La receta del éxito del diseñador Raúl Peñaranda: sueños, sudor y moda

La receta del éxito del diseñador Raúl Peñaranda: sueños, sudor y moda

¿Cómo se convirtió este caleño en uno de los diseñadores latinos con más éxito en Estados Unidos?

El diseñador Raul Peñaranda nos muestra su colección en Nueva YorkEl diseñador Raul Peñaranda nos muestra su colección en Nueva York
Diseñador Raúl Peñaranda

Juan Manuel Vargas

08 de junio 2018 , 09:52 a.m.

En la lista de sueños cumplidos del diseñador Raúl Peñaranda (Cali, 1980) figuran una marca propia, un taller en el Fashion District de la Gran Manzana y quince colecciones en las pasarelas de la Semana de la Moda de Nueva York. Del otro lado, en la lista de desafíos que enfrentó para llegar a las grandes ligas de la moda, están los límites geográficos, las dificultades económicas y una voraz competencia en la industria.

¿Cómo logró Peñaranda superar esas dificultades? ¿Cómo pasó de cargar maletas en un hotel de lujo de Nueva York a dirigir su propio taller, a escasas cuadras de Times Square? La historia va más o menos así: Peñaranda vivió en Cali hasta los cinco años. Allí, su padre era entrenador de fútbol en las ligas menores de América de Cali y su madre trabajaba como costurera y hacía prendas para él y sus tres hermanas.

La familia se mudó a Caracas en 1986. En Venezuela nacieron Carlos y Nataly, los hijos menores; crecieron todos juntos en un vecindario humilde llamado Altavista Catia, mientras los padres trabajaban limpiando oficinas. Con esfuerzo, Peñaranda logró ingresar a la Universidad Central de Venezuela para estudiar un semestre de ingeniería de petróleos y, más tarde, arquitectura, pero tuvo que abandonar por falta de recursos.

En 1992, el segundo intento de Hugo Chávez para hacer un golpe de Estado y un creciente sentimiento de impotencia motivaron al caleño para convencer a su familia de mudarse a Miami. Ese fue tan solo el principio de una larga lucha para dedicarse al diseño.

Ya en el año 2000, cuando trabajaba como botones en un hotel de Nueva York, su vida dio un giro total: pintó una tarjeta de cumpleaños para un huésped que resultó ser ejecutivo de la firma de moda Donna Karan. Este hombre le dio el empujón inicial para tomar clases de diseño y conseguir empleo en la compañía.

Pintó una tarjeta de cumpleaños para un huésped que resultó ser ejecutivo de la firma de moda Donna Karan

Entonces, el ascenso de Peñaranda fue imparable: de Donna Karan pasó a Liz Claiborne, donde trabajó hasta el 2005. Ese año ingresó a Óscar de la Renta y, en el 2008, a Tommy Hilfiger. En el 2009 decidió lanzarse al ruedo con su propia marca, y en el 2013 diseñó para Zac Posen.

Desde la ciudad que lo vio convertirse en uno de los latinos más exitosos en la industria de la moda, el diseñador colombovenezolano habló con Carrusel. Conmovido hasta las lágrimas al hablar de su país, amplió detalles sobre su historia de vida y dio algunas pistas sobre el futuro cercano de su marca.

Raúl Peñaranda

El caleño tiene su taller en el Fashion District de Nueva York, muy cerca de Times Square.

Foto:

Juan Manuel Vargas

¿Qué lo inspiró para ser diseñador?
El amor que les tengo a mi mamá y a mis hermanas. Yo veía que mi mamá iba a comprar leche al supermercado, y como mujer latina se vestía bella de pies a cabeza. Con lo que ella sacaba del clóset, frente a mis ojos era como la mujer maravilla, y yo pensaba: ‘quisiera diseñar lo que ella saca de ese clóset’.

Un paso fundamental para usted fue mudarse a Miami...
Tener a mi familia conmigo me hacía sentir que no podía fallar. Cuando llegué, me dieron trabajo en un supermercado en la pequeña Habana, donde yo llevaba las cuentas y me pagaban con comida. Luego ya trabajaba en hotelería en la mañana y -la gente sabe, soy gay- trabajaba como gogo dancer en un club gay en la playa para ganar dinero y poder pagarle los papeles a mi familia, para que estuvieran legalmente en los Estados Unidos. Así lo hicimos.

