Ocho vías claves en las que expertos piden mejorar la seguridad

Ocho vías claves en las que expertos piden mejorar la seguridad

Cruces con semáforos y reductores de velocidad podrían ser las soluciones.

Seguridad vial en Bogotá

En la NQS, durante el 2013 y junio del 2016, fallecieron 29 peatones y 22 motociclistas.

Foto:

Héctor Fabio Zamora - Archivo / EL TIEMPO

08 de mayo 2017 , 02:39 p.m.

Entre el 2013 y junio del 2016, en ocho de las principales vías de Bogotá, fallecieron 189 personas, siendo los peatones los más afectados (87), seguidos por los motociclistas (63), ciclistas (20) y, por último, los ocupantes de carros (19).

Las cifras corresponden a los corredores calle 80, NQS, autopista Sur, av. Agoberto Mejía, Américas (entre carreras 50 y Banderas, y carrera 50 y NQS), avenida 68 (entre calles 19 y 80, y desde la autopista Sur hasta avenida La Esperanza), Circunvalar y avenida Ciudad de Villavicencio.

Ante este panorama, The International Road Assessment Programme (iRAP), entidad relacionada con Bloomberg Philanthropies y que se dedica a la prevención de muertes en el tráfico, realizó el análisis de algunos tramos de estos y otros corredores para que la Secretaría de Movilidad adopte las medidas que puedan reducir este índice de muertes. Uno de los puntos clave en el Plan de Desarrollo de esta administración es bajar en un 15 por ciento las fatalidades en las vías.

Dentro de las conclusiones que arrojó el análisis se destaca que para los peatones, en las vías analizadas, la más insegura es la NQS; allí, desde el 2013 y hasta junio del 2016 fallecieron 29 de estos actores viales, seguidos por los motociclistas (22), para quienes el punto crítico estaría ubicado entre las calles 53 y 68.

Otra vía insegura para los de a pie es la calle 80. En el mismo periodo murieron 14, siendo el sector comprendido entre la avenida Boyacá y el Puente de Guadua el más vulnerable. En esta misma vía fallecieron 9 motociclistas.

Dentro del paquete de medidas que se sugieren y que deben ser aprobadas o no por los ingenieros de la Secretaría de Movilidad, se destaca para los peatones la instalación de vallas en los separadores viales, que obliguen a ir a pasos seguros y demarcados, al igual que cruces semafóricos (pues se evidencia que la imprudencia es un factor que ha incrementado las fatalidades). No se descartan algunos puentes peatonales.

Para los motociclistas, dentro de las recomendaciones aparece instalar reductores de velocidad, como en el caso de la autopista Sur, entre calle 72 y 61 sur; y parte de la avenida Circunvalar, sectores críticos para estos actores viales. Otros puntos precisan reparación de la malla vial.

Julio Urzúa, director para América Latina de iRAP, explicó que para hacer el análisis se utilizó un equipamiento tecnológico y un ‘software’ llamado ViDA, con los que se levantó información de las características de la infraestructura vial y así determinar cuáles tienen impacto en la probabilidad y severidad de un accidente.

“Este ‘software’ califica la seguridad de las calles por estrellas, de menor a mayor, según la falta de infraestructura y lo peligrosa que pueda ser para los actores viales”, agregó Urzúa.

El experto destacó: “Nos preocupa la ausencia de señales verticales fáciles de explicar a actores vulnerables, como los ciclistas. A esto se suman la falta de señalización y marcación en intersecciones y ausencia de barreras que protejan a los peatones”.

Dentro del paquete de inversiones para vías más seguras, hay una lista de medidas de ingeniería de bajo costo que al ser implementadas tendrán impacto, al reducir los lesionados graves y fallecidos, pero no en la reducción de accidentes, señalan el experto de iRAP.

Algo que destacan los expertos es que los reductores de velocidad no significan más demora en tiempo de traslado, pero sí está comprobado que reducen los heridos y muertos.

Juan Pablo Bocarejo, secretario de Movilidad, manifestó: “Esta herramienta tiene un importante trabajo de recolección de datos que sustentan las intervenciones que podremos realizar en los tramos analizados, a lo largo de los 120 kilómetros que inspeccionó iRAP”.

