexión con el ser...

- Intente fundirse en un abrazo fraterno con otra persona. Hágalo por lo menos durante dos minutos. No piense en nada. Silencie su mente, aguce sus sentidos y viva ese momento con intensidad.

- En la mañana, antes de levantarse, escuche una canción que lo conecte con lo más profundo de su amor mientras toma conciencia de la belleza de su cuerpo. Tóquese.

- ‘Yo soy amor’ es uno de los mantras que puede repetir varias veces antes de comenzar su jornada. Puede hacerlo con un mala budista (una especie de rosario: los hay con 108 cuentas para meditaciones largas y otros con menos, para más cortas).

FLOR NADYNE MILLÁN M
@Nadynemillan
CARRUSEL

Sigue bajando para encontrar más contenido

Ya leíste 20 artículos gratis este mes

Rompe los límites.

Aprovecha nuestro contenido
desde $10.999 al mes.

¿Ya eres suscriptor? Ingresa

Sabemos que te gusta estar siempre informado.

Crea una cuenta gratis y pódras disfrutar de:

  • Acceso ilimitado al contenido desde cualquier dispositivo.
  • Acceso a boletines con las mejores noticias de actualidad.
  • Comentar las noticias que te interesan.
  • Guardar tus artículos favoritos.

Crea una cuenta gratis y disfruta de acceso ilimitado al contenido, desde tu computador, tableta o teléfono inteligente.

Disfruta del contenido sin límites

CREA UNA CUENTA GRATIS


¿Ya tienes cuenta? INGRESA