Errores que te impiden meditar

Errores que te impiden meditar

Te damos las herramientas para que no desistas y logres calmar tu mente.

Errores al meditar

La falta de constancia, la impaciencia y el esfuerzo excesivo dan al traste con nuestros deseos de parar la mente, siempre tan bulliciosa y esclavizante.

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123rf

12 de febrero 2018 , 04:44 p.m.

Encuentras un lugar tranquilo, te sientas en posición de flor de loto y mantienes la espalda recta. Cierras los ojos, eres consciente de tu respiración y despejas tu mente. Ahí viene un pensamiento. Luego otro y otro y otro más. Intentas combatirlos con todas tus fuerzas, pero se quedan, te agobias y decides renunciar.

Si esta experiencia te resulta conocida, no significa que la meditación no es para ti. Tal vez estás cometiendo errores que te impiden disfrutar esta práctica, pero hay muchas formas de corregirlos y alcanzar la paz mental que tanto deseas. Te contamos cómo.

¿Qué es meditar?

Si tu respuesta a esta pregunta es “dejar la mente en blanco”, no vas por buen camino. Para Kelsang Sangton, maestro del Centro de Meditación Kadampa en Colombia (CMK), meditar es hacer que nuestra mente se concentre en un pensamiento constructivo. “No es tanto no pensar en nada, sino decidir qué pensar (…) y su función es experimentar paz interior”, aclara.

Esta definición toma matices distintos de acuerdo con la técnica que se emplee para meditar. Por eso es necesario conocer los tipos de meditación que existen –o por lo menos algunos de ellos–.Hay meditación vipassana, zen, trascendental, taoísta, kundalini… y la lista continúa. Aquí nos limitaremos a hablar de la meditación kadampa, mindfulness y Sahaj Samadhi.

Meditar mejora tu capacidad para enfocarte en el momento presente y reduce el estrés y la ansiedad.

Técnicas

La meditación kadampa proviene de una tradición budista que, según explica Kelsang Sangton, presenta las enseñanzas de Buda de una manera práctica para la sociedad moderna. Con esta técnica se practican 21 meditaciones, que son “el camino a la iluminación”. Cada una se enfoca en un objeto mental distinto, como el amor, la igualdad, la concentración o la compasión.

El mindfulness, a su vez, ha sido definido por su precursor, Jon Kabat-Zinn, como la “conciencia que surge al prestar atención, a propósito, en el momento presente, sin juzgar”. Es también un estilo de vida, que permite pensar en lo que se está haciendo y hacer lo que se está pensando. Al meditar con esta técnica, se puede enfocar la atención en la respiración o en las sensaciones corporales, por ejemplo.

La meditación Sahaj Samadhi, por su parte, “consiste en traer de vuelta la mente –que está desperdigada– a su fuente natural. Para ello lo ideal es relajarse, soltarse y dejarse ir”, dice Verónica Ruiz, instructora de la Fundación El Arte de Vivir. ‛Sahaj’ (en sánscrito) significa natural, sin esfuerzo, y ‛samadhi’ significa meditación profunda.

Meditar trae beneficios como claridad mental, capacidad de enfoque, aumento de la concentración y la memoria, actitud positiva y eficiencia en el trabajo. También disminuye el enojo y mejora las relaciones con los demás. Sin embargo, para lograr resultados es necesario corregir estos errores:

Impaciencia: Según Kelsang Sangton, uno de los mayores obstáculos para meditar es que “somos hijos de la cultura del café instantáneo. Todo lo queremos rápido, entonces creamos una gran expectativa que se ha de cumplir en muy poco tiempo”. Si quieres que la meditación haga parte de tu vida diaria, debes empezar poco a poco. Por ejemplo: medita cinco minutos en la mañana y cinco minutos en la noche, o diez minutos cada día. Conforme vas avanzando, puedes aumentar la frecuencia.

Expectativas poco realistas: Tener expectativas muy altas, especialmente cuando eres principiante en algo, te lleva a la frustración. Blanca Sánchez, coach en mindfulness y neuroliderazgo, dice que para ver los beneficios de la meditación se requiere tiempo: “Muchas personas creen que con un par de intentos van a alcanzar el Nirvana, la iluminación”. La experta sostiene que un hábito se adquiere siendo constante, y requiere mínimo 66 días.

Ir a la deriva: Si los audios, las aplicaciones o las guías que has usado para meditar no te funcionan, es hora de que busques un maestro o guía que te ayude a resolver tus dudas y te oriente en la práctica. También es necesario que conozcas varias técnicas de meditación e identifiques cuál se ajusta más a tu personalidad y tu estilo de vida.

Resistirse a los pensamientos: Verónica Ruiz explica que “cuando las personas intentan poner la mente en blanco terminan agotadas, porque eso les representa un esfuerzo mental”. Es natural que surjan pensamientos indeseados durante la meditación, y si los resistes, estos harán más ruido en tu cabeza. En cambio, si los dejas fluir y aceptas con humildad que están ahí, pronto se disiparán. De acuerdo con la técnica que sigas, puedes usar herramientas como un mantra o un objeto mental para enfocarte nuevamente.

Pesimismo: Si no lograste meditar ayer, no significa que hoy tampoco lo harás. No permitas que los pensamientos negativos te impidan practicar con la frecuencia que te propusiste.

Más información sobre esta práctica en:
- Centro de Meditación Kadampa Colombia: www.meditacionencolombia.org
- Blanca Sánchez, coach en mindfulness: blancamerysanchez.blogspot.com.co
- Fundación El Arte de Vivir: www.artofliving.org/co-es

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