Conductores de carros: los que menos fallecen

En total fueron diagnosticados 120 kilómetros en diferentes puntos viales de la ciudad. Los resultados del análisis señalan que en la avenida Circunvalar entre calles 34 y 45, los ciclistas están en riesgo de sufrir algún tipo de accidente porque están cerca de los vehículos y la infraestructura es deficiente. “En este caso se analizaron los 23 kilómetros de esta vía”, señaló iRAP.

Sobre la baja muerte de automovilistas que registran las estadísticas de la Secretaría de Movilidad, Julio Urzúa, director para América Latina de iRAP, asegura que se da porque son seguras para ellos y la velocidad es muy baja. “Hay que entender que en las vías hay diferentes tipos de usuario: motociclistas, peatones, ciclistas, automovilistas y existen avenidas en donde hay alto flujo de peatones y es ahí en donde la velocidad debe ser reducida hasta 30 kilómetros por hora. Los conductores de carros deben entender que antes que automovilistas también son peatones”, aseguró Urzúa.

El experto destaca que la infraestructura es lo único que puede controlar la ciudad, pero a esto se debe sumar que se cumpla la normatividad, es decir, que haya control por parte de las autoridades a los diferentes actores viales.

Ciclorrutas en Bogotá

La falta de infraestructura en muchos casos excluye a los ciclistas.

Foto:

Viviana López - Archivo / EL TIEMPO

Semana de la Seguridad Vial Mundial

Este lunes empieza la cuarta semana de la Seguridad Vial Mundial, convocada por la Organización Mundial de la Salud (OMS); uno de los grandes temas será la concientización por parte de la ciudadanía sobre el impacto que tiene la velocidad en las muertes por accidentes de tránsito.

Cifras de la universidad de Johns Hopkins señalan que el 38 por ciento de los vehículos que circulan en Bogotá exceden el límite de velocidad.

Según la OMS, los peatones tienen un riesgo de cerca del 80 por ciento de resultar muertos por un choque a una velocidad de 50 kilómetros por hora. Otro dato señala que cuando un vehículo se mueve a 50 kilómetros por hora usualmente necesita 13 metros para detenerse, mientras que si viaja a 40 kilómetros por hora puede parar en 8,5 metros. Así que esa diferencia puede salvar a los peatones, las principales víctimas de los accidentes.

En el marco de las actividades que se realizarán en la capital se destaca el evento ‘Rápido pero tarde, el impacto de la velocidad en la seguridad vial en Bogotá’, este martes en la Cámara de Comercio de Bogotá.

Claudio Olivares, director de la Fundación Bicivilízate de Chile, es uno de los invitados. “Bogotá enfrenta muchos desafíos como la mayoría de ciudades de Latinoamérica. Hay mucha gente que usa el carro particular, ya que el transporte público no llega a los niveles de calidad esperados y los peatones y ciclistas se ven perjudicados por la infraestructura que los excluye. Una ciudad bien planificada ayuda a disminuir las brechas de desigualdad que existen”, asegura Olivares.

JOHN CERÓN
Redactor de EL TIEMPO
En Twitter: @Ceron Bastidas
Escríbanos a johcer@eltiempo.com

Sigue bajando para encontrar más contenido

Ya leíste 20 artículos gratis este mes

Rompe los límites.

Aprovecha nuestro contenido
desde $10.999 al mes.

¿Ya eres suscriptor? Ingresa

Sabemos que te gusta estar siempre informado.

Crea una cuenta gratis y pódras disfrutar de:

  • Acceso ilimitado al contenido desde cualquier dispositivo.
  • Acceso a boletines con las mejores noticias de actualidad.
  • Comentar las noticias que te interesan.
  • Guardar tus artículos favoritos.

Crea una cuenta gratis y disfruta de acceso ilimitado al contenido, desde tu computador, tableta o teléfono inteligente.

Disfruta del contenido sin límites

CREA UNA CUENTA GRATIS


¿Ya tienes cuenta? INGRESA