Nueva cara para los teatros

Nueva cara para los teatros

14 lugares han sido restaurados y modernizados en Bogotá. El impacto de este cambio es evidente.

01 de septiembre 2017 , 07:18 a.m.

Da gusto registrar noticias amables en Bogotá. Que no siempre están relacionadas con el arte y la cultura, no obstante la gran oferta que en la materia ofrece la capital de los colombianos. En esta oportunidad nos referimos a la transformación que viene teniendo un buen número de teatros y salas de espectáculos de la ciudad, algunas tradicionales y otras no tanto, pero que dan la sensación de que, al menos por escenarios, no tendrán que preocuparse sus visitantes.

Cuenta una crónica de este diario que alrededor de 14 lugares han sido restaurados y modernizados –y, agregaríamos, ‘salvados’ del desgaste– gracias a una inversión superior a los 6.000 millones de pesos que ha hecho la Secretaría de Cultura, fruto de la Ley de Espectáculos del año 2012.

Teatro L'Explose

Teatro L'Explose -carrera 25 con calle 50-, fue remodelado.

Foto:

Cortesía: Secretaría de Cultura

En efecto, dicha norma permite que un porcentaje de la boletería se reinvierta en estos espacios, lo cual ha facilitado la remodelación de graderías, camerinos para los artistas, equipos de iluminación, silletería, consolas de sonido, telonería, tramoyas y otras mejoras en varios de ellos.

Antes de contar con estos recursos, algunos escenarios estaban agobiados por la falta de mantenimiento y la incomodidad de sus instalaciones. Hoy, el impacto de dicha remodelación no es solo evidente sino que se refleja en teatros de diferentes categorías. Así, mientras el Julio Mario Santo Domingo recibió recursos para iluminación, silletería e incluso para equipos de emergencia, el Teatro Experimental de Fontibón pudo mejorar su fachada, baños, iluminación y sonido; el tradicional Teatro Libre actualizó su tecnología, La Castellana goza de mejor sonido e iluminación y el Santa Fe mejoró sus accesos para personas en condición de discapacidad. Y así sucesivamente con otras salas en distintos puntos de la ciudad.

‘Cualquier cosa es cariño’, solían repetir las abuelas, una máxima que se puede aplicar a este caso, pues, como se sabe, del apretón fiscal no se está salvando nadie. De ahí que cualquier recurso que se destine a estos menesteres debe ser invertido muy bien. Y qué mejor que hacerlo en arte, cultura y recreación.

editorial@eltiempo.com

MÁS EDITORIALES

Ya leíste 20 artículos gratis este mes

Rompe los límites.

Aprovecha nuestro contenido
desde $10.999 al mes.

¿Ya eres suscriptor? Ingresa

Sabemos que te gusta estar siempre informado.

Crea una cuenta gratis y pódras disfrutar de:

  • Acceso ilimitado al contenido desde cualquier dispositivo.
  • Acceso a boletines con las mejores noticias de actualidad.
  • Comentar las noticias que te interesan.
  • Guardar tus artículos favoritos.

Crea una cuenta gratis y disfruta de acceso ilimitado al contenido, desde tu computador, tableta o teléfono inteligente.

Disfruta del contenido sin límites

CREA UNA CUENTA GRATIS


¿Ya tienes cuenta? INGRESA