'Potencial del río Bogotá es enorme': Universidad de La Sabana

'Potencial del río Bogotá es enorme': Universidad de La Sabana

Informe evaluó consecuencias económicas y sociales de subutilización por contaminación de la cuenca.

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En la cuenca alta, donde nace el río, el agua se utiliza para siembra y consumo, mientras que en la cuenca media no se puede.

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Abel Cárdenas

10 de agosto 2016 , 08:54 p.m.

El río Bogotá, que se ha caracterizado por el grave problema de contaminación que presenta, sería un ecosistema que generaría importantes recursos para los municipios aledaños a la cuenca del afluente, si se recuperara y se realizaran algunas acciones de conservación, reveló una investigación de la Universidad de La Sabana.

El informe fue realizado por Jéfferson Galeano, profesor de Educación Ambiental y el semillero Pedagogía Ambiental de la universidad, y se elaboró a partir de la revisión de fuentes bibliográficas de entidades públicas que han intervenido o estudiado el río. “Es evidente que la cuenca está siendo subutilizada, su potencial económico y social es enorme, más si se tiene en cuenta la proyección de la región para los próximos 15 años”, indica el experto.

Según la investigación, las actividades y servicios ecosistémicos que se desarrollan en la cuenca del río Bogotá, que va desde su nacimiento en el municipio de Villapinzón hasta su desembocadura en el Magdalena, en Girardot, aportan el 37,1 por ciento del Producto Interno Bruto (PIB) nacional. Esto, si se tiene en cuenta que las actividades están relacionadas con producción de agua, ganadería, cultivos, entre otros, en los 49 municipios que conforman la cuenca.

Además, según la revisión de fuentes, las proyecciones del Dane, así como los proyectos de crecimiento urbano de los municipios y el Distrito Capital, al 2025 se espera que en la zona de influencia de la cuenca vivan alrededor de 12 millones de personas.

Bienes desperdiciados

Un informe de la Comisión Económica para América Latina (en el 2010), que fue retomado dentro del estudio, explica que por los bienes y servicios que no se pueden tomar del río Bogotá la región ha dejado de recibir 57.711 millones de dólares, debido a la degradación del afluente.

Según los investigadores de la Universidad de La Sabana, el desarrollo económico de las zonas aledañas a la cuenca aumentaría en un 12 por ciento, si los recursos que provee el ecosistema se pudieran aprovechar, pero en su contra juegan los altos niveles de contaminación que presenta el río Bogotá.

Estos bienes y servicios fueron identificados en tres niveles. El primero de ellos está relacionado con la utilización del agua, para el consumo humano y de cultivos agrícolas.

Mientras que en la cuenca alta, es decir, donde nace el río, el agua es consumida por algunos pobladores, el tratamiento del agua es costoso; mientras que en la cuenca media y baja los niveles de contaminación impiden el suministro. Pese a esto, hay agricultores que la utilizan, aunque no sea recomendable.

El segundo sector al que le afecta la contaminación del afluente es al turismo, pieza importante para obtener recursos. Esto porque “aunque el río Bogotá tiene una riqueza gigantesca, porque va desde páramo, en su origen, a un terreno más bajo, que es Girardot, no se ha podido explotar”, explicó el investigador Galeano.

El tercer punto es la obtención de energía eléctrica que se genera en la cuenca baja del río, a la altura de la represa del Muña. La investigación señala que el costo de la generación de electricidad es alta, dado que la infraestructura llega a presentar desgaste, por la alta concentración de metales pesados que tiene el río Bogotá.

Lo anterior representa los rubros que deja de recibir la región por cuenta del mal estado del río, pero el informe también hace énfasis en los recursos que se han tenido que invertir en la recuperación del afluente.

Por ejemplo, un informe de la Contraloría Distrital señalaba que entre el 2008 y el 2013 se invirtieron 1,8 billones de pesos, lo que corresponde, según los investigadores, a una cifra similar al presupuesto del departamento de Cundinamarca.

Además, el estudio estima que para acabar con la disposición de residuos líquidos y sólidos en el afluente se necesitan cerca de 9,7 billones de pesos, lo que corresponde a más de la mitad del presupuesto de la capital colombiana.

A cambiar la imagen

Aunque avanza el plan nacional para la recuperación del río Bogotá, el semillero Pedagogía Ambiental de la Universidad de la Sabana realizó algunas propuestas para continuar con este proceso.

Lo primero es que a los trabajos de restauración ambiental se les debe poner acelerador, “así como se deben articular las acciones entre los municipios y la capital”, señaló Galeano.

Pero enfatizó en que “se deben hacer acciones pedagógicas para recuperar la identidad y una buena imagen al río, para dejar de pensar que es una cloaca. Posicionarlo entre las instituciones, colegios, organizaciones no gubernamentales, juntas de acción comunal y hacer planes sociales de participación”.

Según el experto, esta debe ser la mayor apuesta para cambiar el mensaje que se fabrica sobre el río Bogotá y que desconoce sus potencialidades.

Trabajos de mejoramiento en el afluente

En los últimos tres años, más de 6 millones de metros cúbicos de basura y sedimentos se han retirado del río Bogotá, en 52,5 kilómetros que en principio debían intervenirse.

Sin embargo, en junio de este año se firmó la adjudicación del contrato que permite trabajos de adecuación hidráulica del río en 16 kilómetros más, para un total de 68, al Consorcio Dragado Río Bogotá 2015.

Este mes deben comenzar estas obras, que contemplan la ampliación del cauce del río, de 30 a 60 metros, como sucedió con los primeros kilómetros intervenidos.

Esta ampliación permite mejorar la oxigenación del agua, mientras que con la construcción de jarillones y barreras en inmediaciones al río se evita que en épocas de lluvias se presenten desbordamientos en las zonas por las que pasa el río Bogotá.

Estos trabajos se han realizado con un crédito que adquirió la Corporación Autónoma Regional (CAR) de Cundinamarca con el Banco Mundial, por 250 millones de dólares. A este monto se le suman 430 millones de dólares para la adjudicación de la ampliación y el mejoramiento de la Planta de Tratamiento de Aguas Residuales (PTAR) Salitre que hará el consorcio Expansión PTAR Salitre, conformado por la firma griega Aktor, la española Aqualia y la colombiana Cass Constructores, en abril de este año.

Por otro lado, la CAR ya construyó 13,6 kilómetros de sendero peatonal sobre la ronda del río, para recreación pasiva. La meta, según informó la entidad, es adecuar los 68 kilómetros en total, con el fin de habilitarlo a los ciudadanos. Los trabajos se vienen realizando desde el 2013, y el tramo ya instalado va desde Alicachín, en el municipio de Soacha, hasta la calle 80.

Además, sobre el corredor lineal se plantaron 100.372 especies de árboles nativos, para preservar el ecosistema y, en un futuro, contribuir al aumento de fauna en la ronda.

Escríbanos a miccru@eltiempo.com o en Twitter @Michael_CruzRoa

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