Lleva dos años siendo acosada y sin respuesta del Estado
NO ES HORA DE CALLAR
No es hora de callar

Lleva dos años siendo acosada y sin respuesta del Estado

Mujer de 25 años denuncia que no recibe respuesta sobre acosos y abusos perpetrados por expareja.

No es hora de callar abuso sexual de menores

De acuerdo con Medicina Legal, mientras en 2016 se registraron 21.399 casos de violencia sexual, en 2017 fueron 23.798. Y, según el instituto, para el 2018 la tendencia sigue creciendo.

Foto:

Mauricio León / Archivo EL TIEMPO

12 de julio 2018 , 04:30 p.m.

Andrea* tiene 25 años y, cada vez que sale del trabajo, debe esperar a que su mamá o su hermano la recojan en su oficina en Bogotá. No espera porque le falten medios de transporte o formas de llegar por su cuenta a su casa en la que vive con sus padres, hermanos y su hijo pequeño. Tampoco lo hace porque sea más rápido, conveniente o eficiente. Lo hace porque no puede vivir en paz.

Desde hace dos años que vive sin paz y sin respuestas.

Vive con miedo. “Con delirio de persecución”, lo describe ella. Mientras tanto, ve en las noticias casos de feminicidios y entiende que su terror tiene un fundamento.

Ese fundamento existe desde que se unió con quien hoy es su expareja, el hombre que la acosa desde hace el 2016. “La relación siempre fue tormentosa”, dice Andrea. “Él era obsesivo, celoso. Tenía otras parejas, además, y me pegaba”.

También la violaba. “Yo era inocente, muy inocente, no me daba cuenta de todo el daño que me hacía”, explica.

Tuvieron un hijo hace tres años y, desde entonces, empezó a percatarse de los comportamientos abusivos de quien fue su pareja. Estuvieron juntos durante cinco años y decidió separarse de él en junio del 2016. Ese fue el punto de quiebre definitivo que hizo que los abusos y acosos aumentaran. “Me ha encontrado en la calle, me ha pegado y ha salido corriendo en su carro”, cuenta. “Yo no podía llamar a la policía a tiempo porque él se iba rapidísimo”.

Su expareja nunca la llama desde un mismo número de teléfono y, como Andrea trabaja en asesoría comercial, lo que hace que deba estar atenta a números diversos constantemente, no puede bloquear a los números desconocidos porque sí. En esa dinámica, su expareja suele llamarla y decirle cosas como ‘No quiero verla porque donde yo la vea, no respondo’.

Andrea recuerda que, en ocasiones, su expareja le pegaba chicles en el pelo; que, en ocasiones, le quemó la cara con cigarrillos; y hoy, en ocasiones, piensa que su próxima arma podría ser otra cosa, no un chicle, ni un cigarrillo. Ni siquiera sus palabras abusivas y ofensivas o su propia mano.

Tú has hecho todo lo que tienes que hacer para que te protejas. Tienes que hablar con tu familia porque si te pasa algo el Estado debe responder porque no te está protegiendo debidamente.

“Me llama a decirme que soy mala mamá. Que en mi trabajo no me pagan sino que ‘soy una regalada’”, cuenta ella y añade que, a estas alturas, prefiere dejarlo hablar cada vez que él la llama. Prefiere no poner demasiada resistencia, “porque es peor”.
Andrea dice que graba todas las llamadas que recibe de él.

Como si eso fuera poco, la extensión del acoso de su expareja no se limita a Andrea sino que se ha expandido a su círculo de conocidos y parientes. De hecho, la última vez que su expareja la acosó fue la semana pasada, cuando llamó a un compañero de su trabajo para empezar a decirle cosas en su contra hasta que su compañero de trabajo tuvo que decirle al hombre que dejara de molestarlo.

Dice que ha amenazado, en varias ocasiones, con matarla a ella y a su familia.

Es una historia que se ha repetido sin tregua aunque Andrea se encargue de tratar de ponerle fin por vías legales. En noviembre del 2016 puso una medida de protección que, según sus cuentas, “se ha incumplido unas 20 veces”. Denunció uno de estos incumplimientos en una comisaría y, según recuerda, cuando preguntó por esa denuncia le contestaron que la sanción económica correspondiente para su expareja por el incumplimiento todavía no había sido establecida.

Ella no ha dejado de tratar de buscar protección del Estado; denunció un segundo incumplimiento la semana pasada en otra comisaría. ¿Qué le contestaron? Que todavía estaba en proceso la denuncia por el primer incumplimiento, que fue procesada en junio del 2017.

Continúa: hace aproximadamente un mes, Andrea generó un derecho de petición a la Fiscalía al que le contestaron que la Policía Metropolitana le iba a dar una atención especializada de medida de protección. Esa notificación se la llevó la patrulla de la policía del barrio en el que vive.

“Me la trajo un policía en el que confío mucho, que siempre me ha acompañado en este proceso”, cuenta ella. Tiene el número de celular del policía, el teléfono del CAI más cercano. “Pero ellos no pueden detrás de mí a que coja el bus, no me pueden proteger siempre”, dice. Hace falta que las entidades correspondientes sancionen a su expareja por sus comportamientos.

Desde el 2016 Andrea dice que ha puesto, en total, ocho denuncias al Centro de Atención Penal Integral a Víctimas (CAPIV), una de las unidades de la Fiscalía General de la Nación que recibe denuncias de actos constitutivos de delitos; de esas, dice que siete han sido archivadas porque fueron clasificadas como violencia intrafamiliar aunque ella nunca vivió con su expareja.

También ha buscado asesoría en la Secretaría de la Mujer en la que le afirmaron que su caso constituye uno de violencia de género.

Su madre es quien más la ayuda a denunciar a su expareja cuando él viola sus derechos. Siempre le echa un ojo antes de salir de la casa y Andrea se abstiene de ir sola a donde sea que sea requerida. Dice que el día que la patrulla de su barrio le notificó que tendría protección especial por parte de la policía, el patrullero le dijo: “Tú has hecho todo lo que tienes que hacer para que te protejas. Tienes que hablar con tu familia porque si te pasa algo el Estado debe responder porque no te está protegiendo debidamente”.

Si ya ha hecho todo, ahora se pregunta qué más tiene que hacer para dejar de tener miedo.

MARU LOMBARDO
ELTIEMPO.COMTwitter: @puntoyseacabo

Sigue bajando para encontrar más contenido

CREA UNA CUENTA


¿Ya tienes cuenta? INGRESA

Ya leíste los 800 artículos disponibles de este mes

Rompe los límites.

Aprovecha nuestro contenido digital
de forma ilimitada obteniendo el

70% de descuento.

¿Ya tienes una suscripción al impreso?

actívala

Sabemos que te gusta estar siempre informado.

Crea una cuenta y podrás disfrutar de:

  • Acceso a boletines con las mejores noticias de actualidad.
  • Comentar las noticias que te interesan.
  • Guardar tus artículos favoritos.

Crea una cuenta y podrás disfrutar nuestro contenido desde cualquier dispositivo.