Muerte sobre ruedas / Opinión

Muerte sobre ruedas / Opinión

No más ciclistas muertos por conductores ni ciclistas imprudentes, pide Mauricio Lloreda.

Plantón en la vía Patios, hacia La Calera por ciclistas

Es hora de que la conducción temeraria de cualquier vehículo sea duramente sancionada en el país, y Bogotá debería poner el ejemplo.

Foto:

Hugo Parra / EL TIEMPO

12 de febrero 2018 , 08:14 p.m.

Alcalde Peñalosa, hace una semana nos encontramos en el alto de Patios y hablamos de esa ruta que, una vez más, está de luto por otro ciclista: Óscar Maldonado. En nuestro país no pocas veces la formulación de políticas públicas tiene como prerrequisito el que haya varios muertos y sendos escándalos, algo que el ascenso de 7 km a Patios cumplió ya con macabra abundancia. Usted ha hecho mucho por el uso de la bicicleta y ahora, para parar esa cuenta, propongo que se consideren varios puntos.

Sábados y domingos: aislar un carril de 4:30 a 8 a. m. La densidad del tráfico a esas horas es baja y quien quiera escalar seguro, que madrugue; el aire de la montaña antes del amanecer es maravilloso. Después de las 8, restringir a la berma y un metro más a todos los ciclistas en ascenso y descenso.

Designar movilidad y policía motorizada que controle la totalidad de la ruta. Instalar sensores y cámaras de velocidad en ascenso y descenso para un cambio radical. Establecer multas drásticas a ciclistas y conductores imprudentes. Es hora de que la conducción temeraria de cualquier vehículo sea duramente sancionada en el país, y Bogotá debería poner el ejemplo.

Alcalde, hace una semana pudimos ser usted o yo

No son solo los carros. Hay ciclistas que con actitud imprudente o desafiante obligan a maniobras que nos afectan a todos. Me refiero a quienes suben en conferencia con sus amigos en doble o triple fila. Pero los ciclistas son frágiles, sin más defensa que su piel y sus huesos.

Subí a Patios por primera vez en 1978 y lo sigo haciendo. Era entonces una vía empinada por la que circulaban buses, camiones cementeros y algunas decenas de ciclistas. Cuatro décadas más tarde, la vía es solo unos metros más ancha, pero los ciclistas, vehículos y el riesgo de morir crecieron en forma exponencial, soy testigo. Hace algunos años, un bus nos arrolló adrede y aún resuena la respuesta del conductor entre risas: la vía es para los carros, ustedes estorban.

La historia se repite. Hace pocos meses, un joven yacía al lado de un Volkswagen escarabajo, que ironía; en estas cuatro décadas he perdido varios amigos. No más ciclistas muertos por conductores ni ciclistas imprudentes. Alcalde, hace una semana pudimos ser usted o yo, en el mismo punto, sobre la misma vía. Duro con la conducción temeraria.

MAURICIO LLOREDA

Sigue bajando para encontrar más contenido

CREA UNA CUENTA


¿Ya tienes cuenta? INGRESA

Sabemos que te gusta estar siempre informado.

Crea una cuenta y podrás disfrutar de:

  • Acceso a boletines con las mejores noticias de actualidad.
  • Comentar las noticias que te interesan.
  • Guardar tus artículos favoritos.

Crea una cuenta y podrás disfrutar nuestro contenido desde cualquier dispositivo.