Los obstáculos que tiene que superar la licitación de aseo

Los obstáculos que tiene que superar la licitación de aseo

La modernización tiene que sortear la avalancha jurídica, las presiones y la falta de reciclaje.

Servicio de aseo en Bogotá

Entre los retos de esta licitación están la prestación de un servicio de alta calidad y la reducción de la basura que llega a diario a Doña Juana.

Foto:

Ana María García / Archivo EL TIEMPO

08 de octubre 2017 , 11:00 p.m.

Con el anuncio de la apertura de la licitación por 4,8 billones de pesos para modernizar el servicio de aseo y llevarlo a estándares internacionales, la Administración Distrital tiene que sortear primero una serie de obstáculos que, de superarlos, llevaría a la ciudad a una “revolución positiva”, como dijo uno de los expertos consultados por EL TIEMPO.

Para lograrlo se debe enfrentar a una campaña electoral que ya prendió motores, a los actuales operadores aferrados a un buen negocio para ellos, a una ciudad que no recicla sino el 15 por ciento de los materiales, a los recicladores de oficio que pese a las acciones afirmativas que les garantizó la Corte Constitucional están divididos y permeados por intereses políticos y a las más de 6.300 toneladas de desperdicios que salen todos los días con rumbo al relleno sanitario de Doña Juana.

Esos son, entre otros problemas, por los que tiene que pasar la ambiciosa licitación de aseo que, como lo informó este diario el sábado anterior, busca la reducción de las tarifas a través de la eficiencia en el servicio, regular la operación, mejorar las frecuencias, aumentar la limpieza de las calles a través del barrido mecanizado, el lavado de las zonas públicas y la limpieza de grafitis vandálicos. Además, la completa reposición de la flota de camiones de basura, los cuales se espera lleguen al nuevo modelo de aseo con los más altos estándares de calidad y amigables con el medioambiente.

Sumado a esto se espera, por ejemplo, la instalación de canecas de aseo así como un plan piloto de contenerización que permita a los ciudadanos depositar las basuras recicladas en puntos claves sin tener que sacar la bolsa de basura a la esquina. Con esto, la idea es que los recicladores recojan los materiales de forma organizada.

También se contempla la recolección de las llantas, materiales de construcción, colchones, muebles y desechos en general que hoy son arrojados a la calle sin ninguna consideración por el espacio público.

La licitación, que se espera sea adjudicada antes de finalizar el año, también garantiza el servicio en la zona rural.

EL TIEMPO habló con varios profesionales en el tema como Cristian Stapper Buitrago de la universidad Sergio Arboleda, Ómar Oróstegui del programa ‘Bogotá, Cómo Vamos’ (BCV) y el profesor Alberto Uribe Jongbloed, experto en residuos, quienes advirtieron una serie de temas técnicos y administrativos que implican un reto para que la Administración pueda llevar a cabo esta revolución, como lo señaló Stapper.

1. A blindarse contra la avalancha jurídica

Cuando la Comisión de Regulación de Agua Potable y Saneamiento Básico (CRA) dio el espaldarazo al Distrito y aprobó la viabilidad financiera de este modelo, empresas y personas particulares presentaron cuatro recursos de reposición para tumbar la decisión. No lo lograron.

Por su parte, un grupo de recicladores que tiene fuerte influencia de un sector político trató de hacer lo mismo aun antes de abrir la licitación. Por eso, ahora se espera que el Distrito se blinde contra la avalancha jurídica que estaría en busca o de tumbar la licitación o de garantizar las acciones afirmativas de los recicladores, como lo ordenó la Corte Constitucional.

2. Negocio con presiones de todos lados

La licitación de aseo que apenas se abrió hace unos días tiene que sortear obstáculos de gran tamaño, como la presión de poderosas empresas del aseo que se pelean por una torta que ronda los 5 billones de pesos. De ahí que el Distrito solicitó desde el año pasado a la Superintendencia de Industria y Comercio (SIC) vigilancia sobre este proceso, para evitar que interesados se pongan de acuerdo sobre la puja en la licitación y la vicien.

Como si fuera poco, está de por medio una campaña electoral que, por donde se le mire, juega un papel importante porque, de lado y lado, se hacen señalamientos mutuos de intereses políticos en este negocio.

3. Contenerización, a la expectativa

Además de la armonización entre recicladores y operadores, Alberto Uribe Jongbloed, profesor de ingeniería de la Escuela de Administración de Negocios (EAN), dice que la contenerización que propone la licitación puede ser buena estrategia, pero que hay un eslabón débil en esta cadena: la cultura de la separación. En este sentido, al experto le preocupa, por un lado, la lentitud del proceso licitatorio y, por el otro, que si no son bien manejados, esos contenedores –que se instalan en la calle– se vuelvan un foco de problemas con la comunidad por las ratas, moscas y los lixiviados.

4. Recicladores, factor clave

Este es uno de los desafíos que requiere el esfuerzo de todos los actores: Distrito, operadores y recicladores. Dice el profesor Stapper que “la competencia entre recicladores formalizados y empresas de aseo (operadores) se debe dar en condiciones equivalentes, es decir que haya una discriminación positiva para que el pez grande no se coma al pez chico en materia de reciclaje”. Entre tanto, Oróstegui dice que el reto del Distrito es la armonización de los dos sistemas, es decir que cuando pase el camión de la basura, la ruta del reciclaje recoja sus materiales para que no se queden en la calle.

5. Reciclaje, reto ciudadano

Para que este modelo de aseo opere se necesita de un gran actor: el ciudadano. “El esquema funciona en la medida que la gente recicle”, dice el director del programa Bogotá Cómo Vamos (BCV), Ómar Oróstegui Restrepo. Según las cifras oficiales, hoy solo se recicla el 15 por ciento de un 60 por ciento que sí es posible recuperar. La meta que tiene la Administración Distrital es duplicar el reciclaje. De otro lado, también se espera una reducción del ingreso de 350 toneladas sobre el relleno sanitario Doña Juana que a diario recibe por lo menos 6.350 toneladas desde Bogotá y siete municipios aledaños.

6. Decisiones técnicas

Expertos como el catedrático de la universidad Sergio Arboleda Cristian Stapper Buitrago advierten que las tarifas del aseo solo se deben destinar para la prestación del servicio y no para apalancar otro tipo de intereses. Esto, a la luz de la decisión que tomó hace unos días el Tribunal Administrativo de Cundinamarca, que dejó sin piso el acta que se firmó en septiembre de 2012, cuando la junta directiva de la pasada administración que presidió el exalcalde Gustavo Petro le dio facultades a la Empresa de Acueducto (EAB) para prestar el servicio de aseo. “Se deben tomar decisiones técnicas”, dijo el experto.

BOGOTÁ

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