¿En qué momento decidió ir a Nueva York?
En el 2000 conocí a Larry Haack en Miami. Fue mi pareja durante 15 años y hoy en día es el CEO de mi compañía. Decidimos irnos a Nueva York, y como no tenía ningún contacto de moda, entonces dije: ‘me pongo a trabajar en hotelería’. Empecé en el hotel Four Seasons de la Quinta Avenida como concierge y ahí conocí a una persona que me dio una oportunidad. En adelante es como un sueño de Cenicienta (…).

Después de trabajar para Donna Karan, Óscar de la Renta y Tommy Hilfiger, ¿cómo se independizó? ​
Mi intención no era trabajar para alguien sino hacer mi propia marca. En el 2009 decido lanzarme y aplicar para ser parte del calendario oficial de Nueva York (…). Todos los años hay 400 nuevos diseñadores que se presentan, y solo diez son escogidos. Yo reuní dinero –son casi 50.000 dólares– y quedé seleccionado como el único latino del grupo.

Diseños de Raúl Peñaranda

Diseño de la colección 'Atelier' de Raúl Peñaranda'. La mayoría de colecciones del caleño están inspiradas en una emoción, como es el caso de ‘Hope’ (Esperanza) y ‘Love Wins’ (El Amor Gana).

Foto:

Juan Manuel Vargas

En diez años de carrera en Estados Unidos, ¿alguna vez ha sentido, o le han hecho sentir, que no pertenece allí?
Siempre he sentido que no pertenezco a este país… De repente por el color de mi piel, porque es una cultura diferente o porque en los trabajos en donde estuve yo era el chico que no tenía cómo vestirse bien (…). Por eso es una tradición mía, cada vez que presento una colección, levantarme temprano, sacar a mi perrito al parque central, ponerme mis audífonos y escuchar al Grupo Niche, a mi Cali Pachanguero… eso me llena de energía.

A propósito de nuevas colecciones, ¿qué viene para la Semana de la Moda en septiembre?
Es algo muy personal; estoy en el dilema de que nosotros hacemos vestidos de noche –el más económico cuesta 7.000 dólares, y el más costoso, 40.000 dólares–; pero quiero hacer algo diferente y empezar a incluir a esa chica millennial que de repente no tiene 7.000 dólares y quiere algo de Raúl Peñaranda (…). La idea es incluir un elemento juvenil y más asequible a lo que son los vestidos de gala.

Usted está en la cumbre de su carrera, en un momento en que muchos venezolanos buscan oportunidades en otros países, como usted lo hizo en su juventud. ¿Qué mensaje les envía?
Yo siempre digo que soy colombovenezolano, porque nací en Colombia y me crié en Venezuela. Y le digo a todos los venezolanos que están buscando un poquito de luz, que Raúl Peñaranda era ellos (…) que no se rindan, que sean justos, que trabajen duro. Uno puede no estar en su tierra, pero hay otras tierras que nos acogen y nos dan todo su valor (…) Siempre recuerden estas palabras: sueñen, hagan eso una visión, y si no quieren ser uno más de los millones de habitantes en el planeta, hagan esos sueños una realidad.

Diseños de Raúl Peñaranda

Los vestidos de noche son la insignia de la marca. En 2019, Peñaranda incursionará en el diseño de carteras y zapatos para mujer, y lanzará una línea para hombres.

Foto:

Juan Manuel Vargas

Siluetas ceñidas y mucho brillo

Los vestidos de noche son la insignia de la marca, con siluetas ceñidas, cortes limpios, mucho brillo y un estilo que Peñaranda define como “seductor sin ser vulgar y elegante sin ser anticuado”.

Además de las colecciones que presenta en febrero y septiembre de cada año, la marca diseña piezas únicas que incluyen conjuntos de día y prendas casuales, con jacquards, telas ilusión, transparencias y encajes de seda, siempre con un toque de color.

JIMENA PATIÑO BONZA
@jimenapb
REVISTA CARRUSEL

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