Lo que sigue tras liquidar a Coobús y Egobús

Lo que sigue tras liquidar a Coobús y Egobús

Las compañías nunca cumplieron sus obligaciones con las rutas del SITP por problemas financieros.

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Estos buses del SITP pertenecen al consorcio Coobús y están abandonados en un potrero del barrio El Recodo, en Fontibón.

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John Cerón / EL TIEMPO

14 de septiembre 2016 , 10:12 a.m.

La Empresa TransMilenio quedó ayer martes en libertad de decidir cómo cubrirá 164 rutas del Sistema Integrado de Transporte Público (SITP), que desde el 2010 se habían adjudicado a las empresas Coobús y Egobús, dos operadores cuya liquidación fue decretada este martes por la Superintendencia de Sociedades.

Las dos compañías, integradas por pequeños propietarios, nunca cumplieron sus obligaciones con las rutas del SITP por problemas financieros y de gobernabilidad interna que llevaron a la Superintendencia a intervenirlas.

Hasta hoy miércoles, TransMilenio, ente gestor del SITP, no se había pronunciado sobre la decisión, pero expertos consultados por EL TIEMPO aseguraron que podría optar por abrir una licitación para adjudicar las rutas o asignarles los recorridos a los operadores que hoy cubren otras zonas de la ciudad.

En abril pasado, cuando TransMilenio decretó el incumplimiento de estas dos empresas, su gerente, Alexandra Rojas, dijo: “Vamos a tomar decisiones paso a paso, respetando el debido proceso. Cuando quede en firme la decisión, podemos adelantar lo que sigue para saber cómo se prestará este servicio”. Recordó que cuando recibieron el sistema zonal este perdía 2.000 millones de pesos diarios.

“Si se abre una nueva licitación en un proceso competitivo, se pueden obtener ventajas de precio y calidad para el usuario o reducción del déficit operacional, pero esto toma tiempo. De la preparación a la puesta en marcha de la licitación serían dos años”, afirma Darío Hidalgo, experto en movilidad.

En su concepto, la ventaja de asignar a operadores existentes las rutas es que el tiempo de implantación es corto (6 a 8 meses con los precios de la licitación del 2009, que son competitivos). “El problema es la capacidad que puedan tener los operadores existentes para asumir nuevas responsabilidades. Tienen inconvenientes de caja, resultado de la ocupación menor de los buses y mayores costos por congestión y uso de vehículos repotenciados”, explicó.

Daniel Páez, director de estudios en Sostenibilidad Urbana y Regional (SUR) de la Universidad de los Andes, dijo que con esta liquidación el Gobierno Distrital tiene tres opciones: la primera es distribuir las tres zonas que cubren Coobús y Egobús a los otros siete operadores del transporte zonal; la segunda, crear un nuevo operador distrital para que asuma estos recorridos, y la tercera, hacer una nueva licitación.

“Lo que creo que hará la Administración Distrital es entregarle la operación a otro concesionario, mientras que abre la convocatoria”, sostiene Páez.

En el proceso de liquidación, la Superintendencia de Sociedades afirmó que en ninguno de los dos casos se aportó información financiera de las empresas (Coobús y Egobús), y solo se documentaron ciertos estados financieros comparativos con notas ilegibles.

El superintendente de Puertos y Transportes, Francisco Reyes Villamizar, expresó que “mediante este proceso se busca la liquidación pronta y ordenada del patrimonio del deudor”.

A partir de la decisión de la Superintendencia de Sociedades, Egobús y Coobús están imposibilitadas para realizar operaciones en desarrollo de su objeto social, toda vez que únicamente conservan su capacidad jurídica para desarrollar los actos necesarios tendientes a la inmediata adjudicación del patrimonio, señala la ‘Súper’.

“Los acreedores de estos dos concesionarios podrán presentar sus créditos al liquidador, allegando prueba de la existencia y cuantía de este”, según señala el auto expedido por la Delegatura para Procedimientos de Insolvencia de la Supersociedades.

También se conoció que en las próximas semanas los liquidadores designados por la Supersociedades deberán elaborar el inventario de los activos de las empresas. “Esto era lo que tenía que pasar para poder terminar de implementar el SITP. Con esta decisión ya no hay posibilidad de que estas dos empresas, por intermedio de alguna maniobra jurídica, puedan recuperar estos contratos”, manifiesta Alcides Torres, vocero del SITP Colombia.

Habla Apetrans

Diferente posición tiene Alfonso Pérez, presidente de la Asociación de Pequeños Transportadores (Apetrans). En su opinión, es un error cancelar los contratos porque, de acuerdo con la licitación, ellos tenían era que cederlos a los consorcios que sí están operando. “En la liquidación van a perder los pequeños propietarios porque la mayoría de ellos pusieron sus carros a nombre de Coobús y Egobús, y en una liquidación entra todo lo que este a título de la empresa”, agrega Pérez.

“Somos la mayoría de los bogotanos que usamos el transporte público los que más dificultades enfrentamos por tener un sistema incompleto, con rutas excesivamente largas, baja confiabilidad y seguridad similar al transporte público colectivo” advirtió Hidalgo.

Jairo Jiménez, conductor de Coobús, dijo que esta decisión era la que estaban esperando. “La liquidadora nos está exigiendo unos documentos donde acreditemos que somos trabajadores y que la empresa tiene una deuda con nosotros. Esperamos que nos cancelen los 27 meses de sueldo atrasado junto con las prestaciones de ley”, asegura.

Hoy, en la ciudad, según la Secretaría de Movilidad, circulan 4.917 buses del SITP provisional, estos principalmente cubren las rutas de los dos operadores liquidados. El SITP empezó su a funcionar a mediados del 2012 y hoy tiene un 80 por ciento implementado.

Los propietarios que entregaron sus vehículos para los dos operadores con la esperanza de recibir una renta mensual nunca recibieron el dinero prometido.

Los buses y empleados

Según TransMilenio, Coobús tenía 819 buses y 58 rutas asignadas; Egobús, 1.771 buses y cubría 106 rutas.
Jairo Jiménez, vocero de los conductores de Coobús, aseguró que esta empresa tiene 80 operadores activos y 150 buses, entre zonales, alimentadores y complementarios, están abandonados al sol y al agua en el barrio El Recodo, de Fontibón.

También hay 20 buses, entre articulados y biarticulados, en el portal de las Américas.
Sobre los buses de Egobús, Jiménez afirmó que estos se encuentra en dos lotes: unos, en la esquina de la avenida Ciudad de Villavicencio con Primero de Mayo y en el barrio la Coruña, en el sur de la ciudad, y son cerca de 100 vehículos zonales.

Estos dos concesionarios deberían cubrir las rutas de Perdomo, Suba centro y Fontibón y parte del componente troncal de la calle 26.

Escríbanos a johcer@eltiempo.com

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